Belleza y plumas contra el viento en Águilas

Desfile del martes de carnaval en Águilas. /
Desfile del martes de carnaval en Águilas.

Las fuertes rachas no impidieron que el Carnaval volviera a inundar las calles de alegría y color

J. RUIZ PALACIOSÁGUILAS

El fuerte viento no impidió este martes que cerca de 3.000 carnavaleros, agrupados en 38 peñas, salieran de nuevo a las calles para llenarlas de esplendor y belleza. Aunque el sol reinó durante todo el día, las amenazas por aire pusieron en jaque el segundo gran desfile, que congregó a más de 15.000 personas en las principales arterias del municipio, según fuentes municipales. La gran fiesta comenzó en la Avenida Juan Carlos I, continuó por Carlos III y culminó frente al Ícaro.

Los trajes de papel no desfilaron debido a las fuertes rachas de viento. Cinco peñas fueron sancionadas, además, el pasado domingo por incumplir el reglamento y provocar parones entre comparsa y comparsa. La federación los obligó, como penalización, a cambiar su posición en el orden del festejo.

Si el desfile del domingo fue espectacular, el de ayer no tuvo nada que envidiarle, a pesar de la ventisca. Los carnavaleros salieron a la calle, bailaron hasta el final e hicieron que la gente se lo pasara en grande durante más de tres horas y media. Además, se notaba en el ambiente que las peñas iban mucho más relajadas que el domingo, ya que los nervios del primer desfile se habían esfumado. Humor, sarcasmo, elegancia y fantasía a la carta.

De un lado a otro se movieron las plumas de faisán y gallo lira que lucieron las chicas del ballet de la Federación de Peñas, que sorprendieron de nuevo con coreografías muy conseguidas. Le siguió la Musa, quien tuvo que sujetarse en más de una ocasión las plumas que le adornaban la cabeza. Los individuales e infantiles dieron lo mejor de sí con trajes coloridos. Tras esta explosión infantil, la gente ya se metió en faena. Todo el mundo se levantó de los asientos para hacer palmas acompañando la música. Y entre baile y baile, los personajes infantiles dejaron claro que el futuro del Carnaval de Águilas está bien asegurado, ya que estuvieron a la altura del desfile.

Los adultos no fueron menos. Los Amantes del Chichi gustaron a los más pequeños con sus imitaciones de Epi y Blas. Le continuaron Las Yayas, 2004 y Chavets, peña esta última que criticó a los políticos corruptos. Los de Pizzarrón pusieron la fantasía con unos trajes de antorchas olímpicas, y los miembros de Matalenticos Boys iban de pilotos en unos aviones militares. Mientras desfilaban, los niños se tiraban por un tobogán. Y No Lo Sé pidió, entre risas y fiesta, la independencia de Águilas.

La peña El Tangay -la más numerosa- volvió a vestirse de alemanes cerveceros con una carroza que llevaba instalados unos grifos de esta bebida. Una de las peñas que más risas provocó entre el público fue La Rata Loca, que volvieron a hacer una particular crítica vestidos de Muñecas de Famosa, con Belén Esteban. Además, Si No Salgo Reviento hizo un show muy divertido sobre la familia Pantoja. En la carroza estaba Kiko Rivera pinchando música y Julián Muñoz entre rejas. Abajo, los miembros de este grupo imitaban a Isabel Pantoja, que finalmente se ponía a bailar con su hijo.

Don Carnal y la Mussona, de la peña Los Mismos de Siempre, volvieron a mostrar a los asistentes sus espectaculares trajes. Él vestido de Dios León en una asombrosa carroza. Ella, de reina de corazones al ritmo de la música. Y la Mussona siguió asustando al personal. El desfile terminó con los espectáculos de Almadiqueñas, Word Fantasy, Tersícrope, Toscana, Delirium, Sinergia, Azabache, Serpentina, Sumatra, Mogollón, Amazonia y Diversity Dance. Todos ellos sorprendieron y divirtieron a un público entregado, que disfrutó como el Carnaval manda.

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