El Palacio de Deportes se queda sin fecha otra vez para terminar las obras «bien»

Castejón y López, durante la revisión de fallos en el Palacio de Deportes, en julio de 2015./
Castejón y López, durante la revisión de fallos en el Palacio de Deportes, en julio de 2015.

El concejal de Deportes, Ricardo Segado, admite que el edificio carece aún de acometida eléctrica pero afirma que tardará menos en abrirlo que el PP

EDUARDO RIBELLESCartagena

La pista principal, en la que el balón no bota bien; la ausencia de barandillas en varias escaleras, y las entradas por las que no puede pasar ni un carrito de niño ni una silla de discapacitados, que tampoco entran en los ascensores habilitados en el edificio, son algunas de las deficiencias que se mantienen e impiden la apertura del Palacio de Deportes. Ayer, el concejal de Deportes, Ricardo Segado, no dio en el Pleno municipal ni una sola fecha que confirmara las promesas realizadas por el alcalde, José López, que consideró hecho este año que el Plástico Romero Fútbol Sala podría inaugurar la pista central en un partido de esta temporada. «Trabajamos para poder abrirlo cuanto antes. En todo caso, lo haremos bien y será en menos tiempo que el que empleó el PP: diez años», aseveró Segado, sin hablar de plazos ni de qué parte se podrá usar primero.

El debate sobre esta infraestructura fue de los primeros de la sesión matinal del Pleno, que continuó por la tarde en el Palacio Consistorial. El portavoz municipal del Partido Popular y exconcejal de Infraestructuras, Francisco Espejo, pidió directamente a José López que aclare cómo piensa abrir el recinto, sin tener activa la conexión eléctrica para alimentar los equipos de climatización, la iluminación y los dispositivos electrónicos. «Tienen un problema, porque la acometida debe de hacerse por debajo de Sebastián Feringán, pero les va a ser difícil porque no aceptan las obras de reforma de esa calle, contratadas por la Mancomunidad de Canales del Taibilla», explicó Espejo, antes de la sesión plenaria.

Segado admitió, en el Pleno, que el enganche a la red de Iberdrola no está listo. «Se encuentra en periodo de tramitación administrativa con la Dirección General de Industria», indicó el concejal de Deportes. «Si quieren ustedes acelerar este trámite, llamen a su 'casa grande' y pídanlo», añadió el edil.

Francisco Espejo quiso saber si el Ayuntamiento puede optar a abrir una instalación como el Palacio de Deportes, con la acometida de electricidad todavía por realizar. «En febrero, el alcalde llegó a hablar de que abriría las instalaciones este año. También que la Concejalía de Deportes podría trasladarse durante el verano pasado», apuntó Espejo. Dado que no ha sido así, el PP preguntó si los planes de apertura habían variado.

López se mantuvo en silencio y fue Segado quien contestó sin dar fechas. La semana pasada, el primer edil admitió que muchas de las 35 deficiencias denunciadas por él mismo, hace 18 meses, siguen sin solucionar. La Unión Temporal de Empresas (UTE), que construyó el edificio entre 2006 y 2014, está formada por Dragados y Emurtel. Ambas presentaron, hace pocas semanas, un estudio del Instituto de Biomecánica de Valencia que considera suficientes los trabajos realizados para arreglar los desperfectos y cree idónea la pista principal para la práctica de deportes de interior. Una prueba realizada, después, por técnicos municipales con representantes de varios clubes deportivos resultó tan poco satisfactoria que el Ayuntamiento ha decidido buscar en el extranjero una firma experta que le respalde.

Segado tampoco se refirió a la apertura por partes de la que había hablado López en ocasiones anteriores. Su plan era estrenar primero la pista principal polideportiva y abrir más tarde las de entrenamiento y auxiliares, el gimnasio y la piscina. Un portavoz del alcalde mantuvo, con todo, «la confianza en que es posible» abrir alguna dependencia del Palacio de Deportes antes del verano.

Aparte de las discrepancias sobre el acabado de las obras, que el Gobierno local no acepta, hay también diferencias sobre el coste final de las mismas, que hacen que las relaciones entre el Ayuntamiento y las constructoras sean todavía más tensas. Una sentencia judicial reciente ha dejado sin efecto la reclamación de Dragados y Emurtel de cobrar dos millones de euros en intereses adicionales sobre certificaciones de obra pagadas en la época en la que gobernaba el PP. Este fallo se une al que también desestimó la pretensión de la UTE de reducir el retraso en la entrega de las obras, en 2014. El Ayuntamiento se ahorró, gracias a esa resolución, más de medio millón de euros.

La calle Sebastián Feringán

El acabado de otra obra muy cercana al Palacio de Deportes tiene enfrentado al Ayuntamiento, que no acepta su recepción, y la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, que contrató la reforma y considera válida su ejecución. Se trata de la remodelación de la calle Sebastián Feringán, que le costó a la sociedad estatal un millón de euros, la mitad del precio de licitación.

El diseño diferente del carril bici, la rotonda no prevista en la salida hacia la carretera N-332 y el uso de material de construcción machacado en la mediana son solo algunas de las deficiencias denunciadas por el Gobierno local. «El PP respaldó un convenio que establecía unas condiciones de finalización de las obras y ahora pretende que nosotros aceptemos otras que son peores, por unos trabajos que han salido mucho más baratos de lo inicialmente previsto», apuntó María José Soler, de MC.