Detenido en Cartagena un vecino por la presunta violación de una menor

La Policía sospecha que el arrestado, de 32 años y con antecedentes, abusó de una adolescente y que puede haber atacado a más menores o a mayores

JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCartagena

Solo una semana después de la detención en Santander del presunto pederasta de Ciudad Lineal, que tuvo en jaque a las fuerzas del orden durante más de un año, la Policía Nacional puede haber resuelto en Cartagena otro caso de violación a una menor con un arresto practicado anteayer.

Además, los indicios recabados hasta ahora por los investigadores han permitido establecer a modo de hipótesis una similitud relevante con la causa del supuesto agresor sexual de Madrid, A. O: la posible existencia de más víctimas.

Lo que sí son hechos constatados, según las fuentes consultadas por el diario La Verdad, es que al igual que aquél (A. O., de 42 años), el de Cartagena, de 32 años, tiene tiene antecedentes por abusos sexuales.

Los hechos cuya autoría se atribuyen a este último tuvieron lugar, según estas fuentes, en junio de 2013 en el Parque de la Rosa y la víctima tenía entonces 17 años.

Se niega a declarar

Tras ser conducido a las dependencias de la Comisaría, de cara a la práctica de las correspondientes diligencias, el detenido, residente en La Aljorra, se acogió a su derecho a no declarar.

Previsiblemente, va a ser puesto esta mañana a disposición del juez de guardia junto con las diligencias practicadas por la Policía.

Tanto el juez como la Fiscalía y la defensa tendrán acceso, de cara al obligado interrogatorio del detenido, al contenido de la denuncia de la víctima, en la que se relatan tanto los supuestos abusos como las circunstancias del lugar y otros datos de interés, así como los indicios y las pruebas recabados durante las pesquisas policiales.

A la vista de esta información, así como del testimonio del presunto violador, el juez decretará su ingreso en prisión de forma preventiva, hasta la celebración del juicio oral; su puesta en libertad con cargos, lo que suele implicar la obligación de acudir dos veces al mes al juzgado para firmar; o su puesta en libertad sin cargos.

Según las fuentes consultadas por este periódico, a priori en casos de presuntas agresiones sexuales a menores tienen un fuerte peso tres factores: los antecedentes del detenido; que el delito que se atribuye está castigado con penas privativas de libertad superior a los cinco años; y el posible riesgo de destrucción o de ocultación de pruebas, así como la coacción o el intento de coacción a posibles víctimas y testigos.

Tanto el representante de la defensa como el del Ministerio Público pueden, asimismo, solicitar al juez la práctica de nuevas diligencias. Este último también tiene la facultad de solicitar nuevas pruebas, periciales o testificales, de cara a la fase de instrucción del caso.

Protección de la víctima

Al ser la presunta víctima una menor, tanto en esta fase de investigación judicial como en el caso de que se abra juicio oral se aplicarán las cautelas especiales que establece la ley. Entre ellas, está la preservación de su identidad y de datos que pueden llevar a conocer ésta.

Las sospechas de que el detenido puede estar detrás de más agresiones sexuales, consumadas o en grado de tentativa, bien a menores de edad o a mayores, están basadas en distintas averiguaciones recabadas a lo largo de meses de intenso trabajo policial.

La solidez de éstas puede resultar determinante de cara a la comparecencia judicial de hoy, así como a la posible presentación de nuevas denuncias por parte de víctimas que no habrían acudido a la Policía por miedo, vergüenza u otras razones.