A la Mussona le gusta saltar

La Mussona, rodeada de su séquito, a la salida anoche del castillo de Águilas./
La Mussona, rodeada de su séquito, a la salida anoche del castillo de Águilas.

La bestia, con un traje que simulaba un saltamontes, salió desde el interior del castillo con su séquito para asustar a toda la ciudad

JUAN RUIZ PALACIOS

Una noche de puro espectáculo y miedo. Mucho miedo. La Mussona, el personaje más ancestral, mitológico, salvaje e indómito del Carnaval de Águilas, representado este año por Susana Lajarín, de la peña Las Yayas, recorrió ayer las calles en forma de saltamontes para atemorizar a todo el que se le puso por delante. La feroz bestia fue acompañada por su séquito, todos ellos ataviados con trajes de tela de saco y sombreros, a lo Robin Hood, forrados con mucho esparto.

Pasadas las diez y media de la noche, la Mussona salió suelta del castillo San Juan de las Águilas con un sorprendente traje de saltamontes. El 'disfraz', completamente marrón, estaba elaborado, tal y como manda la tradición, con productos de la tierra: pelos de mar y piñas de árboles. En total, unas 5.000 piezas. La cara de Lajarín, totalmente maquillada, representaba la boca del animal, y a sus espaldas cargaba un bloque articulado con las patas de la bestia. Por ello, cada vez que la Mussona se movía, las patas traseras del animal caminaban. Otro de los puntos más sorprendentes de la vestimenta del saltamontes fueron sus ojos, perfilados con caracolas del mar y pipas de pájaros.

Dos metros de altura

Con una altura de dos metros y subida en una especie de roca -fue su medio de transporte-, la Mussona empezó a descender por las estrechas calles asustando a las miles de personas que no quisieron perderse el emblemático acto. En medio del gentío, y entre los gritos propios de una bestia, la Mussona se colgó en varias ocasiones de las rejas de las casas para amedrentar a todos los vecinos. Y la gente no paraba de correr de un lado a otro intentando huir.

El mitológico animal llegó finalmente a la plaza de España, que se encontraba repleta de vecinos y turistas que quisieron presenciar el tradicional acto de invocación. Fue en ese momento cuando Lajarín se subió al escenario y las Mussonas de otros años comenzaron el clásico rito de invocación. Pero la fiesta no finalizó ahí.

La Mussona andará suelta estos próximos días de Carnaval y seguirá recorriendo las calles, con sus saltos, para seguir celebrando la fiesta más grande de Águilas y así asustar a cualquier persona que se atreva a ponerse delante o se cruce con esta bestia ancestral. Porque, con la emblemática suelta, arrancó ayer un Carnaval Internacional que llenará de alegría, jolgorio y música las calles de la ciudad durante los próximos días.

Por otra parte, el Ayuntamiento y Ecovidrio activarán en los próximos días la campaña 'Lo dice Don Carnal, recicla vidrio en Carnaval', que por segundo año consecutivo se pone en marcha con el objetivo de dar a conocer durante estas fiestas la importancia de la implicación en la gestión de los residuos. El dispositivo incluye la recogida 'puerta a puerta' de los locales de la plaza de España y alrededores.

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