El superávit municipal se destinará al plan de asfaltado y a obras en las pedanías

PACO ESPADAS

El concejal de Hacienda, Felipe García, anunció que «el balance económico acumulado hasta 2018 deja un remanente de tesorería positivo de algo más de 7,5 millones». Tras los diferentes informes llevados a cabo por Intervención, el Consistorio cerró el pasado año con un superávit que asciende a 373.196,64 euros.

El Pleno aprobó recientemente el destino de dicho superávit, con el que se acometerán las inversiones financieramente sostenibles (IFS) que fueron aprobadas a través de los presupuestos participativos. «Se trata de mejoras mediante la aplicación del Plan Asfalto, eficiencia energética para seguir la reposición de luminarias, butacas para la nueva remodelación de la casa de cultura, actuaciones en pedanías y obras de remodelación en el Consistorio», matizó el concejal.

Aprovechó para recordar que «este es el cuarto año consecutivo que las arcas municipales se mantienen con la deuda cero. Y en cuanto al techo de gasto, cumplimos el límite en la tasa máxima de crecimiento establecida en el 2,4%».