Emprender al otro lado del barrio

Fachadas del edificio, recubiertas por una malla verde. /
Fachadas del edificio, recubiertas por una malla verde.

Un promotor inglés impulsa una incubadora empresarial y casas en la Plaza del Rey. El novedoso proyecto combina la plataforma de apoyo a iniciativas tecnológicas con futuro y el negocio de venta y alquiler de pisos

EDUARDO RIBELLESCartagena

De acoger un popular local de máquinas tragaperras a albergar una plataforma para generar negocios puede haber solo un paso. Es el que se pretende dar, en los próximos dos años, con la rehabilitación del edificio del Tívoli, en la Plaza del Rey. El proyecto de remodelación interior de este inmueble de planta baja y dos pisos, de unos 300 metros cuadrados cada uno, se beneficiará del principio de acuerdo con la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT). Lo firma el arquitecto Martín Lejarraga. Gracias a su talento, la planta baja se convertirá en una «plataforma de aceleración de proyectos empresariales, a partir de iniciativas tecnológicas», según explicó a 'La Verdad' el jefe de Relaciones Internacionales de la institución académica, Juan Monzó.

metros cuadrados tiene cada una de las tres primeras plantas y la mitad o menos, las dos superiores.

viviendas acogerá el complejo: 14 en los dos primeros pisos, seis en el tercero y dos en el cuarto.

dormitorios tendrán las casas.

Promotor. Se trata de un particular, de origen inglés y residente en Cartagena; un hombre de negocios con ganas de invertir.

Arquitecto. Martín Lejarraga es el autor del proyecto de rehabilitación para conjugar el uso de la planta baja como lanzadera de investigación y el de las superiores, para acoger viviendas.

Apoyo de la UPCT. El jefe de Relaciones Internacionales de la UPCT, Juan Monzó, garantiza el apoyo de la institución académica por medio de un convenio, cuando la obra cristalice.

El responsable de promocionar la Universidad Politécnica fuera de España, para atraer del extranjero iniciativas que puedan beneficiarla, confesó que el proyecto promovido por un hombre de negocios inglés, «que trabajó para la empresa aeronáutica Airbus y que ahora vive aquí, en Cartagena», ha captado el interés de la UPCT, aunque haya que esperar 24 meses para ver cómo cristaliza.

Así, el Barrio de Emprendedores, promovido por la Cámara de Comercio y el Ayuntamiento y que todavía está en embrión en la otra punta del casco antiguo podría tener un competidor como base de proyectos innovadores, que se desarrollaría de forma casi simultánea.

Antigua sede cantonal

El inmueble, situado en la esquina de la calle San Agustín con la Plaza del Rey, es mas conocido por haber acogido el local recreativo, cuyo nombre sigue presente en unos rótulos bien visibles, que por ninguna otra cosa. También fue sede histórica del Partido Cantonal, en unas oficinas del primer piso, hasta su desalojo hace varios años.

El proyecto para rehabilitar el inmueble respetará la fachada, por la que vela el catálogo municipal de edificios protegidos del casco antiguo, pero no la tabiquería ni los elementos interiores: escaleras, puertas, carpintería, etcétera, que carecen de valor. Martín Lejarraga tiene previsto echarlo todo abajo en su interior, por medios mecánicos, para no causar daños ni desequilibrios en las construcciones anexas. A continuación, será reconstruido.

La habitabilidad interior mejorará y permitirá una nueva distribución, que mezclará el uso para investigación y desarrollo y la promoción clásica de viviendas. En el bajo diáfano se instalará la lanzadera de proyectos empresariales. Las dos plantas superiores serán reedificadas y el conjunto se ampliará con dos mas, de tamaño reducido y retranqueadas, para habilitar dentro 22 viviendas con una gran diversidad de tamaños, habitaciones y prestaciones.

Entre las posibilidades que se barajan está la de conectar el uso de algunas de ellas con la lanzadera de proyectos empresariales, pero eso es, por ahora, solo una idea.

Asesoramiento

Las reuniones mantenidas por Monzó con el promotor han revelado, según este representante de la UPCT, que su proyecto ofrecerá a los licenciados con proyectos innovadores un lugar en el que puedan desarrollar sus ideas, el asesoramiento para que las patenten y, después, un acuerdo de asociación para formar la empresa que las comercialicen. «Nosotros solo nos ocuparíamos de la intermediación: poner en contacto a los alumnos con los responsables de la plataforma», explicó

La iniciativa «no entra en contradicción con el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Cartagena (CEEIC) donde se otorga un espacio a empresas ya creadas», indicó Monzó, ni con otras experiencias en instalaciones de la propia Politécnica. «Lo que se persigue, en este caso, es ayudar a los proyectos desde su embrión hasta su nacimiento como empresas», aclaró.

Ese acuerdo entre el investigador y su mecenas es «una fórmula bastante habitual en el extranjero, que aquí se da menos entre particulares. Por eso es buena idea apoyarla», dijo. Los preparativos para transformar el antiguo edificio ya han comenzado en la Plaza del Rey.