Dos décadas formando a los mejores en la UPCT

Exalumnos de la UPCT, reunidos en el antiguo Hospital de Marina de Cartagena, sede de Industriales y del Paraninfo./ANTONIO GIL / AGM
Exalumnos de la UPCT, reunidos en el antiguo Hospital de Marina de Cartagena, sede de Industriales y del Paraninfo. / ANTONIO GIL / AGM

Alumnos de las primeras promociones de la Universidad Politécnica de Cartagena, que nació en 1998, reflejan con sus historias de éxito profesional el impulso de esta institución al progreso de la Región

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

Cuando, aquel martes 11 de marzo de 1981, Miguel Ángel García Fernández vino al mundo en el entonces Hospital Militar de Marina, su familia no podía imaginar que, ya convertido en un joven de 18 años, aquel bebé regresaría a ese edificio para recibir clases en una universidad que, además, llevaría el nombre de Cartagena. Y cuando, en octubre de 1999, Miguel Ángel inició los estudios de Ingeniería de Telecomunicación, una nueva carrera dentro de la también nueva Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), que apenas llevaba un año de andadura, a este cartagenero no se le vino a la cabeza tampoco que, dos décadas después, sería el director de investigación de Emite Ingeniería SL. Se trata de una empresa nacida en ese incipiente campus y referente mundial en aparatos analizadores de teléfonos móviles.

Ambas historias, sin embargo, se hicieron realidad. En 1998 llegó el impulso a los estudios superiores en el municipio y en la comarca, mediante la creación de una entidad autónoma respecto de la Universidad de Murcia (UMU), que tenía varios centros en la 'miniciudad' universitaria (de ladrillo visto, como la Complutense) del Paseo de Alfonso XIII. Y es palpable el éxito profesional de un antiguo estudiante que, como los otros nueve de este reportaje, y como cientos de alumnos de esos primeros cursos, simboliza el gran salto experimentado en sus veinte primeros años por la UPCT, institución cada vez más relevante en el progreso económico, social y cultural de la Región. Estas son las historias de diez talentos que forjaron su triunfo en las primeras hornadas politécnicas. Diez genios.

«Todo parecía preliminar al principio. Sin embargo, el proyecto salió bien y 'Teleco' sigue ahí. La calidad del profesorado que inició con nosotros el primer curso académico fue y es excelente», rememora Miguel Ángel García, quien logró becas pre y posdoctorales de la Fundación Séneca y ayudas del programa estatal Torres Quevedo.

Ingeniero fue en el siglo XVIII, en plena Ilustración, Sebastián Feringán, director de las obras de construcción del Hospital de Marina. Y como ingeniero, experto en el mundo digital del siglo XXI, trabaja García. Lo hace para una compañía que colabora con las multinacionales Vodafone, Sony y National Instruments (de Estados Unidos), y que es la primera 'spin-off' universitaria, o empresa de base tecnológica, de la Red de Cátedras de la UPCT.

«Nunca perdí el contacto»

El apoyo a profesores, investigadores y estudiantes para que desarrollen su potencial de emprendedores, y para que pongan en marcha proyectos empresariales de los que en ocasiones es socia la propia Universidad, es algo que conoce también de cerca Diego García. «La universidad cada día mira más al mundo empresarial; en los inicios esto era impensable», afirma este especialista en Telemática y en Tecnologías Industriales y de la Información y las Comunicaciones, cuyo currículo brilla con un grado, un posgrado, dos másteres y un doctorado. Al acabar la carrera, en 2003, este cartagenero de 40 años se incorporó a una firma local de telecomunicaciones. «Pero nunca perdí el contacto con la Universidad, porque formé parte de proyectos de investigación a tiempo completo», indica el socio fundador de Ingeniatic Desarrollo SL en 2001 y ahora director de Tecnología.

La mercantil «nació de la Universidad, ya que todos los socios somos o alumnos o profesores», explica. Y apunta que «está participada en un 5% por la UPCT, lo que muestra su implicación» con el sector privado. Entre sus actividades está el internet de las cosas.

La Politécnica, cuyo rector es Alejandro Díaz (el primero fue Juan Ramón Medina y le siguieron Félix Faura y José Antonio Franco), acoge en la actualidad en su Red de Cátedras a 37 firmas. Esta iniciativa, que ha merecido el premio nacional Universidad-Empresa de la Red Española de Fundaciones Universidad Empresa (Redfue), incluye entre otras compañías a MTorres, Banco Santander, Navantia, Repsol y Sabic.

La Politécnica, cuyo rector es Alejandro Díaz, acoge en la actualidad en su Red de Cátedras a 37 firmas

«Se han producido muchos cambios, y casi todos a mejor. De mi primera etapa recuerdo anécdotas como las de turnarnos para que uno de nosotros fuese a coger sitio en el aulario a las 6 de la mañana para poder estar sentados en clase. Después tuve la suerte de estrenar el Campus de la Muralla [de Carlos III] y, si no me equivoco, de ser de la primera promoción de ingenieros industriales», hace memoria Carlos Torregrosa.

De la UMU a la autonomía

Este barcelonés de Sabadell, de 44 años y residente en Murcia, vivió tanto la etapa de la delegación cartagenera de la UMU como el arranque de la UPCT. De 1992 a 1995 se sacó el título de ingeniero técnico industrial; y, de 1998 a 2000, el superior.

Vicepresidente de Frumecar, compañía puntera en la esfera internacional en el sector del hormigón, percibe «un cambio en cuanto a la interacción con las empresas». Tanto es así que, en julio, su compañía firmó un acuerdo para cooperar con la Politécnica en proyectos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en tecnologías digitales.

Torregrosa pasó por Alfonso XIII antes del traslado de la escuela al Hospital de Marina ('Teleco' cambió en 1999 al antiguo cuartel militar de Antiguones, otro ejemplo de recuperación patrimonial en la ciudad portuaria). Y, con perspectiva, considera que la UPCT ha acertado al «cambiar el chip, porque las empresas necesitamos colaborar, pero con el objetivo de obtener resultados, porque nos movemos en entornos muy competitivos». Y añade: «Tradicionalmente muchas universidades se perdían en la parte teórica y de investigación. Pero nuestra experiencia con la UPCT es diferente».

Este aplauso al fomento de la labor de tecnólogos y científicos lo da también Fuensanta Lorenzo, quien comparte con Torregrosa sus inicios en el viejo Campus de Cartagena. Fue en 1995, cuando se matriculó para la Diplomatura en Ciencias Empresariales. Luego hizo la licenciatura en Administración y Dirección de Empresas (ADE), dentro de la primera promoción de unos estudios que luego amplió con el doctorado, también como pionera.

«Hoy, la UPCT es una universidad consolidada y de gran prestigio. Y su participación en numerosos proyectos de I+D+i es constante y se traduce en desarrollo para la sociedad, en cada uno de los campos y disciplinas que abarca», afirma esta murciana de 42 años, creadora de la firma de diseño y fabricación de bisutería artesanal Émolo.

Su experiencia como alumna interna en dos grupos de investigación de la que es la única facultad de la UPCT le animó a tomar las riendas de su propio negocio. Además, su formación en finanzas y su especialización en Solvencia Bancaria le dieron herramientas para cruzar fronteras. Émolo tiene presencia ya en 30 centros comerciales de El Corte Inglés y 150 puntos de venta multimarca. «Exportamos a Estados Unidos y Centroamérica, y estamos desarrollando líneas de negocio con Perú y Rusia», detalla. Su paso por Alfonso XIII (antes del traslado del centro, en 2009, al antiguo Cuartel de Instrucción de Marinería) le dio un «bagaje académico» y «humano».

En esa «impronta» que la Politécnica dejó en esta empresaria, que mantiene la amistad con sus compañeros, se reconoce el arquitecto Juan Antonio Rodríguez. Él se apuntó a Arquitectura Técnica con el inicio del nuevo milenio, en 2000, y al cabo de once años se sacó el grado de Ingeniería de la Edificación.

«La UPCT me ha aportado valores y prestaciones sociales que no se consiguen en otros ámbitos, como inteligencia social y empatía», cuenta este cartagenero de 37 años. Esas habilidades le ayudaron a superar el golpe que la crisis inmobiliaria asestó a su antigua empresa. Tras quedarse en paro, en unos meses se hizo hueco en la constructora Marcaser SL, donde realiza tareas de jefatura de obra, dirección técnica y coordinación de seguridad y salud laboral.

Referentes en sectores como la Agroalimentación, Industria Digital, Telecomunicación y Minas devuelven lo aprendido en la UPCT cooperando en investigaciones

En estas dos décadas, la UPCT -creada por la Comunidad Autónoma con la Ley 5/1998 y que tiene ya ocho centros, más de 20 edificios universitarios y un presupuesto anual de 56 millones de euros- ha reconocido como egresados en títulos oficiales a 14.647 personas y, en títulos propios, a 13.888. Uno de sus retos es recuperarse de la pérdida de alumnos de los últimos años.

Profesores «con ganas»

El último avance ha sido ofertar el primer grado de Turismo de la Región en la modalidad bilingüe. Esta labor docente ha ido en paralelo a la captación de 34,3 millones de euros para investigación; el registro de 68 patentes y la constitución de 7 firmas tecnológicas.

«Hay que potenciar el camino iniciado por Emilio Trigueros [profesor de Minas y exvicerrector de Planificación Estratégica] para el desarrollo de programas de investigación que acerquen la Universidad a la industria», apunta José Robles (Calasparra, 46 años). Lo dice quien ha llegado a director general de Canteras en Grupo Levantina, uno de los conglomerados más grandes del mundo en extracción, elaboración y venta de roca ornamental. Robles, quien coordina la gestión de más de 50 derechos mineros distribuidos por España, Portugal y Brasil, sigue vinculado a la Escuela de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos y de Minas. Su relación con ella se remonta al periodo 90-94, donde cursó Ingeniería Técnica de Minas, especialidad de Explotación de Minas». Ya en 2013 estudió Ingeniería Minera.

La multitud de oportunidades laborales que genera la Politécnica se explica, entre otras cosas, por la variedad de su entorno geográfico. Por eso, junto a la minería, figuran el campo y el mar. De la comarca, en concreto de San Pedro del Pinatar, es Pedro Jesús Espinosa, gestor de insecticidas para España y Portugal en la multinacional estadounidense FMC.

Ingeniero técnico agrícola desde 1997, ingeniero agrónomo desde 2000 y doctorado en Producción Vegetal desde 2004, recuerda con orgullo: «Yo viví el proceso de creación de la Politécnica, un periodo de gran innovación. Fueron los primeros pasos de la finca Tomás Ferro y de la incorporación de profesores jóvenes con muchas ganas». Con 43 años, ese espíritu le anima como técnico de la Cátedra FMC-UPCT.

El también exalumno de Agrónomos Pedro Antonio Robles cita como una de las habilidades que le aportó la carrera la «capacidad de analizar desde un punto de vista amplio los problemas y retos que surgen en el trabajo diario». Nacido en Murcia hace 37 años, desembarcó en la UPCT en el 99 y realizó la tesis doctoral en el Grupo de Postcosecha de la Escuela. Ahora es ingeniero de procesos y nuevos desarrollos de Moyca Grapes, que produce y comercializa uva de mesa sin semillas en la Región, en Alicante y en Badajoz.

Trabajo, viajes, amigos y amor

Embarcado literalmente se puede ver al ingeniero técnico naval Alejandro Pérez-Ojeda (Santa Pola, Alicante, 41 años), cuyo paso por la Escuela de Ingeniería Naval y Oceánica le ayudó a acceder al diseño y la construcción de yates. «Hoy tengo un hijo y, si siguiese mis pasos, le diría que la UPCT tiene suficiente tecnificación y nivel lectivo como para ser su primera opción», asegura. La empresa donde trabaja, Astilleros Auxinavy, de San Javier, tiene varios proyectos con la institución.

Con optimismo e ilusión se maneja también María Victoria Bueno, profesora contratada doctor en Telecomunicación. Con solo 37 años, el currículo de esta cartagenera es deslumbrante: primera mujer graduada en Ingeniería Técnica de Telecomunicación, especialidad Telemática; becaria de ONO, en uno de los primeros convenios de prácticas de su Escuela; creadora de la consultora E-lighthouse Network Solutions... Ahora coordina dos proyectos de investigación. Uno, respaldado por el Ministerio de Economía, aborda las redes 5G, algo que ha interesado a Telefónica y Huawei. Otro, financiado por la Unión Europea con un millón de euros, busca implantar en Malasia un máster en industria 4.0.

Y aunque se mueve a ese nivel, y en ambientes muy especializados en robótica, impresión 3D, big data (tratamiento masivo de datos) y realidad virtual, María Victoria se queda con lo que le aportan las personas. La historia del 'teleco' Miguel Ángel García remite a su nacimiento en el Hospital de Marina, y la de Bueno habla de que en este noble edificio, de doble claustro y que también es sede del Paraninfo, ella encontró el amor. Una historia que culminó en boda con el docente Pablo Pavón, con quien tiene dos hijos: «Aquí conocí a mi marido, que es profesor también. La Universidad me lo ha dado todo: estudios, un trabajo que me apasiona, viajes por medio mundo, grandes amigos y proyectos y, lo más importante, mi familia».

 

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