El Obispado tiene un mes para presentar un plan de apertura de la catedral antigua

Vista de la Catedral de Santa María, con el yacimiento del Teatro Romano en primer término y al fondo el Palacio Consistorial. /
Vista de la Catedral de Santa María, con el yacimiento del Teatro Romano en primer término y al fondo el Palacio Consistorial.

La Comunidad le recuerda que Santa María es un Bien de Interés Cultural y que, por tanto, debe tener un régimen de visitas para vecinos y turistas

JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCartagena

Salvo decisión de última hora, una Semana Santa más, en plenas fiestas de interés turístico internacional, cartageneros y visitantes seguirán sin poder disfrutar de una de las joyas arquitectónicas, históricas y religiosas de la ciudad: la Catedral de Santa María. A pesar de que la Consejería de Cultura instó a finales de febrero al Obispado de Cartagena para que cumpliera con la ley de patrimonio y estableciera un régimen de visitas a los restos de este templo, dada su catalogación como Bien de Interés Cultural (BIC), las autoridades eclesiásticas aún no han respondido a tiempo a esta solicitud oficial.

La Comunidad Autónoma dio dos meses de plazo a la Diócesis para que le presentara un programa de apertura de la catedral, situada junto al yacimiento del Teatro Romano, lo que significa que todavía tiene por delante en torno a un mes para entregar su propuesta.

Sin embargo, muchos cartageneros estaban esperanzados en una apertura de puertas este año de cara a una fecha tan señalada en el calendario local como los cortejos pasionales, según los testimonios recabados por 'La Verdad'.

En particular, es un anhelo de los hermanos de la Cofradía del Socorro. Esta hermandad tiene como referencia histórica el interior de la iglesia, como lugar desde el que iniciaba su vía crucis penitencial cada madrugada del Viernes de Dolores. Se trata, además, del primer cortejo de la Semana Santa de Cartagena y de toda España. «Se ha instado al Obispado para que en el plazo de dos meses presente propuesta de apertura, a contar desde la recepción de nuestra petición, cursada a finales de febrero de 2015», confirmó un portavoz de Cultura. Y añadió que «todos los titulares de un Bien de Interés Cultural están obligados por ley a permitir el acceso a este cuatro días al mes, en las condiciones a las que se llegue de común acuerdo» con la administración competente en materia de Cultura.

Un templo del siglo XIII

El departamento del Gobierno regional que dirige Pedro Antonio Sánchez abrió un expediente hace unos meses a raíz de la denuncia sobre el cierre permanente de la catedral presentado por la Plataforma Ciudadana Virgen de la Caridad.

La Consejería de Cultura ha tenido que recordar al Obispado que, como titular de un Bien de Interés Cultura, no solo tiene el deber de conservarlo sino también de permitir el acceso a los ciudadanos para su disfrute público.La Plataforma Virgen de la Caridad invocó ante Cultura el artículo 8.1.a de la Ley de Patrimonio Histórico, para que se permita al menos el acceso al templo cuatro veces al mes, y recordó las obligaciones de conservación, custodia y protección del templo para evitar tanto su deterioro como su destrucción. Este periódico solicitó información a la Diócesis sobre sus previsiones para cumplir con el requerimiento de la Consejería, pero no hubo ninguna respuesta.

Otra cuestión que está sobre la mesa, y sobre la que el Obispado tampoco arrojó luz, es la reanudación del plan de rehabilitación de la catedral, tras los trabajos que se realizaron en el año 2012 con fondos del Ministerio de Cultura.

El templo de Nuestra Señora de la Asunción, también conocido como Catedral de Santa María y de Catedral Vieja, fue levantado en el siglo XIII, en tiempos del príncipe Alfonso (futuro rey Alfonso X El Sabio), y reformado al menos dos veces en la Historia reciente.

A principios del siglo XX, se reconstruyeron en estilo neorrománico el ábside y el hastial norte, que habían quedado en ruinas. Y en el año 2012, sobre los restos del edificio bombardeo durante la Guerra Civil (el inmueble original tenía tres naves con capillas adosadas y una torre campanario, y perdió las cubiertas y relevantes obras artísticas localizadas en su interior) se repararon los desperfectos causados por la humedad en las cubiertas, así como zonas interiores y exteriores.

La restauración del templo, que en el año 1291 dejó de ser sede del Obispado de Cartagena, fue posible tras su inclusión en el Plan Nacional de Catedrales y la firma de un convenio entre la Diócesis, el Ministerio y la Comunidad.

El Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), que pertenece al Ministerio de Cultura, y el Obispado de la Diócesis de Cartagena llegaron a un acuerdo que permitió la inversión de 332.000 euros, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. Ya a finales de 2014, la ausencia de un régimen de visitas a la Catedral Vieja y el retraso en la segunda fase de la restauración del templo causaron una polémica ciudadana y eclesiástica, a propósito de la justificación que dio el obispo, José Manuel Lorca Planes, para la suspensión de la segunda cuestión.

Pidieron el cese del obispo

La Plataforma anunció que había enviado una carta al Papa Francisco en la que le planteaba el cese del obispo por mantener la catedral en un estado de abandono» y por unas manifestaciones que la plataforma consideró «difamatorias», por «utilizar a los pobres» para justificar la suspensión del plan de recuperación de Santa María.

Lorca Planes declaró, al ser preguntado sobre la segunda fase de estos trabajos: «Es momento de pensar en aquellos que más lo necesitan y, cuando haya dinero, en arreglar la Catedral». El prelado resumió así que para la Iglesia, debido a la grave situación de crisis económica, la prioridad es atender a los más desfavorecidos y suspender las cuestiones relativas a las infraestructuras.

La plataforma acusó, no obstante, al obispo de buscar una excusa porque «no existe ningún proyecto para la segunda fase de recuperación, sino que Lorca Planes utiliza a los necesitados para encubrir que el Obispado ha dejado abandonada la Catedral de Cartagena».