Bombardeo de cascarones

Miles de vecinos y visitantes participaron en el carnaval y llenaron de confetis las calles. :: FRAN MANZANERA / AGM/
Miles de vecinos y visitantes participaron en el carnaval y llenaron de confetis las calles. :: FRAN MANZANERA / AGM

Las calles de Águilas rebosan de vecinos y turistas para presenciar la batalla entre Don Carnal y Doña Cuaresma

JUAN RUIZ PALACIOS

Algunos son de colores, pero todos están rellenos de confeti y al impactar no hacen daño. Lo más importante para todo el mundo es que al romperse tintan de colores vivos la plaza de España cada sábado de Carnaval. La tradicional guerra de cascarones dio paso ayer a la batalla entre Don Carnal y Doña Cuaresma, en una jornada en la que las calles estaban a rebosar y en la que el actor Edu Soto y la Musa 2015, María del Mar Ortega, hicieron sus correspondientes pregones.

Las principales vías de la localidad comenzaron a llenarse de vecinos y visitantes pasado el mediodía. Se percibía el gran ambiente de fiesta porque era sábado de Carnaval. Una cita que congregó a miles de turistas que decidieron vivir un día inolvidable en Águilas para conocer su fiesta más importante. La música, las barras, los disfraces, las ganas de pasarlo bien y las sonrisas en las caras de todos fueron el preludio de una noche carismática y enigmática.

Pasadas las ocho y media de la noche, el polifacético actor y humorista Edu Soto llegó a la plaza de España y fue recibido por el alcalde de Águilas, Bartolomé Hernández. Seguidamente, el salón de actos del Ayuntamiento acogió la entrega de galardones. El presidente de la Federación de Peñas Huertanas, Antonio Avilés, Gran Maestre de la Cuerva 2015, y Edu Soto recibieron cada uno la Máscara de Oro y el símbolo de la ciudad. Y al presentador alemán Dieter Thomas Heck se le otorgó el Cascarón de Oro.

Una vez finalizado el acto protocolario, la gente se entusiasmó con una esmerada actuación del cuerpo de baile del Ballet de la Federación de Peñas del Carnaval, que deslumbró a más de uno. Sus miembros se bajaron del escenario y fue entonces cuando la Musa, María del Mar Ortega, hizo su aparición estelar acompañada del presidente de la Federación de Peñas, José Alonso. Ortega lució un traje llamativo que dejó boquiabiertos a los asistentes. Acompañada también de su cortejo, fue recibida por el primer regidor. Y llegó uno de los momentos más esperados de la noche: la gran batalla.

Don Carnal, Domingo Carrasco, y Doña Cuaresma, Noelia Ruano, aparecieron en la plaza de España por dos lados opuestos. Acompañados de sus séquitos, llegaron al punto de encuentro. Estaba a punto de comenzar la batalla entre ambos y la expectación se notaba en el ambiente. A las puertas del Consistorio, los dos bandos comenzaron a mirarse fijamente a los ojos, como sucede en un duelo. Y, cargados de cascarones elaborados por los alumnos del Centro Ocupacional Urci, empezó la gran 'guerra'. Todos disfrutaron de este momento. Además, algunos asistentes también portaban cascarones, como es habitual. Lo que provocó una nube de huevos llenos de confeti que iba desapareciendo conforme rompían. Cuando Don Carnal y Doña Cuaresma ya estaban en el escenario, arrancó una batalla dialéctica en la que los dos exprimieron al máximo a sus personajes. La fiesta contra el ayuno. La alegría contra la resignación. La libertad contra la prisión. Y ganó Don Carnal. Y se montó la fiesta.

«Gracias a El Tangay»

La Musa 2015, María del Mar Ortega, dio su pregón emocionada y feliz en el balcón del Ayuntamiento cuando finalizó la batalla entre ambos bandos. Agradeció y felicitó a los miembros de su peña, El Tangay, y dijo: «25 años habéis cumplido ya, lleváis plata en las venas del Carnaval». Y entre verso y verso recitó: «Como musa que soy cambiaré los palcos por anfiteatros, pondré en el castillo El Partenón y nombraré a Dionisio dios de la cuerva y la diversión, sin olvidar el néctar de la cuerva patentar». El gentío congregado en la plaza disfrutó del pregón de Ortega, pues repetían la última sílaba de cada verso.

María del Mar Ortega sonrió de felicidad cuando escuchó los rotundos aplausos de los asistentes. Con lágrimas en los ojos, abandonó el balcón para que 'El Neng' se dirigiera a los aguileños. El alcalde cerró la noche con unas palabras en las que hizo alusión a la importancia del Carnaval del municipio, declarado recientemente de Interés Turístico Internacional. Una noche de fiesta que se prolongó hasta altas horas de la madrugada. Porque nadie quería irse a dormir. Era sábado de Carnaval y había que celebrarlo por todo lo alto. Como se merece. Bien

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