«Más porquería hay en política»

Los Sangochaos muestran una raqueta con la cara del Pequeño Nicolás; junto a estas líneas, los Echaos Palante, convertidos en gladiadores de Cala Cortina. /
Los Sangochaos muestran una raqueta con la cara del Pequeño Nicolás; junto a estas líneas, los Echaos Palante, convertidos en gladiadores de Cala Cortina.

El Pequeño Nicolás, la Pantoja y la corrupción fueron referencias recurrentes de los siete grupos participantes en la primera semifinal

EDUARDO RIBELLESCartagena

Escoceses con falda, por cortesía de Los Sangochaos; modistos con mucha pluma (Los Inesperados); gladiadores playeros (Los Echaos Palante); un velatorio completo (Los Salivillas); un grupo de manteros magrebíes (Caravaca) y, como cierre, un coro de mujeres con síndrome de Diógenes (Las Chochonis) abrieron anoche los tres días del certamen de chirigotas. Isabel Pantoja y el Pequeño Nicolás fueron los nombres propios que más salieron a relucir en unas actuaciones que combinaron el humor con las declaraciones de amor a Cartagena y a las fiestas, ante un millar de personas, en el Auditorio El Batel.

La competición reúne a 14 grupos. Ayer se vivió la primera ronda de semifinales, con siete a concurso, que dispusieron de su media hora reglamentaria para ganarse a público y jurado.

Los Sangochaos se presentaron como clan escocés, con bolsas de agua por gaitas, un canto al cachondeo y un discurso de amor a la tierra. Tras ellos, Los Inesperados mostraron el lado mas 'maruja' de un taller de modistos, con maniquíes en el escenario y referencias muy flamencas a Falete, al hijo del torero Ortega Cano y a la alegría del carnaval.

Los Echaos Palante ejercieron de gladiadores de Cala Cortina, con peto, escudo, pantaloneta de combate y un canto de amor a Cartagena, sus calles, sus fortalezas y su poderío pasado. El lado humorístico lo pusieron con su oda a la «hembra espartana de La Dama de Oro», un homenaje satírico a la mujer madura.

Los Salivillas dieron la campanada con un velatorio con muerto, viuda, 'cuñao', hijo 'sensible' e hija casquivana incluidos. En sus rimas 'lloraron' por lo mal que está morirse hoy en día, por el Pequeño Nicolás y también por la Pantoja.

El supuesto espía fue también protagonista (con 'selfie') para la chirigota de Cabezo de Torres, ataviada de tropa de manteros africanos, que pidió, con gracia, más permisibilidad con las drogas blandas.

Completaron el primer cartel la Chirigota de Caravaca y la de Las Chochonis, como mujeres de dudosa higiene y presas del síndrome de Diógenes. «Más porquería hay en política», dijeron, para cerrar. Hoy, segundo pase, a las 21 horas.

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