Vecinos y ecologistas denuncian la contaminación por plásticos agrícolas

Un vecino de Alhama muestra los plásticos agrícolas qu ocupan su parcela./P. Espadas
Un vecino de Alhama muestra los plásticos agrícolas qu ocupan su parcela. / P. Espadas

Aseguran que los residuos aparecen desperdigados por todos los municipios de la comarca del Guadalentín y en Sierra Espuña

PACO ESPADASAlhama

Vecinos y ecologista se han puesto en pie de guerra ante la invasión silenciosa de pequeños plásticos que provienen de la agricultura. Para ello, reclaman a la Administración una solución. Desde hace años, en los municipios de la comarca de Guadalentín, caminos de huertos, zonas rurales, incluso jardines, calles y colegios de los municipios, están plagados de pequeños trozos de un negro y frágil plástico que, según indican los denunciantes, provienen de las plantaciones agrícolas. Se trata de un plástico que en ocasiones cae desde el cielo «como si lloviera», y son los mismos que con anterioridad se han utilizado en la agricultura y que tras la cosecha son triturados sobre el terreno. Esta situación ha llevado a vecinos de Alhama a mostrar su malestar, incluso uno de ellos ha llegado a presentar tres escritos en el Ayuntamiento sobre el problema. «Cuando hace viento en la zona aparece el plástico en porciones por doquier, en piscinas, en jardines, en especial en las viviendas que se sitúan frente a plantaciones agrícolas que una vez recogida la cosecha, trituran y remuelen sin retirarlo», asegura Antonio Nuñez, cuya parcela se encuentra cerca de una de esas plantaciones.

Desde la asociación ecologista Meles, Asociación para el Estudio y Conservación de la Naturaleza, planean una quedada para retirar este tipo de residuos. Su presidente, Francisco Javier Almansa, asegura que el problema de la contaminación por plásticos es devastador para el medio ambiente. «Vemos en la televisión y en las redes sociales imágenes sobrecogedoras de hasta dónde llegan y cómo se acumulan. Parece que esas fotografías son de muy lejos, que no nos repercuten pero estamos muy equivocados». Desde Meles recuerdan que se han localizado trocitos de plásticos agrícolas en diferentes rincones del espacio natural de Sierra Espuña, Huerta Espuña, Hoya del Carbón, umbría de Peña Apartada y en Malvariche, «en cualquier rincón de Sierra Espuña se ven esos residuos».

José Manuel Ruiz, empresario agrícola y representante del sindicato agrario COAG, asegura que en mayor parte estos plásticos provienen de las plantaciones que se hicieron sin control hace décadas. «Hoy en día, la gran mayoría de agricultores utiliza plásticos oxiobiodegradables o biodegradables, que en unos dos años suelen desaparecer», señala.

La Consejería tramita dos expedientes, que pueden acabar en multas de hasta 40.000 euros

Pero Ruiz va más allá, «sin control la Administración da la herramienta, pero no la solución. No existe ninguna ley que impida colocar estos plásticos en las plantaciones, ni tampoco para retirarlo, algo que es excesivamente costoso», concluye. Desde la Consejería de Medio Ambiente aseguran que siempre que se ha recibido una denuncia por actividad presuntamente ilegal se ha realizado inspección y se ha requerido al causante del abandono de los residuos su retirada y limpieza, así como se ha iniciado expediente sancionador según las infracciones constatadas. Durante el año 2019 se han abierto dos expedientes en la Región, que en la actualidad se encuentran en fase de instrucción. La ley recoge sanciones de entre 901 a 40.000 euros en función de la gravedad.

Triturar es ilegal

Es más, desde la Consejería destacan que el residuo de plástico agrícola debe entregarse a un gestor autorizado para su correcto tratamiento en base a la Ley 22/2011, siendo en ningún caso inadmisible su trituración para su incorporación 'in situ', tratándose de una práctica inadecuada (e ilegal) que puede llegar a contaminar los suelos y las aguas. Esta obligación se extiende a todos los residuos plásticos, independientemente de su naturaleza y su biodegradabilidad. Y aseguran que las competencias no son exclusivas de la Comunidad, ya que desde el ámbito local se puede ejercer una vigilancia más próxima y efectiva para este tipo de prácticas inadecuadas que supone, un abandono incontrolado de residuos y que pueden contaminar los cauces públicos y los mares.

Por su parte, el concejal de Gestión Medioambiental, Antonio García, asegura que este problema viene de lejos y que el Consistorio no tiene competencias en el asunto, «los escritos que se presenten por el vecindario serán desviados al Seprona de la Guardia Civil» asegura el edil. Desde dicha concejalía sostienen que estas partículas de plástico suelen salir volando cuando sopla el viento y con el tiempo van cayendo de nuevo a tierra. «Sobre el vuelo y dispersión de los plásticos de uso agrícola es fácil de entender su viaje, especialmente si tenemos en cuenta que los que mayoritariamente lo hacen son plásticos de bajo peso empleados como acolchado de cultivos», apuntan.