La basura flotante reaparece en el río Segura horas después de limpiarlo

Arriba, estado actual del cauce. A la derecha, cómo quedó tras limpiar la CHS el río./CHS
Arriba, estado actual del cauce. A la derecha, cómo quedó tras limpiar la CHS el río. / CHS

La Confederación Hidrográfica del Segura hace un llamamiento a los regantes para frenar el uso como vertederos de los azarbes de la Vega Baja

LA VERDADMURCIA

La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) finalizó las tareas de limpieza en la barrera de flotantes, ubicada en el cauce antiguo del río Segura, en el municipio alicantino de Guardamar, con la recogida de 20 toneladas de basuras. Sin embargo, los residuos volvieron a aparecer al cabo de unas horas en esta zona cercana a la desembocadura, lo que ha llevado al organismo de cuenca a realizar un llamamiento público «para frenar el uso como vertederos de los azarbes de la Vega Baja que vierten al río», informó la CHS.

Los técnicos de la CHS, una vez que finalizaron los trabajos en la barrera de Guardamar, comenzaron a trabajar aguas arriba, donde se calcula que «se van a recoger otras 20 toneladas de basura». La CHS va a actuar en esta nueva fase en otros cuatro puntos del cauce en la Vega Baja, donde también hay barreras que retienen residuos. En concreto, se llevarán a cabo estas labores en Orihuela, Almoradí, Benejúzar y Rojales. El organismo de cuenca proseguirá con su labor sancionadora de «denunciar a todas las comunidades de regantes responsables de los vertidos al cauce del río Segura», advirtió la CHS en un comunicado.

Mallas en las acequias

Se da la circunstancia de que el cauce antiguo del río Segura en Guardamar, la zona donde acaba de actuar la CHS y se ubica la barrera de flotantes, solo se nutre de las aguas que provienen de los azarbes de la Vega Baja, mientras que es el cauce nuevo el que recoge el resto de recursos provenientes de Orihuela.

Por este motivo, el organismo de cuenca «está trabajando ahora con los ayuntamientos y los juzgados privativos de aguas y las comunidades de regantes en un protocolo para evitar que la basura procedente de las infraestructuras de riego llegue al río, además de en su recogida y tratamiento». La Confederación se compromete «a colocar mallas al final de acequias o azarbes, y serán los agricultores y los municipios lo que se ocupen de la retirada de los residuos, unos sacándolos de los cauces y otros retirándolos a vertederos autorizados», añaden desde la CHS.

«Es por tanto responsabilidad de todos mantener el río limpio, hacer un uso correcto del cauce y sus acequias y azarbes, y evitar así los daños no solo al ecosistema del Segura, sino también al del Mediterráneo, pues está demostrado el perjuicio que puede provocar la llegada de plásticos al mar», concluyen.