Morenés asegura que el S-80 es «irrenunciable» y aboga por dar más dinero a Defensa

El ministro de Defensa en funciones, acompañado de altos mandos militares, contempla el despliegue de los soldados de operaciones especiales./
El ministro de Defensa en funciones, acompañado de altos mandos militares, contempla el despliegue de los soldados de operaciones especiales.

El ministro en funciones alerta de que habrá problemas de seguridad si el Reino Unido deja la Unión Europea: «No es ninguna broma»

GREGORIO MÁRMOLCARTAGENA

El ministro de Defensa en funciones, Pedro Morenés, destacó ayer la «gran oportunidad» que el proyecto de los nuevos submarinos de la clase S-80 supone para la industria militar y tecnológica española. Tras presenciar un ejercicio conjunto de las fuerzas especiales de los tres ejércitos en el aeródromo de Alhama de Murcia y a bordo del buque de asalto anfibio 'Castilla', que esta semana opera desde la base naval de Cartagena, aseguró que su departamento no escatimará esfuerzos para sacar adelante un proyecto «irrenunciable» para la Armada.

Aunque Morenés eludió dar detalles sobre los avances de un programa que este mes está siendo sometido en el astillero cartagenero de Navantia a la revisión crítica de su ingeniería -tras modificar el proyecto por los problemas de peso surgidos hace dos años-, insistió en la necesidad de los nuevos submarinos, no solo para poder atender las misiones que la Armada tiene encomendadas, sino como ingenio «exportable» de la industria española. «Esa capacidad de exportar está basada en un producto competitivo, de última generación», destacó el político.

Sea cual sea el resultado electoral el próximo 26J, Morenés -que ya ha anunciado que dejará la primera línea política- abogó por que el nuevo gobierno aumente el presupuesto del Ministerio de Defensa, pues invertir en ese departamento no solo garantiza la seguridad y el bienestar de los españoles y sus aliados, sino que también supone un beneficio para la economía. La industria militar española sostiene 40.000 puestos de trabajo directos e indirectos.

En su opinión, el PP taponó hace cuatro años «la sangría» económica del anterior ejecutivo socialista. El reto ahora es cumplir el compromiso adquirido en la cumbre de la OTAN en Cardiff, en septiembre de 2014, por el que los países destinarán para gasto militar el equivalente al 2% de su producto interior bruto (España no llega al uno por ciento).

Los daños del 'Brexit'

En declaraciones a bordo del 'Castilla', mientras navegaba frente a Águilas, Morenés también advirtió de que la posible salida del Reino Unido de la Unión Europea afectaría a la seguridad internacional. «Desunir lo que está unido afecta a la economía y también a la seguridad», dijo, como han puesto de manifiesto también el primer ministro británico, David Cameron, y el presidente estadounidense, Barack Obama.

El ministro enmarcó la votación prevista para el próximo jueves en el Reino Unido como un acontecimiento en un «mundo revuelto, muy complicado y donde la desestabilización está cada día más cerca». «Y eso no es ninguna broma», insistió.

En ese contexto, Morenés valoró positivamente el ejercicio de operaciones especiales Sofex-16, ya que permite a las Fuerzas Armadas prepararse para afrontar episodios como el rescate de rehenes, así como otros tipos de amenazas a la seguridad que «cambian en tiempo real». El terrorismo, el narcotráfico y el tráfico ilegal de armas o personas deben ser combatidos con las fuerzas convencionales pero, sobre todo, dijo, potenciando las operaciones especiales, los servicios de inteligencia y la contradefensa cibernética.

«La seguridad garantiza la estabilidad. Es muy importante que sepamos que el bienestar del que gozamos, en los ámbitos de los valores, la economía, la libertad, la paz o la justicia, está sostenido por una estructura de la que es parte esencial la seguridad», subrayó.

El ejercicio que vino a ver Morenés, el Sofex-16, arrancó con una fase para puestos de mando entre los días 23 y 27 de mayo y esta semana se completa con el despliegue sobre el terreno de boinas verdes de los ejércitos de Tierra y del Aire, así como de la Armada. El objetivo es que el Mando Conjunto de Operaciones Especiales alcance la plena capacidad operativa en diciembre de este año. Ese órgano se encarga de coordinar las acciones de tres unidades de élite de las Fuerzas Armadas: el Mando de Operaciones Especiales (MOE) del Ejército de Tierra, ubicado en el cuartel alicantino de Rabasa; la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE) de la Armada, cuya base está en la Estación Naval de la Algameca de Cartagena; y el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (Ezapac) del Ejército del Aire, que tiene su cuartel en Alcantarilla.

Las maniobras consistieron en la simulación de una extracción de un lugar peligroso y con medios aéreos de siete rehenes, rescatados el día anterior en un supuesto país enemigo. La operación fue coordinada por la plana mayor de mando de estos cuerpos desde el 'Castilla', mientras navegaba a unas quince millas de la costa aguileña.