López exige al Obispado un informe previo de Cultura sobre la Catedral Vieja de Cartagena

Arroyo, en el centro, durante la visita a la Catedral en diciembre./
Arroyo, en el centro, durante la visita a la Catedral en diciembre.

La Diócesis, que anunció la reforma del edificio en diciembre, debe acreditar ante el Ayuntamiento que cumple las exigencias de la Consejería

J. A. G.CARTAGENA

El Obispado sigue sin empezar las obras de reforma de la Catedral Vieja de Cartagena que anunció en diciembre al haber podido lograr la licencia del Ayuntamiento. La Concejalía de Urbanismo aún no ha concedido la autorización, que la Diócesis solicitó cuatro días después de la presentación pública de los trabajos necesarios para abrir el edificio a las visitas, por la ausencia de un informe preceptivo de la Comunidad Autónoma al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC).

Un portavoz municipal indicó que la documentación presentada por el Obispado en Urbanismo, área que depende del alcalde y delegado del área José López, incluye un advertencia de la Consejería de Cultura respecto a la necesidad de modificar el proyecto. Hasta que la Iglesia no acredite con una certificación de Cultura que ya ha subsanado los fallos, el Consistorio no podrá darle la licencia.

El Gobierno municipal, formado por Movimiento Ciudadano y PSOE, cargó ayer con el Gobierno regional, del Partido Popular, y contra el Obispado por lo que considera una utilización política de la Catedral en la campaña de las elecciones generales.

«El 18 de diciembre, último día de campaña, se colocó un andamio y varios trabajadores con casco y asistieron la consejera [Noelia Arroyo] y la directora de Bienes Culturales [María Comas], aunque el Obispado no había solicitado la licencia de obras. La foto respondía a un decorado preparado para la campaña», criticó un portavoz municipal. Éste añadió que el Obispado, que tiene al frente a José Manuel Nicolás, «sí valló el entorno, cumpliendo un mandato municipal. Y dijo que el informe de Cultura favorable a la intervención, que acompaña la solicitud no es concluyente, como conocen el Obispado y la Consejería».

Arroyo hace de «puente»

El departamento que dirige Noelia Arroyo aseguró que la Consejería solo hace de «puente» para tratar de que el Ayuntamiento y el Obispado resuelvan las «discrepancias, malentendidos o problemas que hayan podido surgir». Además, aseguró que el Obispado ya adaptó el mes pasado su proyecto a las exigencias de los técnicos de Cultura; pidió al Ayuntamiento que «no obstruya» las autorizaciones, porque se trata de obras de urgencia ante la necesidad de conservar el patrimonio protegido y porque el Obispado «ha ido aportando la documentación conforme le ha sido requerida por los servicios municipales».

El Gobierno regional rechazó las acusaciones de politización, al indicar que Arroyo y Comas solo aceptaron una invitación de la Iglesia para visitar el templo; y exigieron «que nadie intente disimular su responsabilidad ocultándose tras esta Consejería, que siempre ha actuado con rapidez, diligencia, eficacia, prudencia» y espíritu de «ayuda».