La novela del 'Sirio'

Foto del hundimiento del barco, conservada en el Archivo General de la Región. /
Foto del hundimiento del barco, conservada en el Archivo General de la Región.

Encuentro con la escritoria Lola Gutiérrez el viernes a las 20.30 horas en Míster Witt Café, dentro del ciclo 'De cañas con...'

JOSÉ SÁNCHEZ CONESA

Acabo de leer 'Africanus: el hijo del cónsul', novela histórica de Santiago Posteguillo, considerado uno de los mejores en su género. Narra la infancia y juventud de Publio Cornelio Escipión el Africano, finalizando con su conquista de Qart Hadast (Ciudad Nueva) en el año 209 aC, capital cartaginense de los territorios ganados por este imperio norteafricano en la península. Los romanos la llamarán a partir de ese momento Cartagonova, la nueva Cartago. Muchos siglos después, en el siglo VI dC, pasa a ser llamada por los bizantinos Carthago Spartaria.

Casi al mismo tiempo he finalizado otra novela ambientada en Cartagena, además de Cabo de Palos y Los Alcázares. Se trata de 'Playa de Poniente', la última novela de la cartagenera Lola Gutiérrez, editada por MurciaLibro en 2014. Teniendo como basamento 'El naufragio del Sirio', del historiador y amigo Luis Miguel Pérez Adán, la obra bascula entre aquel fatídico 4 de agosto de 1906 y la escritura de una novela que prepara una periodista sobre la peripecia vital de algunas personas que viajaban en aquel vapor que partió desde Génova con rumbo a Buenos Aires.

No se puede explicar cómo el transatlántico dirigió su rumbo entre el faro y las islas Hormigas, una zona conocida por la escasa profundidad de sus aguas debido a formaciones rocosas en las que el barco encalló, en concreto en el Bajo o Seco de Fuera, una enorme piedra de 200 metros de largo, a tres metros de profundidad. En ese mismo lugar sucumbieron otras naves, lo que le convierte en uno de los enclaves más importantes a nivel mundial en tragedias marítimas. Este accidente del 'Sirio', el 'Titanic' del Mediterráneo, y la posterior explosión de sus calderas originó la muerte de unos 242 pasajeros, salvándose 580 tripulantes. Aunque no se pueden conocer las cifras con certeza debido a los numerosos viajeros ilegales que buscaban nuevas oportunidades en la tierra de promisión. Todo ello posible gracias a tramas de corrupción que sobornaban a policías y capitanes de embarcaciones para posibilitar el transporte de los emigrantes más pobres. Algo que suena a actualidad.

La repercusión del trágico acontecimiento fue mundial, inspirando al trovero Marín un trovo, cuatro quintillas que desarrollaban la siguiente cuarteta: «El 'Sirio', correo italiano/ que para América iba/ naufragó de agosto el cuatro/ frente al faro de la Hormiga». Así la primera quintilla reza: «Las costas del mar hispano/ desconocer demostraba/ aquel decrépito anciano/ que por capitán llevaba/ el 'Sirio', correo italiano».

Debemos señalar que la población de Cabo de Palos, especialmente sus pescadores, acudieron prestos al rescate de los supervivientes. Náufragos y cadáveres se concentraron en la playa de Poniente, frente al lugar del hundimiento. Un testigo del drama fue Juan de la Cierva Peñafiel, exministro de Instrucción, quien destacó el comportamiento ejemplar de los vecinos socorriendo a los desgraciados. No podemos decir lo mismo de dos vapores, uno inglés y otro francés, que negaron su auxilio a las víctimas por miedo también a encallar o las explosiones de las calderas. Dentro del mismo pasaje del 'Sirio' se dieron escenas de grandeza y miseria humana pues unos ayudaban a sus semejantes y otros se hacían con una plaza en los botes salvavidas a punta de navaja. No faltaron quienes realizaron acciones de pillaje, accediendo al buque siniestrado para robar dinero o joyas.

Lola Gutiérrez construye una narración con acción trepidante, diálogos ágiles, encuentros y desencuentros amorosos, respetando la historia pero recreando la trayectoria vital de algunas personas que embarcaron. La protagonista es una periodista llamada Vega que realizando un reportaje en un geriátrico conoce a una anciana que le cuenta una historia sobre uno de los pasajeros del 'Sirio', despertando su interés sobre el asunto. No podemos desvelar mucho más porque es una obra casi coral por los numerosos personajes que deambulan por sus páginas en una trama muy trabajada pero fácil de seguir. La tienen que leer.

La polémica ha saltado por la presunta copia de una novela publicada posteriormente que lleva por título 'Lo que esconden las olas', firmada por Emma Lira y publicada por Plaza y Janés. Son muchas las similitudes entre las dos obras y sabemos, me lo cuenta Lola, que Emma Lira adquirió en Cartagena 'Playa de Poniente' cuando realizaba su trabajo de documentación. De entrada la estructura de 'Lo que esconden las olas' fluctúa entre el año de la tragedia y 2006, cuando Paula y Sandro filman un documental sobre el 'Sirio' a partir del testimonio de la abuela de Paula, superviviente del hundimiento y residente en un geriátrico de Cartagena. Hasta siete u ocho paralelismo se pueden hallar entre un texto y otro.

De todo esto podrán hablar con Lola Gutiérrez el viernes a las 20.30 horas en Míster Witt Café, dentro de un ciclo de encuentro con autores llamado 'De cañas con...'

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