Un bombero a toda mecha

Una grúa, cargando en una calle de Yecla, el pasado día 16, el Volvo del abogado sorprendido a 225 km/h mientras acudía a un juicio. / A. ALONSO
Una grúa, cargando en una calle de Yecla, el pasado día 16, el Volvo del abogado sorprendido a 225 km/h mientras acudía a un juicio. / A. ALONSO

El abogado sorprendido a 225 km/h cuando acudía a un juicio en Yecla es miembro del Consorcio de Extinción de Incendios y tiene antecedentes por otro delito de tráfico. La privación del carné de conducir durante ocho meses puede provocar que sea inhabilitado en el CEIS durante ese tiempo

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

El bombero J.A.M., curtido y requetecurtido en la lucha contra el fuego, va a tener que emplear ahora toda su experiencia y su tesón en apagar los fuegos que él mismo ha provocado en el seno del Consorcio de Extinción de Incendios (CEIS). Un siniestro que tiene tres focos activos y que amenaza con provocar graves daños en la que es -o debería ser- su principal fuente de sustento, por más que el oficio de bombero lo venga compatibilizando con el ejercicio activo de la abogacía. Que es la que en estos días, bien a su pesar y por más que todo se haya debido a una llamativa concatenación de extrañas circunstancias, le ha otorgado una cierta y muy merecida relevancia pública.

Porque, sí, J.A.M. no es otro que el letrado que el pasado día 16, martes, fue cazado a toda leche, a toda mecha, a toda máquina..., al volante de su Volvo C90, cuando se dirigía desde Murcia hasta Yecla para ejercer la defensa -y eso es uno de los elementos que hacen particularmente llamativo el suceso- en un juicio por un accidente de tráfico.

De manera que, como publicó en exclusiva 'La Verdad' con información de Ángel Alonso, al término de la vista acabó siendo imputado por los dos mismos guardias civiles a quienes había tenido que interrogar en el juzgado. Lo cual resulta, asimismo, mucho más que chocante.

J.A.M. prefirió no hacer declaraciones y ni siquiera quiso admitir que era el letrado condenado; «pero igual sí represento a esa persona», fue lo máximo que reconoció

Contra la seguridad del tráfico

En concreto, el abogado-bombero, o bombero-abogado, había sido sorprendido ese mañana por el famoso 'Pegassus', el helicóptero de la Guardia Civil de Tráfico, mientras circulaba por la autovía A-33 a más de 200 kilómetros por hora. Fuentes próximas al caso desvelaron que en algunos momentos habría llegado a alcanzar los 225 km/h, lo que da una idea de la tremenda premura con la que J.A.M. se encaminaba hacia el juzgado de Yecla.

Estos hechos determinaron que unos días después acabara siendo juzgado por un delito contra la seguridad del tráfico en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Jumilla, pues había sido a la altura de ese término donde le había pillado el benemérito 'pájaro'. Y J.A.M., ante las evidencias existentes, acabó aceptando una sentencia de conformidad que le condenaba a ocho meses de privación del permiso de conducir y a una multa de 2.160 euros.

La resolución de este asunto no habría tenido más repercusiones de las ya mencionadas de no ser porque alguien creyó identificar en este letrado a uno de los funcionarios del CEIS, un ente dependiente de la Comunidad Autónoma. Y con la confirmación de este dato, pues el citado J.A.M. ejerce como bombero en Yecla, se le abrió un nuevo frente administrativo del que puede salir malparado laboralmente.

«No hay conductores del cuerpo de bomberos. Todos los bomberos son conductores», explicaba ayer a este periódico una fuente de ese consorcio, con lo que venía a señalar que la privación del permiso de conducir debe constituir, a priori, una causa de incapacitación para ejercer ese trabajo. De manera que, según otras fuentes consultadas de la Administración regional, se le habría abierto un expediente que podría finalizar con su inhabilitación temporal.

La reciente condena, además, viene a sumarse al hecho de que J.A.M. ya tiene antecedentes por otro delito contra la seguridad en el tráfico, aunque las fuentes consultadas discreparon sobre las razones concretas que motivaron la anterior condena.

La otra posibilidad que se maneja es trasladarlo a un servicio en el que no tenga necesidad de ponerse al volante de un camión de bomberos, al menos durante el tiempo que esté privado del carné. Esta solución ha despertado malestar en el seno del propio CEIS, pues algunos de sus integrantes han calificado esa vía como «un apaño» e insisten en que la facultad de conducir un vehículo es indisociable de la condición de bombero.

La cuestión es que ya existe un precedente en este tipo de 'soluciones', pues meses atrás se actuó de esa forma con un bombero de Mazarrón, quien se había visto privado de su carné tras dar positivo en los test de alcohol y drogas cuando circulaba con su vehículo particular. Lo que hizo la dirección del CEIS fue trasladarlo a otro parque, en este caso, el de Lorca, para justificar que no tuviera que ponerse al volante de un coche de bomberos y esquivar así su inhabilitación.

Incompatibilidad laboral

La tercera cuestión candente a la que se enfrenta este doble profesional de la extinción de incendios y de la abogacía se deriva, precisamente, de tal dualidad. Y es que las fuentes mencionadas señalaron que, en principio, el desempeño de la labor de bombero es incompatible con otros trabajos, como el ejercicio del Derecho. De ahí que también se esté considerando si este hecho debe de tener algún tipo de repercusión administrativa, en forma de sanción o reproche más o menos severo.

En conversación telefónica con 'La Verdad', J.A.M. eludió reconocer si se trataba del letrado que fue sorprendido a más de 200 km/h de camino a Yecla, como también a admitir que fuera el mencionado funcionario del CEIS. «Puedo estarlo representando», fue lo máximo que estuvo dispuesto a aceptar. También rechazó la posibilidad de ofrecer explicaciones sobre las posibles repercusiones que la condena de privación del carné de conducir, durante ocho meses, puede tener en su trabajo como bombero. «Quizás esa persona a la que represento haya conseguido que le fraccionen la pena», se limitó a señalar, con lo que venía a apuntar que esa privación del carné podría cumplirla mientras está, por ejemplo, de vacaciones.

Por último, referente a la posible incompatibilidad que existiría para ejercer como bombero y abogado, indicó que «esa persona a la que represento disfruta en estos momentos de tal compatibilidad».