La alcaldesa cree «positivo» el «lleno» en las cruces de mayo, pese a la polémica con Hostecar

Bailaores de sevillanas, el sábado, en la cruz de San Francisco. | Vídeo: Protesta de vecinos en la plaza de San Sebastián por la gestión de la alcaldesa. / J.M.R.

Castejón justifica los horarios para evitar que la imputen por incumplir la ley y los hosteleros divulgan un vídeo en el que se pide su dimisión

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

La alcaldesa de Cartagena, Ana Belén Castejón, consideró ayer «positiva» la forma en que el pasado fin de semana se desarrollaron las fiestas de las Cruces de Mayo en el casco histórico. «No lo digo yo. Solo les invito a ver las imágenes del fin de semana, con calles, plazas y bares llenos. Yo misma he estado y lo he podido comprobar. Todo ha funcionado y se ha desarrollado dentro de la ley», aseguró.

Castejón subrayó que la manera de organizar los eventos, con corte de la música a medianoche y sin barras de servicio de bar en la calle, se debe a su convencimiento de que «una decisión de mi gobierno no iba a llevarme a una imputación por no cumplir la legislación vigente». «Hemos visto como en otras ciudades, ha habido imputaciones por incumplir la norma y recibir una denuncia», aseguró.

Los vecinos del centro histórico que el año pasado protestaron por los incumplimientos de la ordenanza de ruidos durante las mismas fiestas advirtieron al equipo de gobierno municipal de que emprenderían acciones judiciales si este año se repetía aquella situación. El Ayuntamiento no solo ha impuesto restricciones a la fiesta en la calle durante las horas de descanso, sino que también colocó en diversos puntos aseos químicos para evitar que se repitiera la imagen del año pasado con los asistentes a las cruces de la calle Honda orinando sobre los restos arqueológicos del Barrio del Foro Romano, a través de las vallas de la aledaña calle Balcones Azules.

El Ayuntamiento asumió el montaje de seis cruces de mayo el pasado fin de semana en diferentes lugares del centro histórico, mientras que la patronal hostelera Hostecar se desmarcó de la organización de los festejos, al no obtener permiso para sacar barras a la calle ni montar su propia megafonía para música ambiental y conciertos.

Durante las celebraciones, el programa sufrió algunas cancelaciones de actuaciones previstas. Sin embargo, Castejón defendió su gestión para sacarlas adelante y censuró a quienes, en su opinión, quieren usar esa circunstancia como una campaña de acoso y derribo al equipo de gobierno local.

'Hostecar publicó el lunes, en redes sociales, un vídeo en el que aparece una protesta en la que, en la medianoche del sábado, un grupo de ciudadanos pidió en la calle la dimisión de la alcaldesa. Es un fragmento breve, sin voz, de una grabación más amplia de esa protesta, que alguien puso en la Red. En el documento de Hostecar es solo una parte de una edición de un minuto, en la que se refleja también que el viernes apenas hubo gente en las cruces de mayo, entre otras cosas por la lluvia, y que el sábado sí hubo muchas más personas disfrutando en la vía pública. Asimismo, se hace una apuesta por las Cruces de Mayo de 2020 y una invitación a todos a participar en ellas.

La alcaldesa no se refirió directamente a ello, pero criticó a quienes «primero dijeron que no habría cruces de mayo y luego han visto que sí han tenido lugar». De cara al futuro, aseguró que su Gobierno intentará «suscitar el mayor consenso posible», ya que tiene por delante, por ejemplo, la celebración de la Noche de Los Museos, el sábado día 18 de este mes.

Las cofradías, al margen

Del clima de enfrentamiento huyeron precisamente los colectivos que mantuvieron las fiestas de las cruces de mayo durante los años en que apenas tenían tirón popular y las revitalizaron a comienzos de siglo. Son las cofradías de Semana Santa, las asociaciones de vecinos y colectivos culturales, que minimizaron sus actividades en unos casos y las suspendieron en otros. Así, marrajos y californios instalaron sus cruces ante sus sedes de las calles Jara y del Aire pero solo con actividad diurna, para mantener la tradición. Otros colectivos, como la Hermandad de Romeros de San Ginés de la Jara y la Cofradía del Resucitado, descartaron montarlas.

A pesar de las tiranteces entre Ayuntamiento y hosteleros del centro de la ciudad, cientos de personas salieron a las calles el sábado -la lluvia y el viento estropearon la noche del viernes- para disfrutar de la fiesta. Un nutrido grupo de participantes lo hicieron ataviados con trajes de flamencas, pese a los ancestrales orígenes propios de las Cruces de Mayo en Cartagena, que nada tienen que ver con las ferias que se celebran en Andalucía.