Anécdotas y nostalgia en el Patronato

Francisco Mateo, Maribel Cabrera, Pedo Cánovas, Cristina Bernal y Maite Berruezo./ FOTOS: A. GIL  / AGM
Francisco Mateo, Maribel Cabrera, Pedo Cánovas, Cristina Bernal y Maite Berruezo. / FOTOS: A. GIL / AGM

ÁNGELA DE LA LLANA

El pasado mes de noviembre se cumplieron los 120 años de vida de la Asociación Hijos de María Inmaculada del Patronato. Para conmemorar algo tan grande, no hay nada mejor que rescatar los certámenes literarios y fotográficos que fueron enseña de la asociación ligada a un colegio de tan larga tradición. Los galardones de la primera edición fueron entregados el mes pasado. Pero el evento que nunca ha dejado de celebrarse, el más entrañable que se organiza en el centro educativo de la calle Saura, es la reunión que cada 8 de diciembre acoge a los antiguos alumnos del centro.

Como manda la tradición, primero tuvo lugar la misa cantada por el coro Iuvenis Musica y después hubo una chocolatada en la que compartieron recuerdos y anécdotas los que fueron alumnos, los profesores, las monjas y los familiares y allegados al centro. Como cada día de la Inmaculada, allí se reunieron a todos los que han pasado por las aulas. Este año, se mostraban particularmente contentos los asistentes, que contaban cómo han rescatado unas actividades que unen aun más a los miembros del Patronato.

El presidente de la Asociación, Juan Zamora, charlaba nada más terminar el servicio religioso con Sor María Cruz Rincón, con Juan Almarza, con el empresario Tomás Martínez Pagán, recientemente elegido pregonero de la Semana Santa 2019, con José Marín y con la hermana de más edad, María Concepción Vallejo, que lleva 23 años en la ciudad. Todos ellos son asiduos asistentes a una de las celebraciones más entrañables que organiza el colegio y comentaban cómo las hermanas son muy queridas y apreciadas por la gran labor educativa que realizan.

No faltaron a la cita anual María del Carmen Pérez, Miguel Guillén, Matilde Ferrando, Pepita Saura, Antonio Arnao, Juani Soler y Jorge Marín. Degustando un chocolate, el grupo formado por los hermanos Antonio y Francisco Guerrero y José Sánchez recordaba como las clases terminaban siempre con alguna canción y destacaba «los buenos momentos pasados en el colegio».

Familias enteras, como la de Pedro Vera, Tere Melgarejo y su hija María del Carmen se congregaban en el patio. Ellos estaban en animada charla con Simón Marín, quien contaba que su vida ha transcurrido en torno al colegio. «Desde los 4 a los 80 años no hemos dejado de venir al centro. Recuerdo incluso que dejábamos a las novias en casa y nos pasábamos por aquí para charlar con los compañeros de aula», rememoró. Tampoco faltaron a la cita algunas trabajadoras del centro, como Ana y María Constanza Segura. Ellas comentaban que se sienten parte de «una gran familia, en la que todos nos ayudamos». Sor Rosina García, la directora del Patronato hace 3 años, destacaba el espíritu del colegio, basado en «la entrega y la diversidad. Es un centro que identifica a la ciudad».

Actualmente, el Patronato es el centro educativo de Cartagena que acoge más inmigrantes, con un 95% de alumnos extranjeros, principalmente de origen marroquí. El colegio está unido al proyecto comunitario ICI. Y los resultados son muy positivos ya que, en palabras de la directora, «los niños se sienten muy integrados».

Degustando la chocolatada hubo miembros del coro como Francisco Mateo, Maribel Cabrera, Pedro Cánovas, Cristina Bernal y Maite Berruezo. Con ellos estuvo su director, Baltasar Sánchez, quien contaba que «empezamos a cantar porque mi padre era Hijo de María y estamos encantados de colaborar de forma altruista con una fiesta como esta».

Ángel Mercadal, uno de los profesores ya retirado, comparaba con añoranza las distintas épocas por las que ha pasado el colegio y hablaba con muchos de los antiguos alumnos. Con ellos hubo familiares de antiguos profesores que nunca faltan a la cita, como Pepi Fernández, María Ángeles Celdrán y Ana María Díaz. «Somos como una gran familia que ha nacido de la amistad forjada de años entre los profesores del Patronato», recordaban.