Técnicos municipales inician hoy el plan para restaurar la Capilla del Concejo de la Catedral

Cultura advierte, en la primera jornada de apertura al público, de que cualquier obra necesita su permiso y el del Obispado

EDUARDO RIBELLES CARTAGENA

La reapertura para visitas turísticas del templo semidestruido que sobrevive asomado al Teatro Romano, es decir, la iglesia mayor de Santa María de la Asunción o Catedral vieja, como es conocida popularmente, no es suficiente para el alcalde. José López quiere «la restauración al cien por cien y la recuperación del culto» como catedral. Por eso, ayer, primer día de visitas, anunció que piensa restaurar la Capilla del Concejo para poner las tallas de la Virgen del Rosell y de los Cuatro Santos. Técnicos de Infraestructuras harán hoy una inspección preliminar para poner el proyecto en marcha.

años llevaba la Catedral cerrada a las visitas. Solo abría para eventos señalados (La Mar de Músicas, Semana Santa y poco más)

En la Catedral conviven partes de los siglos XII y XIII con otras de hace doscientos años. El ala derecha da acceso a la torre que ya no existe y a las capillas del Bautismo, frente a la que hallan los restos de la antigua pila bautismal, y la de la Virgen de la Soledad, frente al Pozo de las Lágrimas. Las otras dos son la del Socorro y la del Concejo, ambas restauradas. Las fachadas principales siguen en pie, con sus puertas. También un pedazo del ábside y muchas columnas y pilares. La parte montada sobre el graderío del Teatro Romano está cerrada al paso porque se hundió hace 300 años. El resto desapareció bajo las bombas de la guerra civil, así como por el expolio y el abandono de los siguientes 80 años.

La promesa del alcalde, saludada con aplausos por quienes le acompañaron en la visita al templo, fue matizada por la directora general de Bienes Culturales, María Comas, un cuarto de hora después.

«Cualquier actuación en un Bien de Interés Cultural como éste debe ir sustentada en un proyecto que tienen que revisar los arquitectos, los historiadores y los aqueólogos de la Comunidad», advirtió. «Además, el propietario del templo es el Obispado, con el que también tendrá que hablar, aunque solo toque la Capilla del Concejo», añadió.

López dio por hecho que contará con los permisos de ambas instituciones. «No creo que haya ninguna beligerancia del Obispado», apuntó el regidor. En el caso del retorno del culto católico al templo, López y los que piensan como él se basan en que «nadie impulsó nunca el procedimiento para desacralizarlo, por lo cual continúa consagrado y listo para la celebración de oficios religiosos», apuntó un portavoz de Alcaldía.

El único uso autorizado por ahora por el Obispado, en cumplimiento de la ley de Patrimonio Histórico de 2007, es el de las visitas los últimos cuatro días de cada mes. «Cumple con la ley abriendo dos horas en esos días, por muchas quejas que eso genere», aseveró María Comas. Y es que el uso exclusivo turístico irrita a la Plataforma Virgen de la Caridad, si no va acompañado de un plan de restauración para el que, por ahora, no hay dinero. Para Comas, hay que reconocer el esfuerzo de la Iglesia «que cubre los seguros de responsabilidad civil y de responsabilidad patrimonial, y que ha hecho las consolidaciones necesarias para que las visitas sean seguras», aseveró.

«Trabajamos duro para conseguir fondos del Ministerio y de empresarios que puedan estar interesados en invertir en la restauración, dado que ahora hay incentivos fiscales para ello», aseguró la directora general. El proyecto de conectar el Teatro Romano, que se encuentra a los pies de la Catedral y el templo es, de momento, poco más de eso, pese a que hay un vomitorio original en el ábside y una escalera obra de Víctor Beltrí que permitirían ese paso. Sin embargo, el Gobierno local y la Plataforma Virgen de la Caridad lo rechazan porque creen que el templo se usaría en el futuro solo como apéndice de la visita al Museo del Teatro Romano.

¿Iglesia o catedral?

También hay una discrepancia sobre la denominación del edificio, dado que se ha publicitado su reapertura como iglesia y no como catedral. «En la documentación que he estudiado aparece como iglesia mayor de Nuestra Señora de la Asunción de Cartagena, conocida popularmente como la Catedral Vieja. Es lo mismo», aseveró Comas. Sin embargo, su denominación como catedral sí es importante para el alcalde y la Plataforma Virgen de la Caridad, que la consideran la única auténtica y original de la Diócesis.

Sin embargo, el alcalde prefirió tirar de ironía al referirse a la denominación que se usa para reabrir el edificio: «Quiero pensar que todo es un error del 'comunity manager' del Obispado. Recientemente ya le tuvimos que decir a un párroco de Murcia que no existe la Diócesis de Cartagena-Murcia».