Las juezas alertan del peligro de hablar de «violencia intrafamiliar» en casos como el de Beniel

Funeral, este sábado, del menor asesinado por su padre en Beniel. /Edu Botella / AGM
Funeral, este sábado, del menor asesinado por su padre en Beniel. / Edu Botella / AGM

Consideran que el término es un eufemismo «que intenta ocultar» la violencia de género y dar «soluciones uniformes a problemas diversos, y que requieren de tratamientos específicos»

EFEMurcia

La Asociación de Mujeres Juezas de España, así vomo la presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial alertaron este sábado del «peligro» de aquellos posicionamientos que niegan la violencia sistemática, histórica y estructural contra las mujeres. La Asoación de Juezas señaló que quien defiende estos posicionamientos «intenta ocultar con eufemismos como violencia intrafamiliar», en alusión a Vox y su postura al respecto, defendida en la Región de Murcia por el PP.

En un comunicado, recuerda que desde 2013, 29 niñas y niños han sido asesinados y 221 han quedado huérfanos a causa de la violencia de género, el último caso este viernes con el asesinato en Beniel de un niño de 11 años a manos de su padre, de 39, que luego se ha suicidado, quien había sido detenido hace unas semanas por quebrantar la orden de alejamiento respecto a su exmujer.

Precisamente, en la Asamblea de la Región de Murcia, donde fue investido presidente el candidato del PP Fernando López Miras, el portavoz de Vox, Juan José Liarte, insistió en equiparar la violencia machista con la «intrafamiliar» al afirmar que la ley actual «empuja a pensar» que casos como el ocurrido en Beniel son violencia machista.

López Miras defendió en su discurso ese punto de su acuerdo de investidura con Vox, cuestión que en su opinión «ha sido objeto de críticas injustas».

Al respecto, la asociación alerta del «peligro que supone la confusión que causan en la sociedad aquellos posicionamientos que niegan la violencia sistemática, histórica y estructural ejercida contra las mujeres y el cuestionamiento de los instrumentos jurídicos para combatirla».

Manifestaciones que, añade, «intentan ocultarla con eufemismos como 'violencia intrafamiliar', dando soluciones uniformes a problemas diversos, y que requieren de tratamientos específicos».

Respecto a los menores, la asociación muestra su «indignación» ante «la invisibilización de la violencia contra niñas y niños» que «son el eslabón más débil en la estructura familiar» pese al «clamor de las denuncias interpuestas por sus madres alertando del peligro»

Ante esta realidad, propone una batería de medidas que van desde la asistencia y protección específica efectiva a los menores hasta una reforma del Código Penal y el Estatuto de la Víctima para reconocerles como tal así como ampliar la competencia de los juzgados en materia de violencia contra la mujer a todos los delitos machistas y no sólo los cometidos en el ámbito de la pareja.

También aboga por obligar a los órganos judiciales a realizar un seguimiento periódico de la evolución y desarrollo del régimen de visitas del padre con sus hijas e hijos e, incluso, suspender dicho régimen en todos los casos en los que el menor hubiera presenciado, sufrido o convivido con manifestaciones de violencia.

Presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica de CGPJ Carmona: «Confundir violencia de género con doméstica manda un mensaje desgarrador a las víctimas»

La presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Ángeles Carmona, sostiene que confundir la violencia de género con la violencia doméstica o intrafamiliar «es algo de Perogrullo». «Empezar a confundir otra vez estos conceptos sin duda alguna es dar pasos atrás y difundir un mensaje muy peligroso a la sociedad y un mensaje absolutamente desgarrador para las mujeres que son víctimas de violencia de género», señaló en una entrevista con Europa Press.

Carmona rechazó que se equipare la violencia de género--que es la que sufren las mujeres por parte de parejas o exparejas- con la violencia 'intrafamiliar' -que contempla a todas las víctimas de violencia en el ámbito doméstico-. «Confundir violencia de género con violencia doméstica ya en pleno año 2019 supone una falta de formación total y absoluta», subrayó.

Así lo manifestó tras ser preguntada sobre la postura de Vox, que en reiteradas ocasiones ha cuestionado la Ley Integral contra la Violencia de Género aprobada en 2004. Esta norma tiene por objeto actuar contra la violencia que se ejerce sobre las mujeres por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges «como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres». Sus hijos menores de edad también están reconocidos oficialmente como víctimas.

«Raíces completamente diferentes»

Según defendió Carmona, «la violencia de género tiene unas raíces completamente diferentes a la 'intrafamiliar' y merece un trato diferenciado». E hizo hincapié en que lo afirma el Tribunal Constitucional (TC), que avaló varias veces la ley contra la violencia de género que, entre otras cosas, contempla un aumento de penas en caso de que el maltratador sea hombre.

El tribunal de garantías, según ha destacado la jueza, «justifica perfectamente» el tratamiento diferenciado por género para estos delitos «porque afectan a las mujeres de manera desproporcionada». Además, apuntó que esto también está amparado por el Tribunal Supremo, que está dictando sentencias en las que ve «plenamente justificado» este trato distinto.

Asimismo, Carmona también insistió en que la legislación española en materia de lucha contra la violencia de género «ha sido premiada por la ONU». «¿Cómo vamos a decir que es una ley que no es constitucional o que no es igualitaria?», cuestionó.

«No podemos dar ni un paso atrás. Es más, no solo no hay que derogar esta ley, sino que hay que ampliarla, como dice el Convenio de Estambul», argumentó Carmona. En 2014, España ratificó este convenio que amplía el concepto de violencia machista más allá a la que se perpetúa en el ámbito de la pareja o expareja. Tras cuatro años desde su ratificación, España no ha trasladado esta extensión del concepto a su legislación.

«Siempre que hay avances, hay resistencia»

En cualquier caso, desde el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ, que se creó en 2002, aseguran que no van a consentir que se retroceda en la lucha contra la violencia machista que sufren las mujeres. «Confundir otra vez y empezar a explicar lo que ya explicamos en 2002 supone un retroceso-- ha alegado Carmona-- Siempre que hay avances en la sociedad en general, hay movimientos de resistencia, tenemos una sociedad patriarcal y machista que se resiste a los cambios».

Para ella, los discursos que cuestionan la violencia de género «lo que pretenden es confundir» y trasladar a la opinión pública que el resto de las personas que sufren violencia en el ámbito familiar «no están protegidas». «No es verdad, la violencia doméstica también tiene un trato diferenciado respecto de otro tipo de violencia y está perfectamente diferenciada», apuntó, mencionando concretamente el caso de los menores, que también son víctimas especialmente vulnerables.

Así, tras recordar que los menores que sufren la violencia de género contra sus madres ya están protegidos por ello, defendió la necesidad de abordar una ley específica, como es la ley integral de protección de la infancia, un anteproyecto de ley que por el momento no ha llegado a ser aprobado. «Estoy segura de que en la siguiente legislatura se va a aprobar porque necesitan más protección, por supuesto que sí», incidió.

Carmona está convencida de que solo es «una minoría» la que cuestiona «una realidad tan patente» como la violencia que sufren las mujeres a manos de sus parejas o exparejas. Según los datos oficiales, desde el año 2003 un total de 1.010 mujeres han sido asesinadas por violencia de género, y desde 2013, 29 hijos e hijas de víctimas.

«Vemos a diario cómo siguen habiendo noticias sobre mujeres asesinadas. Decir que no hay violencia de género es algo de perogrullo, estamos convencidas de que se va a imponer la verdad», sentenció.

La juez también rechazó que se cuestionen las denuncias que las mujeres interponen por delitos de violencia de género. A su juicio, decir que la «inmensa mayoría» de estas denuncias son falsas no está amparado por los datos y, además, supone acusar de prevaricación a los alrededor de 1.500 jueces y 1.500 fiscales que tratan violencia de género en distintos juzgados. «¿Se han puesto de acuerdo para prevaricar? ¿Cómo es posible? ¿Están pasando por delante de ellos mujeres y están instruyendo delitos por denuncias falsas y no están haciendo nada? Es impensable?», argumentó.

Carmona considera que el arquetipo de «mujer perversa, mentirosa, que se quiere aprovechar de todo» sigue latente en una sociedad que, en su opinión, es «machista». «¿Por qué la mujer va de por sí a denunciar falsamente, y los hombres no?», preguntó.

Así, rechazó que se generalice y se diga que las mujeres denuncian violencia de género para «aprovecharse» de esto en procesos de divorcios, para tener una pensión más alta o para quedarse con los hijos. «Si esto fuera verdad, tendría que haber en los juzgados de violencia el mismo número de denuncias que de asuntos civiles que tramitar, pero es que el porcentaje de denuncias en comparación con los asuntos civiles no llega ni al 15%», afirmó.

Carmona, que dijo que sí hay «casos aislados» -hay un 0,019% del total de las sentencias condenatorias son por denunciar falsamente-, reivindicó la necesidad de «seguir trabajando, haciendo análisis científicos con seriedad» sobre los datos relacionados con violencia de género, insistiendo en que «al final la verdad es lo que va a triunfar».