Un año en el andén

Interior de la estación del Carmen de Murcia, aún en obras para el acondicionamiento del edificio. /Edu Botella / AGM
Interior de la estación del Carmen de Murcia, aún en obras para el acondicionamiento del edificio. / Edu Botella / AGM

Los viajeros afrontan con molestias y resignación las obras de la estación de Murcia. Continúan los trabajos en El Carmen, tras meses de demoras, que obligan a la mayoría de los pasajeros a esperar a la intemperie

MARÍA AGUILARMURCIA

Las obras de renovación de la histórica estación del Carmen, en la capital murciana, siguen incomodando a los usuarios. La mayoría de los pasajeros y sus acompañantes tienen que aguardar en los andenes debido al cierre del edificio principal. La sala habilitada en unos módulos prefabricados, equipada con aire acondicionado, apenas cuenta con una veintena de asientos. Así que a muchos les toca esperar fuera.

Un año se cumple desde que comenzaran las labores de rehabilitación para la futura llegada del AVE a la capital del Segura, mientras que los viajeros siguen viéndose afectados por las inconveniencias que suponen estos trabajos. Su conclusión está prevista para finales de este año.

LOS VIAJEROS OPINAN

Úrsula Navarro
«Es demasiado lío. No podemos aparcar y tenemos que ir al parking obligatoriamente. Sinceramente, en todo este tiempo yo no sé qué están haciendo exactamente. Porque esto lleva así muchos meses y, no solo no veo avance, sino que ni siquiera sé lo que están haciendo».
Ángel Conte
«La estación en este momento está muy incómoda. La sala de espera es claustrofóbica y el bar es minúsculo. Me gustaría que quedara como estaba antes; que no hagan las monstruosidades que están haciendo en otros sitios en las estaciones de AVE».
Carmen María Pérez
«A mí lo que me molesta es que tengo que cruzar la vía del tren por fuera. Creo que la sala de espera que se ha habilitado no es suficiente para los viajeros que tiene la estación. Las obras son necesarias pero por lo menos deberían habilitar esto mejor, y más en verano».

Aldesa, la empresa a la que se le adjudicaron las obras en mayo de 2015, tenía prevista la realización de esta renovación en un plazo de siete meses. Este proyecto incluía el acondicionamiento del edificio de la estación para la correcta llegada de la alta velocidad a Murcia.

Dos cubículos

Sin embargo, los imprevistos y el mal estado del inmueble desde que comenzaran las obras han ralentizado la remodelación de la estación que, además de seguir vallada en toda su fachada y obligar a los viajeros a rodear el edificio para acceder a las vías, ha tenido que trasladar el bar a una zona más pequeña y continúa con el recibidor totalmente inutilizable. Los viajeros, más numerosos si cabe durante los meses de verano, se ven obligados a esperar al pie de las vías o en dos pequeños cubículos portátiles que se habilitaron para sustituir al vestíbulo de la estación.

Los usuarios, lejos de estar contentos con la situación, dicen no entender el motivo por el cual las obras llevan tanto tiempo. Ángel Conte, uno de estos usuarios, se queja por el estado actual de la estación y manifiesta que su deseo sería que la dejaran tal y como estaba antes para conservar el edificio original. «Se cargan las estaciones tradicionales para hacer edificios muy aparatosos que no sirven nada más que para gastos», lamenta. Otros viajeros explican que la estación cuenta además con varios problemas que se han pasado por alto a la hora de concertar estas obras y que no se están teniendo en cuenta. Se refieren al paso exterior de la vía y a una zona donde poder estacionar unos minutos sus vehículos cuando llevan o recogen a amigos y familiares. Alegan que el parking solo ofrece 15 minutos gratis.