La CHS admite que hay decenas de hectáreas de regadío ilegal en la zona sur del Mar Menor

José Carlos González, ayer llegando a los juzgados. / antonio gil / agm
José Carlos González, ayer llegando a los juzgados. / antonio gil / agm

El excomisario de aguas González reconoce la escasez de sanciones y un técnico de la Comunidad vincula la agricultura en Calblanque con las riadas

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

La investigación judicial sobre las inundaciones ocurridas en la ribera sur del Mar Menor desde el año 2011 al 2015 ha puesto de relieve, por segunda vez en menos de dos semanas, los problemas asociados al regadío ilegal en la cuenca. El 3 de mayo, la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) informó públicamente sobre la existencia de 3.662 hectáreas de tierras cultivadas sin los correspondientes permisos en toda la demarcación. Y ayer, en el Juzgado de Instrucción 2 de Cartagena, el excomisario de Aguas José Carlos González admitió que en torno a la mitad de los terrenos que están bajo sospecha de haber originado riadas hacia pueblos y playas, por su transformación para la agricultura intensiva, carece de derechos de riesgo.

Así lo pone de manifiesto un informe de la CHS, incorporado a la causa sobre las riadas y ratificado ayer por González en una declaración como testigo. Fuentes conocedoras de la causa indicaron que los aprovechamientos sin autorización para regar ocupan una superficie total de unos 150 hectáreas, repartidas en distintas fincas.

Según estas fuentes, en su comparecencia González señaló que, durante la etapa en que ocupó el cargo -desde 2012 a 2018-, la Confederación tramitó al menos dos expedientes sancionadores. Uno tuvo como destinataria la empresa World Fruit Company, arrendataria de suelo, y otro la comunidad de regantes Arco Sur.

En esta causa, diecisiete empresas están siendo investigadas por cuatro presuntos delitos: contra la ordenación del territorio, contra el medio ambiente, contra el patrimonio histórico y de usurpación de aguas. El expediente afecta a sociedades agrícolas que explotaron los suelos y a propietarios que alquilaron las fincas, por los efectos de la alteración de pendientes, el desvío de ramblas y otras obras sin licencia.

Contaminación de la laguna

Ayer, José Carlos González explicó que los infractores no sobrepasaron el volumen de agua permitido, sino que emplearon caudales en ubicaciones distintas a las autorizadas. Por eso, añadió este exjefe de la CHS, aplicando la legislación solo fue posible imponer sanciones leves. Tampoco, agregó el testigo, hubo órdenes de retirada de canalizaciones y otras infraestructuras de riego, porque debido a su localización se habría interrumpido el suministro a zonas legales; ni sanciones anuales.

A día de hoy, señaló asimismo el excomisario, hay titulares de terrenos que han sobrepasado el tiempo máximo establecido para solicitar la regularización de pozos. Solo les cabe pedirlo por la vía judicial.

También este lunes fue interrogado un técnico de la Consejería de Medio Ambiente, responsable de los espacios protegidos de Cablanque. Este funcionario ratificó un informe según el cual la puesta en cultivo de terrenos situados en el parque regional aumentó el volumen de las escorrentías durante episodios de lluvias torrenciales. El agua y las tierras llegaron a las urbanizaciones y al Mar Menor. Precisamente, el técnico indicó que la principal causa de la contaminación del Mar Menor es la agricultura intensiva, debido a la entrada de nitratos y al consiguiente proceso de eutrofización de la laguna.