El Campus de la Ingeniería 2019 hará brotar miles de vocaciones científico-técnicas esta semana

Taller realizado el año pasado por el UPCT Drone Team durante el Campus de la Ingeniería de 2018. / UPCT
Taller realizado el año pasado por el UPCT Drone Team durante el Campus de la Ingeniería de 2018. / UPCT

La feria tecnológica de la Politécnica de Cartagena ofrece circuitos guiados de talleres adaptados a la edad de los asistentes y elegidos por sus profesores

UPCT Cartagena

La UPCT hace magia. Esta es la sensación que perciben anualmente miles de escolares tras participar en el Campus de la Ingeniería de la Universidad Politécnica de Cartagena. Una sensación que desde hace ocho años va a más tanto por la calidad y la variedad de los talleres, como por la organización del evento en el que también participan centros educativos de toda la Región y asociaciones y empresas cartageneras.

Esa química, que procede de una organización bien equilibrada por parte de la Unidad de Cultura Científica, se comenzó a fraguar en el año 2011 cuando la Universidad organizó un evento para mostrar sus proyectos a institutos con motivo del Año Internacional de la Química. «Allí se puede decir que surgió el germen de lo que hoy es el Campus de la Ingeniería», explica el coordinador de la Unidad de Cultura Científica de la UPCT, José Luis Serrano. «El campus ha ido creciendo tanto que por operatividad tenemos que limitar el número de plazas y se nos llenan al poco de abrir las inscripciones», expone Serrano.

Profesores, personal de Administración y Servicios, estudiantes voluntarios... el Campus de la Ingeniería logra coordinar a decenas de personas para que el evento que se organiza durante tres días y siempre en el mes de mayo salga perfecto y consiga sembrar la semilla de la ciencia y la tecnología en jóvenes y niños de toda la Región.

Pero en el Campus no solo hay talleres para construir puentes, para jugar con las matemáticas, para localizar a personas sin utilizar un GPS, sobre robótica submarina, para reconocer las semillas de las plantas o para conocer los equipos de competición de la Universidad. También los estudiantes de colegios e institutos tienen una oportunidad de mostrar a los visitantes los proyectos científicos en los que han estado trabajando en los últimos meses. Una de las ventajas de esta feria es que se organizan grupos de visitas en función de la edad de los asistentes. Los docentes pueden escoger antes de acudir qué talleres les interesan más y una vez llegan a la Universidad, un voluntario les guía.