Carnaval en la Región

Carnaval en la Región

«¡Qué divertido es desfilar por el casco antiguo!»

Soles y lunas del Pipiripao recorren la Puerta de Murcia./
Soles y lunas del Pipiripao recorren la Puerta de Murcia.

La primera edición del pasacalles escolar atrae a setecientos niños disfrazados

EDUARDO RIBELLESCartagena

«Es mucho más divertido desfilar juntos por el casco histórico», aseguraba Rocío Conesa, de diez años, mientras daba saltos al son de la música, abrazada junto a cinco amigas del Colegio Mare Nostrum. Disfrazada de personaje de los '101 Dálmatas', la chiquilla disfrutó ayer por la mañana del primer pasacalles infantil que llevó a las calles del casco histórico la alegría que tradicionalmente se ha vivido el viernes de carnaval en todos los centros educativos del municipio.

Decenas de escuelas cumplieron con la costumbre y cambiaron las clases por la fiesta de disfraces en sus instalaciones, así como en las calles de alrededor. Pero la Federación de Carnaval apostó ayer por plantar la semilla en el centro urbano, para ver si florece y en próximos años puede organizar un gran desfile que agrupe a miles de niños de muchos centros escolares.

Tras el anticipo que protagonizaron a las diez de la mañana alumnos del colegio Santa Florentina, que desfilaron por libre, el pasacalles salió de la Plaza del Ayuntamiento a las once, con música atronadora y mucho ritmo. Los 700 pequeños participantes hicieron el recorrido hasta la Plaza de España acompañados por varios cientos de adultos, entre ellos cincuenta profesores.

Personajes de ópera y cuento

El Colegio Pipiripao, de Ciudad Jardín, contribuyó con 156 chavales, vestidos de personajes de la ópera 'La Flauta Mágica', de Mozart. Entre ellos, el pequeño Pablo Hernández, de cuatro años, no dejaba de moverse, tirando de la mano de su madre, Raquel Tomas. «Es una buena idea reunir a niños de varios colegios porque crea más ambiente en la calle. Espero que esto cuaje y crezca para el año que viene», explicó ella ataviada, al igual que su hijo, como un pájaro de coloridas plumas. El Narval, del Polígono Santa Ana, participó con 60 chavales vestidos con trajes de las diversas culturas orientales. «Hemos querido estar presentes este primer año, pero hemos preferido ser cautos y traer a pocos alumnos. No es sencillo desplazar a cientos de niños desde Santa Ana hasta aquí, a nuestra costa», alegó el presidente de la cooperativa de enseñanza, Carlos Gómez.

El colegio del Barrio de la Concepción llevó a cien alumnos. Pero el que dio la campanada fue el Mare Nostrum, del Ensanche, que embarcó a 320 en este primer pasacalles, con disfraces representativos de una docena de cuentos infantiles, desde 'Peter Pan' hasta '101 Dálmatas'.

Las actividades carnavaleras del resto del día se mantuvieron, como en años anteriores, en 17 centros de Educación Infantil y Primaria, con concursos y desfiles. Aulas y patios del San Félix, José María de Lapuerta, La Aljorra, Los Dolores, Canteras, Isla Plana, Pozo Estrecho, Urbanización Mediterráneo y Nueva Cartagena se llenaron de niños de carnaval durante la mañana y la tarde.

Con todo, la semilla del gran desfile del carnaval escolar quedó plantada. «Esperamos que esto crezca, porque es una iniciativa muy bonita que llena el centro de color y les gusta mucho a los niños», subrayó Raquel Tomas.

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