Las puertas de la Catedral Vieja siguen cerradas para las visitas

Vista de la Catedral desde la Cuesta de la Baronesa. /
Vista de la Catedral desde la Cuesta de la Baronesa.

El acuerdo entre la Iglesia y la Consejería de Cultura, negociado en Semana Santa y cerrado en junio, acumula cuatro meses sin cumplirse

E. R. K. /J. A. G.CARTAGENA

Las puertas de la Catedral Vieja siguen cerradas a cal y canto sin que los cientos de miles de turistas que visitan Cartagena cada año y ven su estructura exterior desde el Teatro Romano sepan que detrás de ellas se oculta la restaurada Capilla del Socorro, cuna de la Semana Santa y centro de la vida social y religiosa de los cartageneros ya hace ocho siglos. La razón es que el pacto al que llegaron el obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca, y la directora general de Cultura, María Comas, sigue sin materializarse.

27 de marzo. María Comas y José Manuel Lorca aseguran que está decidido. La segunda dice que solo hay que acordar la fórmula de asociación para administrar el régimen de visitas.

25 de junio. Se fijan los últimos cuatro días de cada mes para abrir la Catedral. Hasta ahora, no se ha cumplido el calendario.

Ambos informaron, el 27 de marzo, de que el «acuerdo era total» para que el templo dedicado a Santa María la Mayor abriera al menos los cuatro días al mes que establece la legislación vigente. El máximo representante de la Iglesia en la Región aseguró que se «estaba buscando la mejor fórmula» para que cartageneros y visitantes puedan entrar al templo del siglo XII. «Es viable, no hay ningún problema y está previsto. Lo que me extraña es que todavía no se esté haciendo, porque la iglesia está preparada para poner en marcha las visitas», explicó. Comas advirtió de que, pese a que ambas partes coinciden en lo básico, «la negociación sobre la forma de asociación entre las instituciones y la organización del régimen de visitas está todavía un poco verde». Ni siquiera se sabía si se iba a cobrar entrada. Esto sigue sin aclararse públicamente.

Tres meses más tarde se llegó al pacto de que la apertura del templo a las visitas tendría lugar los últimos cuatro días de cada mes. Pero ni se hizo en junio, como estaba previsto, ni se ha cumplido en los meses siguientes.

El templo quedó en un estado semirruinoso tras sufrir los bombardeos durante la Guerra Civil. Pese a perder la práctica totalidad de las bóvedas y otros elementos del techo, la iglesia conserva buena parte de la estructura exterior. Ni siquiera en las décadas posteriores, en los que fue abandonada a su suerte, se vino abajo. En los últimos veinte años solo se han acometido proyectos parciales de restauración en la mencionada Capilla del Socorro y en algunos puntos más. Inicialmente se pensó que se podría recuperar la salida original de la primer procesión de la Semana Santa, en la madrugada del Viernes de Dolores, aunque la cofradía lo ha descartado. Después se apostó por la apertura parcial del templo para incluirla en el paquete turístico para los visitantes. Pero ni siquiera la promesa de que había un acuerdo prácticamente hecho antes de las elecciones autonómicas ha permitido que ese proyecto se lleve a cabo.

Por lo que respecta a la recuperación del resto del edificio, es «una espina que el Obispado tiene clavada desde hace tiempo», reconoció el prelado. También sobre este tema, dijo el obispo antes del verano, «hay conversaciones en marcha».