Decenas de alumnos de un instituto de Cartagena, afectados por una intoxicación en Roma

Los jóvenes del IES Mediterráneo aseguran que el origen de los vómitos y los desmayos que están sufriendo se puede deber a la cena que tomaron la pasada noche en un restaurante de la capital italiana

SERGIO NAVARROMurcia

Cerca de 40 alumnos de cuarto de la ESO del IES Mediterráneo de Cartagena se despertaron este jueves afectados por vómitos y diarrea en un hotel de Roma donde pasaban la quinta noche de su viaje de estudios por Italia. Según los menores, estos síntomas se deben a una intoxicación alimentaria que se pudo producir en el restaurante donde cenaron la pasada noche y en el que tomaron pizza, pollo y 'mousse' de chocolate.

A partir de las 08.00 horas, los teléfonos de los padres de estos jóvenes se llenaron de mensajes que alertaban de la sucesión de vómitos que se estaba produciendo en el hotel y que afecta a 22 de los 58 alumnos y a dos de los cuatro profesores que viajaban. Además, el resto de alumnos también están aquejados por dolores de cabeza y de estómago.

Algunos familiares han protestado en declaraciones a 'La Verdad' sobre la falta de información por parte del centro y añaden que un joven ha sufrido un desmayo cuando iba al servicio. Una incidencia que confirma uno de los alumnos afectados. Por su parte, el jefe de estudios del IES Mediterráneo, Antonio Parra, ha asegurado a 'La Verdad' que no tiene constancia del desmayo y que los padres están informados de todo lo que está sucediendo en el hotel desde primera hora de la mañana, ya que los primeros vómitos se produjeron a las 04.00 de la madrugada.

El viaje, que comenzó el pasado sábado por la noche, había llevado a estos jóvenes a recorrer Florencia, Bérgamo, Venecia, Padua y Roma, donde este jueves por la mañana iban a visitar El Vaticano. Los estudiantes tienen planificado volver a España este viernes por la noche.

A lo largo de la mañana, los menores tuvieron que seguir en el hotel y, tras salir de sus habitaciones para que estas se limpiaran, los vómitos continuaron en el recibidor y los pasillos del edificio. Los jóvenes ya han podido volver a sus habitaciones y los médicos contratados en el seguro del viaje han atendido a todos los alumnos. De esta forma, los mensajes que están enviando a sus familiares son de «tranquilidad» y «no hay de qué preocuparse».