A pesar de la alerta por viento, la Candelaria regresa en romería a su ermita de El Collao

El delegado de Gobierno, Diego Conesa, en el evento que celebra el día de la Candelaría, Alhama./Paco Espadas
El delegado de Gobierno, Diego Conesa, en el evento que celebra el día de la Candelaría, Alhama. / Paco Espadas

El viento respetó prácticamente todo el trayecto, pero la previsión hizo que la afluencia de vecinos fuera menor de la esperada

PACO ESPADAS

El día de La Candelaria es uno de los días festivos en Alhama, es el día en el que desde principios de los años ochenta del pasado siglo se realiza en la localidad una bonita y coqueta romería, la misma que sale desde la Parroquia de San Lázaro y finaliza en el paraje conocido como El Collao, ubicado a los pies de la impresionante y escarpada sierra de La Muela.

Anterior a esta romería en la localidad este día se realizaba una jornada de excursión y merienda en la zona de El Collao, pero a iniciativa de la familia de las conocidas como Las Gonzalas nacía la única romería de Alhama.

Las primeras ediciones se realizaron con la talla de La Candelaria de la parroquia de San Lázaro, pero años después, La Hermandad de La Candelaria compraba una talla que es la que se utiliza en este evento, talla que pasa gran parte del año en su ermita de la sierra de La Muela.

Este año el viento sopló con fuerza la noche anterior, pero la mañana del sábado llegó una especie de calma que hizo que los vecinos se fueran sumando poco a poco a la comitiva, compuesta por algo más de 1.000 personas. San Lázaro, la ermita del Padre Manuel, La Cañada del Tío Gato son los lugares por donde discurren los romeros, siempre observados desde diferentes puntos por imponente castillo y su cerro.

Esta edición los portatronos realizaron, como es habitual, las paradas en la casa de Los Sartenos, los Cohinos o los Posinos, pero también lo hicieron pasada la iglesia de La Concepción en una pequeña plaza. Allí un niño de 10 años dedicó unas palabras a su Virgen mientras caían sobre la talla pétalos de rosas.

Al final del trayecto, de algo más de dos kilómetros, se realizó una misa en la ermita. Después se pudo saborear una enorme paella para cerca de 1.000 comensales que prepararon los cocineros de El Tirol, mientras de fondo sonaba la música de las cuadrillas Aires de Espuña, Músicos de Sonata y Los Gauchos.

El viento respetó prácticamente todo el trayecto, pero la previsión hizo que la afluencia de vecinos fuera menor de la esperada. La Candelaria ya descansa en su ermita hasta final de año, cuando regresará de nuevo hasta Alhama, donde pasará la Navidad hasta el Día de La Candelaria de 2020.