Una estudiante de la UPCT consigue vender su invento en tres continentes

Aida Pino, con el producto que ha patentado. /
Aida Pino, con el producto que ha patentado.

Gracias a la cátedra Santander, Aida Pino ha desarrollado el Plasma Expansor, que se usa para fracturar materiales en la minería y la construcción

LVCARTAGENA

La estudiante de Ingeniería Química de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) Aida Pino Portela ha tenido muy pronto ocasión de poner en práctica los conocimientos adquiridos en la carrera y en el programa de formación de emprendedores Yuzz, en el que ha desarrollado el plan de negocio de la empresa familiar que ha creado junto a su padre y sus hermanos. La familia no tenía experiencia empresarial antes de crear Rock Breaking System, la firma con la que comercializan el novedoso producto para fragmentación de roca y hormigón Plasma Expansor, que ya se vende en Europa, Suramérica y Oceanía.

«Carecíamos de plan de empresa, por lo que me resultó muy útil participar en el programa Yuzz», explicó la joven. «En ese contexto, he podido conocer las experiencias, buenas y malas, que de todo se aprende, de otros emprendedores. Pero lo más importante es que en Yuzz me han puesto en contacto con los inversores que necesitaba para desarrollar el producto», resaltó la estudiante.

Aunque sea de las más aplicadas, Aida Pino no es la única beneficiaria de este programa. En el Centro Yuzz de la Cátedra de Emprendimiento Santander de la UPCT se han formado, durante cinco meses, 25 estudiantes de la Politécnica. El resultado ha sido la presentación de once proyectos empresariales, varios de los cuáles ya están en marcha. «Algunos ya tienen clientes y están facturando, como en el caso de Aida», aseguró el coordinador del programa, Mario Rosique, quien también puso de manifiesto el alto nivel de todos los planes de empresa, desarrollados en su mayoría por alumnos de ingeniería.

Plasma Expansor es un producto de alta tecnología destinado a la minería y a la construcción que puede emplearse en obras subacuáticas. El sistema no es explosivo; fragmenta la roca por la presión de una reacción termoquímica. El producto destaca por su seguridad y su sostenibilidad.

«La distancia de seguridad, que con explosivos suele ser de un kilómetro, se reduce a 50 metros con este producto, que no emite gases tóxicos, ni ruido, ni vibración. Tampoco hay gran dispersión de material. Por lo que es más sostenible y seguro e igual de eficaz», resumió la estudiante de la Politécnica, que espera en un futuro contribuir al desarrollo del producto gracias a sus estudios en Ingeniería Química.

En su primer año, la empresa ya ha facturado más de 250.000 euros y ha logrado clientes en Chile, Brasil, Rusia, Túnez y el archipiélago francés de Nueva Caledonia, en Oceanía. El producto ha sido especialmente bien acogido en las canteras de mármol del Mediterráneo español. «Les encanta», aseguró Aida.