Baal-Hammon

El presidente de la tropa, José Legaz Mellado, en el restaurante Carrots. /
El presidente de la tropa, José Legaz Mellado, en el restaurante Carrots.
TOMÁS MARTÍNEZ PAGÁN

Aforo completo rezaría el cartel que se podría haber puesto en la entrada a las calles de nuestra Trimilenaria, que se llenaron hasta la bandera durante el pasado fin de semana para disfrutar de nuestras ya consolidadas Cruces de Mayo. Estas fiestas cada año van a más y con más calidad.

El viernes, recorrí todo el casco histórico, epicentro de la celebración, la zona que va desde la Plaza de San Francisco, pasando por las calles Honda, Aire, Jara, Palas, Catedral, Balcones Azules.... Y el sábado, junto a mi amigo Estéfano Graham, ingeniero argentino de paso por Cartagena en una de sus visitas periódicas, me di una vuelta por las cruces de la Alameda de San Antón. Después de dos cañas con tapa 'en barra' nos sentamos en la terraza de 'Carrots', de mi amigo Rafa, a escuchar la agradable música que, como reminiscencia de su negocio inicial, siempre tiene bien seleccionada y con los decibelios adecuados para disfrutar sin molestar. Estando allí sentados veo pasar al joven abogado cartagenero José Legaz Mellado, al que llamo y presento a Estéfano, ya que a éste le encanta la historia de Carthagineses y Romanos y José es Presidente de las Tropas de Baal-Hammon, al margen de otras actividades (participa en Cruz Roja, varios colectivos sociales, cofradías, etcétera).

Le invitamos a tapear con nosotros. Bueno, en esta ocasión fue Estéfano el que nos invitó a todos, y nos dimos un festival muy singular que les recomiendo probar: media ración al centro de sardinas marinadas sobre lecho de tomate, mini tartar de salmón, ensaladilla de alcachofas, taco de jugosa tortilla de guisantes y, también para compartir, pan de cristal con lascas de bacalao confitado, 'roast beef' con salsa miel y mostaza y espárragos trigueros verdes a la parrilla. Rematamos con un poquito de excelente 'steak tartar'. Todo regado con una botella de Cruz de Alba, que es como beber algo de Cartagena a pesar de ser un Ribera del Duero, ya que pertenece al grupo 43.

Mientras entrábamos en el mundo del hielo con una auténtica grappa italiana, Nonino Cru Monovitigno, en formato Gin-tonic, le pedí a nuestro joven letrado que le contase a mi amigo anécdotas y curiosidades sobre su tropa, que este año celebra su 25 aniversario.

José le contó que en este grupo destaca el capítulo gastronómico, ya que son varias las jornadas que organiza a lo largo del año. Empezó hablándole de la tradicional 'comida del huevo frito', que se celebra cada año coincidiendo con el segundo viernes de fiestas con la intención de alimentar a los guerreros con dos huevos fritos, un chorizo, buen pan para mojar y copa de vino tinto, para que salgan con fuerzas al campo de batalla. Otra de las jornadas festeras es «la del jamón», donde toda la tropa da buena cuenta, de una sentada, de un par de jamones ibéricos cortados en finas lonchas, pan del campo, tomate 'partío' y bonito. No falta el vino de la Región. Estéfano, como buen gastrónomo, disfrutaba mucho, por lo que el joven presidente aprovechó para contarle que este mes organizan conferencias y una muestra en el casino de la calle Mayor, con la historia de la tropa.

Fundada en 1991, año II de fiestas, esta tropa toma el nombre del mayor dios del panteón carthaginés, Baal-Hammon, que es el sol, fundador de la tierra y el protector de las parturientas, de la riqueza material, del éxito y de la felicidad. Ejerce de dios de la montaña, de la naturaleza y de la guerra. Y representa a los guerreros, guardianes del templo, a las sacerdotisas y a las danzarinas que requería la tarea encomendada de ser los custodios del templo. La preocupación por el rigor histórico es una de las características principales de este gran grupo festero. Asimismo, cuenta con una revista bi-anual con una tirada de 2.000 ejemplares, con amplios contenidos históricos y de firmas de mucho prestigio.

Mientras disfrutábamos de nuestros 'Nonino Tonics', José aprovechó para ilustrar a Estéfano sobre cómo Baal Hammon y sus mujeres aladas llevan participando desde el principio en los principales actos de nuestras fiestas: las Bodas, el Oráculo, la Batalla... Además, tienen sus actos propios de campamento, entre los que destaca el concurso de miembros de la Sagrada Orden del Dios Bes, consistente en buscar a la persona con mayor diámetro de cabeza entre los aspirantes. Estéfano, que calibra bien su casco, aseguró que este año, si se encuentra en la Trimilenaria en ese momento, se presentará, no solo en ese acto, sino también en los fastos nupciales de Baal y el Augurio de Baal, en los que el 'pocimero' de la tropa prepara una queimada gigante de la que dan buena cuenta sus guerreros.

Las relaciones de la tropa son extraordinarias. Está hermandad con los Lobetanos, con los Caballeros e Isis de Carthago, con Tanit y también con otras fiestas , como los Moros y Cristianos de La Font de la Figuera. Han llevado el nombre de Cartagena a Mula, a Cigarralejo, a Calasparra, a Toledo.... También a Cástulo, Linares, Úbeda y Baeza... José le explico al argentino que la portada de su campamento es diseño de un gran artista cartagenero y miembro de su tropa, al que todos los festeros le deben mucho: José García Bocanegra, quien pinta de una manera muy especial y diseña el vestuario, el armamento y la ornamentación festera. El personaje que preside su campamento es Bes, dios de las fiestas y de las celebraciones que proporciona vino a los visitantes que le aprieten sus partes nobles, lo cual sorprendió mucho a mi amigo, a quien el letrado Legaz invitó a cenar en su campamento en septiembre para que conozca las delicias que prepara un clásico de la hostelería local, Carmelo del Bar Sol: Mojete cantonal, michirones al estilo Asesoramientos Trillo, Caracoles 'chupaeros', marineras, montaditos, tortilla esponjosa, torrijas, reparos, lágenas, asiáticos de 43...

En fin, que si Estéfano ya estaba antes interesado en nuestra gastronomía, nuestra historia, nuestras tradiciones y nuestras fiestas, ahora lo está aún más y con mayor motivo, para mi orgullo, porque como dice Manu Quesada: «Por mi tierra amaré con toda mi alma, sentiré con toda mi piel y lucharé con todas mis fuerzas... para que el tiempo nunca borre la huella de su historia».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos