Los ganaderos eligen el puerto

Embarque de terneros, en el muelle de Santa Lucía, para su traslado hasta el Líbano. /
Embarque de terneros, en el muelle de Santa Lucía, para su traslado hasta el Líbano.

La exportación de animales vivos por el muelle de Santa Lucía se multiplica por doce en tres años y es ya uno de los negocios más rentables para la Autoridad Portuaria

ANTONIO LÓPEZCartagena

En tan solo tres años, la exportación de terneros, ovejas y corderos a través del puerto de Cartagena se ha convertido ya en uno de los negocios más rentables para la Autoridad Portuaria, al multiplicarse la salida de cabezas de ganado por doce. Los principales destinos son Líbano, Argelia y Libia, algo que ha convertido a los muelles de Santa Lucía en el principal punto de embarque de animales vivos españoles para los importadores de esos países.

cabezas de ganado se exportaron a través del puerto de Cartagena en el año 2011.

cabezas de ganado se exportaron a través del puerto de Cartagena en el año 2014.

El número de animales exportados durante el año pasado llegó 399.044, mientras que a finales de 2011 no se alcanzó los 33.500. Es un 'boom' que ha convertido al Puerto de Cartagena en el único capaz de llevar a cabo estos trabajos, junto al de Tarragona.

En los trabajos intervienen diferentes agentes y organismos, como la Autoridad Portuaria, el Área de Sanidad y Agricultura de la Delegación del Gobierno y el Servicio de Aduanas. Destaca la labor que desarrolla la consignataria, Agencia Marítima Blázquez, la principal empresa en ofrecer todos los servicios necesarios a las navieras que realizan las rutas norteafricanas y Oriente Próximo.

El espectacular aumento de las salidas de ganado se debe al creciente interés de empresarios libaneses por los animales criados en España, principalmente en provincias como Toledo, Salamanca y Segovia, pero también a las garantías en cuanto a los sistemas de embarque utilizados por el puerto.

Los animales también son seleccionados por productores murcianos, como Agrourbana Carthago y Bovisa, y son adquiridos por empresarios argelinos y libaneses, principalmente, tras un minucioso proceso, ya que el ganado ha de cumplir las normas islámicas que lo hacen apto para el consumo.

Para facilitar el acceso del ganado a un buque y, siguiendo las directrices del Servicio de Bienestar Animal del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, el Puerto de Cartagena fabricó un dispositivo móvil que hace de unión entre los camiones y el barco.

Control y seguridad

El sistema consta de dos entradas para los animales que llegan en camión; una zona de paso, control y separación; una oficina para el personal de control e inspección; y una pasarela de acceso al buque. Con esta inversión, el puerto fue en 2011 el primero de España en cumplir con la normativa de Bienestar Animal vigente en la Comunidad Europea, y obtener así la autorización para embarcar ganado vivo.

Este tipo de tráfico está regulado por la CE y los barcos que lo realizan son buques muy especializados, que han sido transformados en verdaderas granjas flotantes. Los buques disponen de corrales, silos para piensos, zonas de almacenaje para la paja y un sistema de cambio de atmósfera para evitar los problemas derivados del aire viciado. Además, entre sus tripulantes hay pastores-cuidadores de los animales, así como personal sanitario que puede atender cualquier necesidad del ganado de tipo veterinario.

Esta línea de negocio del transporte de ganado vivo, relativamente nueva, está siendo valorada muy positivamente por los ganaderos de toda España. En este servicio ven una oportunidad para obtener nuevos clientes y ventas en otros países, y así compensar así la bajada de la demanda en el mercado doméstico y dar salida a su excedente.

Aunque solo está clasificado para operar con animales vivos los puertos de Cartagena y Tarragona, el de Valencia ha iniciado ahora los trámites para ello. Hasta hace poco tiempo, los ganaderos debían exportar mediante el puerto francés de Sete.

Agentes y organismos

Este tipo de mercancía plantea un complicado trabajo, ya que el transporte de seres vivos ha de hacerse en condiciones especialmente cuidadosas. Además de la normativa comunitaria, hay que cumplir con los controles y reglamentaciones tanto del país de origen como del país de destino y, por ese motivo, la armonización entre las distintas administraciones y empresas es esencial. Gracias a los agentes implicados, y a la labor de las inspecciones de Sanidad Animal, los gestores pueden llevarlo a cabo con rapidez. Eso agiliza al máximo el embarque y minimiza el tiempo de estancia del ganado en los camiones.