La alumna infiltrada se llamaba 'María'

Dos guardias civiles con la 'maría' incautada cerca del instituto. / lv
Dos guardias civiles con la 'maría' incautada cerca del instituto. / lv

Una llamada anónima del personal de un instituto de Fortuna permite desmantelar una plantación situada a las espaldas del centro

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍA

El olor a marihuana se había hecho tan intenso en una de las aulas del instituto Santa María de los Baños de Fortuna que finalmente hubo que acabar suspendiendo la clase. Cuando el docente y los estudiantes se acercaron a la ventana para tratar de averiguar la procedencia del tufo a cannabis, se llevaron una monumental sorpresa: en unos terrenos vallados, situados a las espaldas del centro, a solo unos pocos metros, se podía divisar una plantación de esa droga.

Para terminar de rizar el rizo, presenciaron cómo unos individuos estaban ejecutando un 'vuelco', es decir, le estaban robando la marihuana al productor. De hecho, el traslado de las plantas era el causante del fuerte olor que se había colado en el aula. «Recibimos una llamada anónima del instituto, informando de un hedor insoportable a 'maría' y de que unos alumnos estaban presenciando desde la ventana un robo de esta droga», confirmaron fuentes de la investigación a 'La Verdad'. El aviso se produjo el pasado viernes, a las 12 horas, y en los alrededores del IES Santa María de los Baños se personaron de inmediato patrullas de la Policía Local y de la Guardia Civil.

«La llamada informaba de que había gente corriendo por el exterior del centro». Sin embargo, cuando llegaron los coches patrulla, los ladrones ya habían huido porque cuando entraron en los terrenos se vieron sorprendidos por tres perros, los cuales se ocupaban de custodiar la marihuana. «Dos de ellos eran pitbull, de raza peligrosa», remarcaron las citadas fuentes.

La plantación contaba con un vallado perimetral de varios metros de altura. / Lv

La plantación pasaba desapercibida porque contaba con un vallado perimetral de varios metros de altura, habilitado con chapa galvanizada. Cuando los autores del 'vuelco' lograron abrir un hueco para colarse en la plantación, se toparon con los perros y la llamada del instituto impidió que terminasen de perpetrar el robo. «Se intervinieron unos diez kilos de marihuana. Desconocemos el número de plantas que se llevaron los ladrones». Pese a todo, Policía Local y Guardia Civil pudieron identificar al dueño de los terrenos: A.C.G., de 60 años. «Las matas parecían pinos y todo apunta a que se dedicaba a producir para vender toda la plantación a distribuidores de marihuana». Pese a la escasa entidad de lo intervenido, el titular de los terrenos no se fue de rositas.

Los agentes tramitaron una sanción por vía administrativa. «Esa cantidad de droga no supone un ilícito penal grave y ahora se enfrentará a una multa de 2.500 a 5.000 euros».Como consecuencia del 'vuelco' se escaparon los perros de la plantación y durante dos días, los dos pitbull deambularon sueltos por el casco urbano fortunero. Una protectora de animales logró hacerse con ellos y los trasladó hasta sus instalaciones donde comprobó que carecían de microchip.

Por tales hechos, la Policía Local advirtió a A.C.G. de que podía enfrentarse a un delito de abandono animal si no acudía a la protectora a por los canes y legalizaba su situación. Este vecino, de 60 años, no quiso que su situación legal se complicase y atendió el requerimiento policial.

 

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