Adiós al plan del hotel de lujo en Cartagena

Una mujer cruza la calle Ángel Bruna, a altura del solar del antiguo convento de las Siervas de Jesús. / j. M. Rodríguez / AGM
Una mujer cruza la calle Ángel Bruna, a altura del solar del antiguo convento de las Siervas de Jesús. / j. M. Rodríguez / AGM

Urbanismo anulará el permiso para un local de 5 estrellas en el solar de Las Siervas. Castejón atiende la petición de Podemos y busca recuperar el solar sin coste, después de 13 años de incumplimiento del convenio con Barreiro

EDUARDO RIBELLES CARTAGENA.

El proyecto de contar con el primer hotel de lujo en el centro de la ciudad ha sido descartado definitivamente por el Ayuntamiento, tras una década y media de sucesivos retrasos. La Concejalía de Urbanismo ha iniciado los trámites para declarar la caducidad definitiva e irreversible de la licencia aprobada para autorizar a la mercantil Cartagena Suites S. L. a construir, en el solar del antiguo convento de las Siervas de Jesús, un establecimiento de cinco estrellas. Todo quedó estipulado en un convenio urbanístico firmado en 2005, del que se cumplen 13 años sin que haya tenido ningún efecto. El Ayuntamiento cobró 1,8 millones de euros por el complejo, que estaba en la calle Ángel Bruna, al lado del Museo Militar.

Después de anular la fallida iniciativa turístico inmobiliaria que la exalcaldesa del PP, Pilar Barreiro, intentó llevar adelante sin éxito, el equipo de gobierno que dirige Ana Belén Castejón, del PSOE, intentará que Cartagena Suites SL devuelva el solar sin coste para las arcas municipales. Se amparará para ello en el presunto incumplimiento de los términos del contrato de compraventa, porque el pliego «deja claro que la operación estuvo ligada de manera directa e ineludible a la instalación de un establecimiento turístico», según fuentes municipales. Castejón hará caso a la petición de Cartagena Sí Se Puede (Podemos), que le instó a principios de agosto a revertir la operación, dado que no había supuesto la ocupación del solar con ningún establecimiento.

La formación morada presionó a la primera edil y parece haberla convencido. En agosto le recordó una cláusula del convenio con la mercantil que compró el solar. Se trata de la número 19, que dice que «si llegado el término del plazo de duración del contrato, incluidas las prórrogas, la obra de construcción del hotel no hubiera sido terminada, se considerará resuelta la venta y la finca objeto de este contrato revertirá al patrimonio municipal, libre de cargas y gravámenes, con pérdida del precio abonado y sin derecho a indemnización».

Tal cual está formulado ese apartado, el equipo de gobierno socialista confía en que los dueños no se arriesguen a plantear un pleito en los juzgados, que les ocasionaría además el pago de las costas, sin conseguir otra cosa que dilatar la decisión.

La orden religiosa que era dueña del edificio lo entregó al Ayuntamiento, hace 47 años, con el compromiso de que se destinara a uso público, El gobierno de entonces no solo incumplió dicho acuerdo, sino que decretó la ruina, en marzo de 2001. En junio le otorgó uso hotelero a la parcela y en agosto comenzaron los derribos de los pabellones. Un colectivo partidario de la conservación del patrimonio (Massiena) llevó el caso ante la Justicia, pero la investigación contra los concejales de Urbanismo que se sucedieron en el cargo durante estas gestiones, Vicente Balibrea y José Fidel Saura fue archivada.

Con la confirmación del fiasco de este proyecto se acaba la ilusión de coronar el parque hotelero de la ciudad con un establecimiento de la máxima categoría, que atraiga a clientes de alto poder adquisitivo. El emplazamiento es la parcela de 1.715 metros cuadrados situada en la calle Ángel Bruna, al lado del Museo de Artillería.

El municipio cobró 1,8 millones

Castejón actúa respaldada por un informe de enero de este año que constata el «nulo interés» de la promotora Cartagena Suites SL por iniciar las obras con respeto a las últimas modificaciones introducidas en 2007. «Nos hemos dirigido en reiteradas ocasiones a la empresa sin recibir respuesta. Ni siquiera sabemos si los antiguos socios en esa sociedad [la cadena hotelera Posadas de España se asoció con el empresario cartagenero Javier Gómez Vizcaíno] siguen en el proyecto», explicó un portavoz municipal. «Cuando intentemos la reversión pueden pasar dos cosas. Que lo consigamos, con lo que pasaremos a considerar si cambiamos el uso hotelero del solar para darle otro aprovechamiento, o que no lo logremos», añadió.

El panorama hotelero, en el que se confirma definitivamente el fiasco del proyecto más ambicioso que había previsto en el casco histórico tiene un cariz desigual. Por una parte, acaba de abrir sus puestas, ubicada en la calle San Crispín, en el barrio universitario, un hotel tipo albergue, de fisonomía moderna y funcional y dirigido a viajeros que quieren precios baratos y centralidad del alojamiento.

Por otra, el de Las Siervas no es el único proyecto frustrado. También ha quedado en el camino, por ahora el de inversión de 1,5 millones en hacer un aparthotel con ocho departamentos, en un bloque situado en la esquina de las calles Gloria y San Diego. El proyecto no siguió adelante, tras paralizar el Ayuntamiento las obras al considerar insuficientemente asegurada la conservación de una calzada romana que apareció bajo el sótano.

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