La falta de veterinarios pone en riesgo la exportación de ganado por el puerto

Embarque de ganado con destino a Libia en el puerto de Cartagena. /
Embarque de ganado con destino a Libia en el puerto de Cartagena.

Las consignatarias temen perder clientes, porque solo quedan dos inspectores sanitarios para certificar la salida de todos los animales

ANTONIO LÓPEZCARTAGENA

La exportación de ganado se ha convertido en los últimos años para el puerto en un negocio muy rentable, pero podría dejar de serlo si persiste la falta de inspectores veterinarios, los funcionarios que hacen los controles sanitarios obligatorios a los animales antes de ser embarcados. Esta situación ya ha puesto en riesgo la salida de varios buques cargados con centenares de cabezas hacía países del Mediterráneo, principalmente Líbano, Argelia, Túnez y Libia. Esto tiene enfadados tanto a las empresas consignatarias, encargadas de preparar los viajes, como a los propios ganaderos.

En el puerto llegó a haber hasta media docena de funcionarios en el llamado Puesto de Inspección Fronterizo (PIF), el departamento encargado de realizar los controles sanitarios y de verificar que los animales cumplen con las directrices del Servicio de Bienestar Animal del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Pero desde hace medio año, aproximadamente, el número comenzó a bajar hasta los dos actuales, debido a bajas médicas. Eso ha hecho que los inspectores no puedan hacerse cargo de todos los barcos.

Las competencias en materia de Sanidad Exterior corresponden al Ministerio de Sanidad, que en la Comunidad de Murcia las ejerce a través de la Delegación del Gobierno. De ella depende el PIF, que desempeña su función fundamentalmente en el Puerto de Cartagena.

Los funcionarios se encargan de que todos los productos de origen animal y vegetal para consumo humano tengan las certificaciones, de controlar la entrada y salida de géneros medicinales y cosméticos, de supervisar las muestras biológicas para investigación, así como de controlar la importación y exportación de vegetales y animales vivos.

Un barco es el aire

La falta de veterinarios ha provocado que un buque que tiene previsto salir el domingo con cientos de cabezas de ganado esté aún en el aire. Los empresarios comenzaron ayer por la tarde a negociar con los inspectores para que éstos atiendan el barco. Confían en que, al menos para ese día se pueda arreglar la situación, «pero se trata de algo más general. No podemos estar en esta incertidumbre todas las semanas, porque al final, los ganaderos embarcarán sus animales por Tarragona y perderemos clientes», explicó a este diario el gerente de la Agencia Marítima Blázquez, José María Fernández.

El presidente de la Cámara de Comercio, Miguel Martínez, mantuvo ayer una reunión con el presidente de la Comunidad Autónoma, Pedro Antonio Sánchez, y con el consejero de Desarrollo Económico, Juan Hernández, y les pidió apoyo. «Nos han dicho que ya han enviado una carta al Ministerio de Sanidad para que se solucione este problema en el menor tiempo posible, por el bien de los empresarios, del Puerto y de Cartagena», dijo Martínez.

Este diario se puso en contacto con la Delegación del Gobierno en Murcia para conocer qué solución contempla, pero no obtuvo respuesta. Por su parte, en la Autoridad Portuaria de Cartagena esperan que este problema quede solucionado cuanto antes.

Y es que durante el pasado año salieron de los muelles de Santa Lucía 581.596 cabezas de animales, lo que supuso un aumento del 45% con respecto al año 2014. Gracias a ello Cartagena pudo afianzarse como principal punto de embarque del sector con destino a otros países mediterráneos, máxime si se tiene en cuenta que desde el año 2010 el número de animales se ha multiplicado por 25. Si se habla de toneladas, éstas se han incrementado un 66%.