El SMS asume la atención integral a personas 'trans' y dejará de derivar las cirugías a Málaga

Imagen de una operación de reasignación de sexo./Reuters
Imagen de una operación de reasignación de sexo. / Reuters

La Arrixaca ya ha realizado la primera operación de reasignación de sexo y creará una unidad de referencia

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

El Servicio Murciano de Salud (SMS) asumirá la atención integral a las personas transexuales en aplicación de la Ley de Igualdad LGTBI, aprobada por la Asamblea Regional hace dos años y medio. De esta forma, quienes opten por someterse a cirugías de reasignación de sexo ya no serán derivados al Hospital Carlos Haya de Málaga, como ocurría hasta la fecha. De hecho, La Arrixaca realizó hace dos semanas, de forma piloto, la primera de estas intervenciones quirúrgicas a una mujer 'trans', con una vaginoplastia, tras la extirpación previa de los genitales masculinos. El hospital está ultimando la creación de una unidad de referencia con la participación de Cirugía Plástica, Endocrinología, Urología y Ginecología, entre otras especialidades. Una vez estén finalizados todos los detalles y se ponga en marcha la unidad, se asumirán todas las operaciones.

Se trata, en todo caso, de un número muy reducido de cirugías. En todo 2018 solo se ha derivado un paciente a Málaga, según datos del SMS. Otras diez personas 'trans' de la Región están en seguimiento en el hospital andaluz, tras haberse sometido a intervenciones de reasignación de sexo en años anteriores. De momento, ya hay cuatro pacientes a la espera de que se constituya la unidad de referencia en La Arrixaca para poder operarse sin tener que salir de la Región, explica Asensio López, director gerente del SMS.

Pero, para el colectivo 'trans', que las cirugías vayan a realizarse en la Región no es el elemento más importante. Entre otras cosas, porque las intervenciones quirúrgicas solo representan una parte del proceso, y no siempre. Muchas personas 'trans' optan por no entrar al quirófano, y solo una parte de quienes lo hacen se someten a una reasignación completa de sexo, que es lo que hasta ahora se derivaba a Málaga. Lo más relevante es que el SMS despatologice el abordaje de la transexualidad y establezca protocolos claros que permitan una atención respetuosa con los derechos y la realidad de las personas 'trans' en la Región, lo que incluye el acceso a los tratamientos de bloqueo hormonal de los menores al inicio de la pubertad. Así se recoge en la Ley de Igualdad LGTBI y así se va a hacer, según anuncia el director gerente del SMS, Asensio López.

Así es el protocolo que ultima el SMS

Despatologización
La transexualidad no es un trastorno, y por tanto se elimina el requisito de contar con un informe psiquiátrico para iniciar el proceso.
Menores
Se garantiza el acceso al tratamiento de bloqueo hormonal al inicio de la pubertad y a los tratamientos hormonales para que el desarrollo corporal se corresponda con su identidad de género.
Formación a los profesionales
Se incluye en el Programa de Atención al Niño y al Adolescente (PANA) la detección precoz de aquellos casos en que el menor exprese una identidad de género distinta a su sexo biológico.
Unidad de referencia
Esto permitirá activar el protocolo lo antes posible Los endocrinos de todo el SMS contarán con protocolos comunes de atención, y las personas 'trans' que opten por someterse a cirugías serán derivadas a La Arrixaca

«Lo vamos a cumplir»

La norma fue aprobada por unanimidad en la Asamblea Regional hace ya dos años y medio, pero los equipos anteriores del SMS y la Consejería de Salud no llegaron a aplicarla. Ahora, se ultima un protocolo que se adapte a lo dispuesto en el articulado. «La ley establece que el informe psiquiátrico no debe ser un requisito imprescindible para iniciar los tratamientos, y lo vamos a cumplir», señala Asensio López. Eso no significa que no vaya a haber atención psicológica o psiquiátrica si es necesario, pero se contempla no como algo ligado al abordaje de la transexualidad en sí, sino como un apoyo para aquellas personas que puedan necesitarlo por sus circunstancias, «igual que ocurre con cualquier usuario del sistema sanitario», subraya el director gerente. En definitiva, el SMS no contemplará la transexualidad como un trastorno sino como uno de tantos procesos no patológicos que se abordan en el sistema sanitario. «La sanidad pública también atiende la reproducción asistida», resume Jesús Costa, presidente de No Te Prives. Las asociaciones LGTB están a la espera de que la Consejería de Salud les convoque a una reunión para estudiar los detalles de estos protocolos.

El SMS establecerá criterios comunes para todas las consultas de los endocrinos, los especialistas encargados del seguimiento de los tratamiento hormonales. En estos momentos, hay más de un centenar de pacientes en estas consultas. Cuando alguna de estas personas decida someterse a cirugía, será remitida a la unidad de referencia regional que se está creando en La Arrixaca.

Pero los protocolos pondrán especial hincapié en la atención a los menores 'trans', que son quienes más sufren las diferencias de criterio y, en ocasiones, la incomprensión por parte de los profesionales. El tratamiento de bloqueo hormonal debe iniciarse, una vez solicitado por el menor y sus padres, «al inicio de la pubertad, situación que se determinará utilizando datos objetivos como la medición del nivel de estradiol y testosterona, la velocidad de crecimiento o la madurez de los ovarios y gónadas, para evitar el desarrollo de caracteres sexuales secundarios no deseados», reza la ley. Por su parte, el tratamiento hormonal cruzado empezará «en el momento adecuado de la pubertad para favorecer que el desarrollo corporal se corresponda con el de las personas de su edad, a fin de propiciar el desarrollo de caracteres sexuales secundarios deseados».

Revisiones en el pediatra

Las personas 'trans' suelen empezar a expresar una identidad de género no acorde a su sexo biológico a edades muy tempranas. El SMS incluirá la «detección precoz» de estas situaciones en el Plan de Atención al Niño y al Adolescente (PANA) y, en concreto, en las revisiones pediátricas a los 11 y a los 14 años, explica Asensio López. «De esta forma, el pediatra podrá poner en marcha el protocolo para realizar el abordaje adecuado», resume el director gerente. Esto implica trabajar con las familias, donde en ocasiones surgen conflictos.

La legislación de derechos del paciente establece que los niños deben ser escuchados, aunque el consentimiento sea en última instancia paterno. A partir de los 16, es el menor quien da el consentimiento, con la obligación de que los padres sean siempre informados. En los casos en que se generen conflictos, los profesionales pueden acudir a los tribunales si creen que la decisión de los padres puede generar «un grave perjuicio o sufrimiento» al niño o adolescente. Se atenderá, en última instancia, «al criterio del interés superior del menor».

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