La UPCT halla en el Llano contaminación del aire por níquel que puede llegar desde Escombreras

La caseta de medición del aire, de color verde, junto al colegio del Llano en noviembre. / antonio gil / agm
La caseta de medición del aire, de color verde, junto al colegio del Llano en noviembre. / antonio gil / agm

Quieren hacer un estudio de metales más amplio sobre la quema de fuel y los residuos mineros

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

Investigadores de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) detectaron a finales del año pasado niveles anómalos de níquel en el aire en Llano del Beal y Estrecho de San Ginés, una contaminación que podría proceder de las emisiones industriales del valle industrial de Escombreras. Para determinar con precisión el origen de estas partículas y su cantidad en distintas épocas del año, con diferentes condiciones climáticas, los científicos han recomendado a la Comunidad Autónoma realizar un estudio más amplio de este y otros seis metales pesados. Los valores de plomo, cadmio, arsénico, zinc y manganeso registrados cumplieron con la normativa estatal, pero no fue medido el vanadio, clave para localizar la fuente del 'vertido' de níquel.

«El níquel, en asociación con el vanadio, ha sido señalado como elemento trazador de plantas petroquímicas o de procesos de combustión de fueloil. Nos planteamos la posibilidad de que este comportamiento responda a la contribución de las emisiones procedentes del Valle de Escombreras en el área estudiada», explican los especialistas de la UPCT en el estudio, encargado por la Consejería de Medio Ambiente, al que ha accedido 'La Verdad'.

La Comunidad recurrió al Grupo de Investigación Química del Medio Ambiente de la UPCT, para realizar un «estudio inicial de metales en el entorno de la Sierra Minera de Cartagena-La Unión», dentro de las actividades del «grupo de trabajo del Plan de Recuperación Ambiental de Suelos Afectados por la Minería Prasam)». Las mediciones de partículas PM10 (microscópicas) realizadas desde el 25 de noviembre hasta el 10 diciembre, arrojaron como resultado en los tres puntos de muestreo elegidos valores de níquel superiores al umbral inferior máximo y diario que establece el Real Decreto 102/2011.

Esta regulación nacional sobre mejora de la calidad del aire, cuyo objetivo es preservar la salud de las personas y el medio ambiente, fija una cifra de 10 nanogramos por metro cúbico. Esta cantidad fue rebasada en las estaciones receptoras de partículas instaladas en el depósito de aguas de Hidrogea en Llano del Beal y en las inmediaciones de los colegios públicos de este pueblo y del Estrecho.

Repsol dice no echar tóxicos

La catedrática de Tecnologías del Medio Ambiente de la UPCT Stella Moreno explicó ayer a 'La Verdad' que «nos preocupa el níquel porque si los datos obtenidos se confirmaran con la media anual, habría que poner un punto fijo de muestreo». En todo caso, subrayó que los niveles no rebasaron el umbral superior, que es de 14 nanogramos.

El Real Decreto establece un valor objetivo de 20 nanogramos por metro cúbico y año natural. Y los científicos recomiendan realizar un estudio más exhaustivo, para poder llegar a conclusiones sobre la posible influencia de los procesos industriales asociados al petróleo. Moreno, una de las autoras del informe, explicó que el níquel «no es un marcador de referencia en la Sierra Minera», por lo que su presencia no está relacionada con la ausencia de sellado y restauración ambiental de minas y depósitos de residuos (también llamados escombreras o terreras).

Fuentes de Repsol aseguraron que «las emisiones atmosféricas de la refinería no contienen níquel ni vanadio». Sobre el resto de metales, Moreno señaló que estuvieron dentro de los parámetros legales y que el aumento del volumen de partículas PM10 no implicó una subida del zinc, el cadmio y el arsénico. No obstante, indicó que los vecinos «tienen razón cuando piden hacer mediciones todos los días del año».

Valores normales en el resto

El informe expone que algunas jormadas hubo lluvias y que, después, fue elevándose el nivel de partículas en suspensión y de depósitos de material. Lo mismo, apuntó, sucede en periodos secos, como el verano, cuando el viento levanta del suelo materiales y los desplaza a viviendas, campos de cultivo y otras áreas. La Comunidad anunció en marzo la licitación de un nuevo informe, por valor de un millón de euros. Ayer, fuentes de la Consejería indicaron que los técnicos «están analizando los datos recogidos durante el estudio inicial, cuyos resultados están empleando como base para elaborar y determinar el alcance» del nuevo.

El segundo «estudio de medición de metales en el aire en entornos con influencia de actividad minera» no tiene aún fecha. Y en Medio Ambiente indicaron que el trabajo realizado «durante 15 días ha servido, por ejemplo, para ampliar el abanico de elementos a incluir en la caracterización». Por eso, «previsiblemente» medirá «al menos, plomo, cadmio, zinc, níquel, arsénico, vanadio, manganeso» y también mercurio.

El director del colegio niega haber expuesto a los niños

El director del colegio público de Llano del Beal, José David Guillén, aseguró ayer en el Juzgado de Instrucción 2 de Cartagena que en ningún momento ha expuesto a los niños a riesgos asociados a la cercanía a metales pesados procedentes de la minería. Guillén declaró como testigo, en la causa donde la Fiscalía acusa de un presunto delito contra el medio ambiente a la Comunidad Autónoma y a Portmán Golf, por la contaminación del colegio por la falta de restauración del depósito minero San Agustín. El director dijo que accedió al cargo en julio de 2015 y que hasta 2017, por indicación de la asociación de padres, no se percató de la existencia de posibles residuos mineros. Afirmó que algunos días de viento fuerte ha percibido un fuerte olor a hierro, y que desconocía el posible efecto negativo de limpiar el patio con máquinas sopladoras, porque levantan polvo. También admitió que no ha sido repuesta una pantalla antipolvo derribada por el viento y que, al no haber aire acondicionado, cuando suben mucho las temperaturas abren las ventanas. No obstante, señaló que siempre siguió las indicaciones de la Consejería de Educación y del Ayuntamiento. Tras una inspección de la Guardia Civil, estas entidades pavimentaron el patio y cambiaron las ventanas.