El Anfiteatro de Cartagena engancha a los voluntarios

Cinco participantes en el campo de trabajo limpian sillares en el Anfiteatro. / Pablo sánchez / agm
Cinco participantes en el campo de trabajo limpian sillares en el Anfiteatro. / Pablo sánchez / agm

Veinticinco jóvenes de varias ciudades ayudan a acondicionar el yacimiento romano

MAR VERACARTAGENA

«Sabía de otras ciudades de España en el tema arqueológico, como Mérida, pero creo que Cartagena es la olvidada en ese ámbito». El ovetense Pedro González, de 25 años, que el martes puso por primera vez sus pies en esta ciudad, muestra con esas palabras su sorpresa por la variedad y riqueza patrimonial. Para el fue determinante conocer el miércoles las bien conservadas ruinas del Anfiteatro Romano, en cuyo campo de trabajo se ha enrolado con otros 24 voluntarios de toda España hasta el próximo día 26 de julio.

Los jóvenes participantes proceden de ciudades como Pamplona, Sevilla y Palencia. Tienen edades comprendidas entre los 18 y 30 años. «La media en este tipo de voluntariados suele estar sobre los 20 años», explica el coordinador del campus, Alfonso López.

Las funciones que realizan son heterogéneas, alternativas y para perfiles profesionales ajenos a la arqueología, de manera que todos pueden desempeñarlas en igualdad de condiciones. Tareas que van desde el siglado e inventariado de las piezas de cerámica, limpieza de sillares y vegetación, hasta adecentar las zonas de tierra originadas por las últimas lluvias, en las que hubo desprendimientos. «Es una manera de acondicionarlo para que arqueólogos puedan trabajar en el futuro», expone la monitora del campamento Laura Noguera. Los voluntarios realizan estas tareas en una franja horaria comprendida entre las 8.30 y la 13.30 horas.

Puesto que las primeras horas del día las destinan al voluntariado, es por la tarde cuando aprovechan para descubrir la ciudad. De forma más lúdica y cultural, tanto el coordinador como los monitores, preparan un sinfín de actividades. A estos jóvenes aún les espera una visita al Teatro Romano y, para este fin de semana, tienen programado descubrir la costa mediante actividades que van desde una ruta de senderismo por el Parque Regional de Calblanque hasta hacer kayak en la playa de El Portús. «Es una manera muy interesante de viajar, conocer el patrimonio y salir de la zona de confort», coinciden los participantes.

Estas ofertas pueden ayudar a descubrir una vocación, caso del cartagenero Iván Hernández, técnico de emergencias sanitarias, de 21 años, que siempre ha tenido curiosidad por la arqueología y ha realizado diversos cursos en zonas del municipio, como el Monte Sacro: «Este año espero entrar en la carrera de Historia. Aunque me encante mi trabajo, creo que mi vocación es esta».

Puede verse como otra manera para que los jóvenes amplíen su currículum y conozcan ciudades de España, como le ocurre al palentino Javier Gijón, de 23 años: «Lo que nos han contado de Cartagena es impresionante. Sabía que era importante en el tema militar y a la hora del puerto, pero no conocía el impacto que tiene. Estudio Historia y en un futuro quiero dedicarme a la arqueología, considero que tendrá peso haber realizado este tipo de actividades».

Este tipo de voluntariados tienen como objetivo, además de conocer Cartagena, promocionar y que sean «embajadores» de ella en sus lugares de origen. Una forma indirecta y diferente de hacer turismo.

«Aún hay mucho que ofrecer de la antigua Carthago Nova», afirma la arqueóloga Concha López: «El Anfiteatro es la segunda apuesta de la época romana que el Ayuntamiento quiere poner en valor. Es el tercer año del voluntariado consecutivo, cuando la excavación avance habrá campañas más largas».