Carthago y Roma se cruzan en El Lago

El alcalde, José López, y la vicealcaldesa, Ana Belén Castejón, inspeccionan el yacimiento de la Plaza de la Merced. :/
El alcalde, José López, y la vicealcaldesa, Ana Belén Castejón, inspeccionan el yacimiento de la Plaza de la Merced. :

El Ayuntamiento hará visitables los restos de una plaza y una calzada romanas, considerados de gran valor

EDUARDO RIBELLESCartagena

El proyecto de remodelación de la Plaza de la Merced, popularmente conocida como El Lago, que prepara el nuevo Gobierno local la convertirá en un conjunto visitable. Estará formado por lo que era una calzada romana de acceso principal a Carthagonova desde el norte o Decumano Máximo, en el punto en el que se piensa que había un gran pórtico a la ciudad. También se podrá admirar el grupo de piletas y fuentes que presidían una gran plaza urbana y los restos de viviendas y edificaciones que la rodeaban. Entre ellos destacan un taller de forja y otro de trabajo que hace pensar que la urbe acogió, hace dos mil años, importantes instalaciones siderúrgicas para fabricar armas, con hasta dos mil artesanos.

El alcalde de Cartagena, José López, y la vicealcaldesa, Ana Belén Castejón, visitaron ayer el yacimiento en el que tiene lugar, desde hace tres meses, la segunda fase de excavaciones en dos secciones distintas de la plaza. La ubicada en el sector norte, más cercana al Monte Sacro, es la que acoge la ancha calzada romana. A un lado se pueden ver los muros y las estancias de varias viviendas y algunos espacios interiores. En uno de ellos se ha hallado un taller de forja para armamento. El interés de la calzada estriba en la buena conservación de sus losas y la estructuración de las mismas para permitir el paso de las ruedas de los carros camino del Barrio del Foro, junto al cerro del Molinete. Todo ello es del siglo I Antes de Cristo.

En la otra gran fosa de la excavación, los arqueólogos dirigidos por Luis García Blánquez han encontrado un sistema de balsas y piletas que desembocan en una fuente monumental, según su hipótesis, desempeñaba un papel central en una plaza de acogida de quienes llegaban a la ciudad. No en vano, se han clasificados fragmentos de la estatua de una mujer o ninfa que servía como elemento puramente ornamental, no como surtidor. La calzada data del principio de la época imperial (siglo I Después de Cristo), pero tanto el ninfeo, o fuente, como el gran estanque podrían ser de la época tardorrepublicana (mediado el siglo I Antes de Cristo).

Estas excavaciones de las balsas y fuentes se desarrollan a dos metros de profundidad y revelan «cómo los romanos hicieron de las instalaciones hidráulicas uno de los elementos más importantes de su civilización», explicó García Blánquez.

A cuatro metros de profundidad continúan las excavaciones de una vivienda púnica que fue localizada en la primera campaña, hace 18 meses, y cuyas dimensiones son considerables. Sus restos se extienden hacia la zona la calle San Diego y, por lo puesto al descubierto, había una gran cocina, en la que se han localizado infinidad de fragmentos que formaron parte de vajillas ricamente decoradas. También una zona de almacén o despensa en la que se han descubierto, recientemente, ánforas y otros recipientes. Según el equipo de arqueología, la buena conservación de estos restos púnicos demuestra que lo que los romanos hicieron encima fue una plaza y no nuevas construcciones habitadas.

La vivienda carthaginesa, que conserva los zócalos de piedra y alzados de adobe, permite albergar esperanzas de que se podrá llegar todavía más lejos.

«Los arqueólogos nos dicen que hay que seguir adelante. Por eso veremos cómo podemos trasladar los árboles monumentales de la plaza otros lugares», explicó el alcalde. A su juicio, lo primero es continuar con las prospecciones, respetando los tiempos de celebración de la Semana Santa, «para lo que se instalará una pérgola o piso que lo permita».

«La plaza mantendrá su uso público para todos los ciudadanos, pero, en función de lo que se vaya encontrando, habrá que preparar, por debajo, un sótano visitable con todos los restos que se conservan de Carthagonova y de Quart Hadast», añadió López. Para eso, será necesario un presupuesto de inversión que el alcalde todavía no puede decir de dónde saldrá. «Por ahora, lo paga todo el Ayuntamiento. Intentaremos seguir habilitando fondos para seguir adelante», añadió.

Incorporación de Berrocal

El Ayuntamiento tiene previsto «incorporar a la arqueóloga Mari Carmen Berrocal al equipo de trabajo de este Gobierno local», según explicó ayer José López. Éste indicó que es ella la que se hará cargo de «dar forma a grandes proyectos de futuro como la recuperación del Anfiteatro Romano», que sigue enterrado bajo la semiderruida plaza de toros.

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