Los alumnos rompen la tendencia y hacen repuntar las matrículas en tecnología y ciencias

Alumnos del Bachillerato de Investigación del IES Juan Carlos I de Murcia, el pasado miércoles. / J. C. CAVAL
Alumnos del Bachillerato de Investigación del IES Juan Carlos I de Murcia, el pasado miércoles. / J. C. CAVAL

El incremento de estudiantes inscritos en el Bachillerato de esa modalidad eleva también las notas de corte y los nuevos ingresos en la UPCT

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERES

Los alumnos murcianos de Bachillerato empiezan a superar el desinterés -o respeto- que en los últimos años parecían haber desarrollado hacia las asignaturas y especialidades relacionadas con la ciencia y la tecnología. Las campañas de promoción de la cultura científica, el 'boom' tecnológico y el convencimiento de que su futuro laboral estará probablemente vinculado a la industria 4.0 parecen estar detrás de ese repunte, que en los tres últimos cursos se ha traducido en un incremento de alumnos matriculados en las ramas de Bachiller de Ciencia y Tecnología y en la modalidad de Bachillerato de Investigación, y de universitarios en grados como Matemáticas e Ingeniería, que casi han doblado sus solicitudes.

El caldo de cultivo que ha provocado que este año académico, por ejemplo, 177 aspirantes hayan competido por entrar en el grado de Matemáticas de la Universidad de Murcia, con una oferta de 60 plazas y una nota de corte de 10 (hace una década apenas cubría matrícula y bastaba con aprobar las pruebas de acceso) se larva en primero de Bachillerato, cuando los estudiantes escogen qué rama seguir. Esa elección marcará su futuro universitario, y determinará también las materias de modalidad en las que se inscriban en Selectividad.

El aumento de estudiantes es además significativo entre las chicas, que tradicionalmente eran minoría en la rama de ciencias. Del total de alumnado que cursa Bachillerato este curso en los institutos de la Región, 24.296 estudiantes, 4.757 mujeres están inscritas en el Bachillerato de Ciencias, lo que representa casi un 20% del total. En el curso 2014-2015 ese porcentaje era del 17%. Casi 2 de cada 5 mujeres (37%) optan por un Bachillerato de Ciencias en la actualidad, frente a 1 de cada 3 (34%) que lo hacía hace tres años. «Hay un cambio de tendencia apreciable», constata el director del instituto Alfonso X de Murcia, Andrés Nieto, centro en el que este año 272 alumnos (132 chicas, solo ocho menos que chicos) cursan el Bachillerato de Ciencias, acortando distancias con el de Humanidades, que siguen 332 estudiantes.

La buena percepción de las salidas profesionales en la industria 4.0 ha calado entre los estudiantes

El incremento de estudiantes que se animan a cursar el Bachillerato de Investigación, una modalidad ideada para estudiantes de excelencia, ya que exige un esfuerzo extra porque reciben más horas de clase, una asignatura añadida y tienen que completar un proyecto, también ha sido exponencial, aunque en este caso influye además la bolsa de plazas disponibles, que ha ido aumentando en los cinco últimos años. Si en 2013 apenas lo cursaban 700 estudiantes, este lo siguen ya un millar de alumnos.

Detrás de esos datos, considera el director gerente de la Fundación Séneca, Agencia Regional de Ciencia y Tecnología, Antonio González, está también la percepción entre los jóvenes de que la demanda de profesionales de las áreas STEM (el acrónimo de los términos en inglés ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) no cesa de aumentar. «Entre los estudiantes ha calado el mensaje que llevamos años repitiendo, de que son los perfiles que reclama la digitalización de la economía; son conscientes de que tendrán acceso a más empleo y mejor pagado».

Las campañas de promoción de las vocaciones científicas y tecnológicas también están detrás del repunte, a juicio del consejero de Universidades, Javier Celdrán, quien ultima un plan (Murcia STEM) para fomentar esas áreas de estudio en la Región. De hecho, este mismo curso, la Comunidad ya ha aplicado una rebaja de hasta el 15% en las tasas de matrícula de los másteres que se ofertan en las dos universidades públicas de la Región de las ramas de ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas. «Hay un evidente cambio de inercia, y eso es muy positivo. La digitalización de la economía requerirá esos profesionales, y tenemos que estar en disposición de aportarlos», dice Celdrán. La demanda de titulados universitarios en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas crecerá en Europa un 14% hasta 2020, según un estudio del Centro Europeo para el Desarrollo de la Vocación Profesional.

En los campus

El cambio de tendencia ha tenido efecto de forma visible este año en las dos universidades públicas de la Región. La Politécnica de Cartagena (UPCT), que arrastraba un lustro de descensos paulatinos de estudiantes de primer año, ha tramitado este curso 200 matrículas de nuevo ingreso más que el pasado, lo que representa un aumento del 15%. «Hay un 'boom' de la ciencia y la tecnología. Los referentes están en todos sitios y van cuajando. También es cierto que llevamos años organizando actividades de concienciación dirigidas a los bachilleres y alumnos de la ESO, desde el Campus Tecnológico a la Semana de Ciencia, y las acciones van dando sus frutos», argumenta el vicerrector de Ordenación Académica y Calidad, José Luis Muñoz.

En la UMU, el incremento de la demanda en grados relacionados con las áreas STEM ha sido este curso contundente. Además de en Matemáticas, los han constatado en los grados de Física (han registrado 277 solicitudes, frente a las 182 del curso pasado, para 70 plazas), en Informática (451 peticiones, 60 más que el curso pasado, para 200 puestos) y en el doble grado de Matemáticas e Ingeniería Informática, que casi desbanca al de Medicina con su altísima nota de corte, que ha quedado en 12,3 en septiembre, según los datos del Vicerrectorado de Estudios. «La consecuencia inmediata es que tenemos a unos estudiantes brillantísimos, los mejores, y hay que estar a la altura», admite el decano de Matemáticas, Pascual Lucas Saorín, quien comparte la idea de que entre los alumnos «se asientan la percepción de que internet y la industria 4.0 ofrecen salidas profesionales atractivas, y eso ejerce de palanca».

1.300 plazas para la modalidad de investigación

El Bachillerato de Investigación, ideado hace menos de una década para los estudiantes de alto rendimiento que sienten vocación por la ciencia, ofertará el próximo curso 1.300 plazas, 300 más que el actual.

El programa de estudios, más exigente para los alumnos pero también con clases prácticas y aplicadas, apenas contaba con 700 estudiantes en 2013. Los alumnos lo pueden cursar desde cualquiera de las modalidades de Bachillerato (Ciencias, Humanidades y Ciencias Sociales o Artes) y cuentan con la integración de métodos de trabajo próximos a la dinámica universitaria, que permitan elaborar, exponer y argumentar de forma razonada proyectos de investigación, competencias que se concretan en segundo curso, con la presentación de un proyecto de investigación relacionado con los aprendizajes de, al menos, una materia, preferentemente de la modalidad cursada. Se cursa también la asignatura de libre configuración autonómica Investigación Aplicada, en primer curso; y Proyecto de Investigación, en segundo curso. Además, la carga lectiva semanal puede aumentar entre dos y cuatro horas a la semana con respecto al resto de modalidades.

El rendimiento de los estudiantes de la modalidad de investigación suele ser superior a la media de sus compañeros, aunque también es cierto que la criba empieza en el ingreso, ya que necesitan una media superior al 7,5 para entrar. El alumnado que finalizó el pasado curso esa modalidad lo hizo con una nota media 8,6, siendo superior a la nota media del alumnado que tituló en el resto de bachilleratos, que fue de 7,4. La consejera de Educación, Adela Martínez-Cachá, insistió en que «seguiremos aumentando la oferta porque se trata de una apuesta firme del Gobierno regional, que trabaja para impulsar las vocaciones científicas».

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