El asesinado en Totana sufrió torturas y luego fue ejecutado de un tiro en la nuca

Imagen de Deda, la víctima, mostrada por un amigo. / lv
Imagen de Deda, la víctima, mostrada por un amigo. / lv

La víctima, residente en Mazarrón pero de nacionalidad albanesa, era guardaespaldas; todo apunta a un ajuste de cuentas de corte mafioso

JUAN RUIZ PALACIOS , ALICIA NEGRE y RICARDO FERNÁNDEZ

Fue ejecutado de un disparo en la nuca. Pero antes sufrió brutales torturas por parte de varios hombres, que le cortaron un dedo de una mano, le seccionaron un trozo de oreja y le practicaron a conciencia la 'pedicura': le arrancaron todas las uñas de los pies. Los primeros datos obtenidos por la Guardia Civil con sus gestiones para tratar de esclarecer las circunstancias en que se produjo el asesinato de un hombre en el cauce del Guadalentín, en término de Totana, apuntan a que se trató de un crimen de corte mafioso, muy posiblemente un ajuste de cuentas. A ello conducen todos los vestigios obtenidos por los agentes de la Policía Judicial que se han hecho cargo de la investigación, que otorgan una gran relevancia al modo de ejecución del asesinato: un solo disparo en la base del cráneo, lo que hace pensar en la obra de un profesional por la aparente frialdad y precisión con la que actuó.

A la vez, el hecho de que fuera víctima de esas terribles torturas durante horas indica que sus asesinos pudieron haberlo conducido hasta una zona segura, quizás alguna casa situada en un lugar apartado, y no se descarta que fuera allí donde finalmente le dieron muerte. Así pues, el lugar en el que apareció el cuerpo, en la rambla situada junto al Camino Hondales de Totana, sería solo la zona elegida para deshacerse del cuerpo y del vehículo en el que habría sido trasladado.

Los especialistas en homicidios de la Guardia Civil ya han averiguado la identidad del fallecido. Se trata de un varón de origen albanés, de 46 años de edad y residente en Puerto de Mazarrón, que respondía al nombre de Deda. Fuentes próximas a la víctima explicaron que había trabajado tiempo atrás como portero de discotecas y bares musicales y que, en los últimos tiempos, ejercía en apariencia como guardaespaldas. De ahí que la principal línea de investigación se centre en los contactos y relaciones que podría haber entablado con motivo de ese desempeño profesional y que podrían haberle granjeado la enemistad de personas vinculadas al crimen organizado.

Los asesinos le arrancaron un trozo de oreja, un dedo y las uñas de los pies antes de darle el tiro de gracia

En concreto, desde hace meses venía trabajando por la zona de Marbella (Málaga), siempre según las mismas fuentes, y los investigadores tratan de establecer si podía haberse visto relacionado con algún tipo de actividad ilícita.

El cuerpo de este hombre fue hallado a mediodía del miércoles en el cauce del río Guadalentín con evidentes signos de violencia. El hallazgo se produjo en torno a la una de la tarde, después de que un vecino de la zona alertara de que había un coche en el cauce del río que no había sido movido desde, al menos, el pasado lunes.

Una patrulla de la Guardia Civil de Totana se desplazó hasta la zona indicada y, tras un pequeño rastreo en torno al vehículo, se toparon con el cuerpo de un varón, en el que a simple vista apreciaron múltiples lesiones violentas.