Licitarán por 315.350 euros el estudio de la variante para sacar las vías del centro urbano

El delegado confirma que Fomento retoma el proyecto y que estará redactado en un plazo máximo de 24 meses

JORGE GARCÍA BADÍAAlcantarilla.

El Ministerio de Fomento ha iniciado los trámites para convertir en realidad un deseo común para los vecinos de Alcantarilla: sacar las vías del tren que parten por la mitad el centro urbano. El delegado del Gobierno, Diego Conesa, confirmó ayer a 'La Verdad' que Fomento «sacará a licitación» el contrato de servicios para la redacción del estudio informativo 'Integración urbana de la línea Chinchilla-Cartagena en Alcantarilla y Javalí Nuevo'.

En la práctica, esto supone la reactivación de la conocida como variante de Alcantarilla y Javalí, para que los convoyes ferroviarios dejen de atravesar a diario las inmediaciones de la plaza Adolfo Suárez. El proyecto llegó a contar con una declaración de impacto ambiental favorable y se firmó, en 2011, un protocolo de colaboración entre el Ministerio, el Ejecutivo regional y los ayuntamientos de Alcantarilla y Murcia. Pero la declaración caducó tras haber quedado parada la tramitación del proyecto.

«Es una infraestructura fundamental para dar respuesta a una reivindicación histórica de los vecinos de Alcantarilla y que el Gobierno de España reinicia ahora, después de que el anterior Ejecutivo central del PP olvidase el proyecto durante seis años», recordó Conesa. «Este es un paso que demuestra mi compromiso con esta reivindicación vecinal; se trataba de una apuesta personal desde que entré en la Delegación: agilizar la salida de las vías del centro de Alcantarilla y Javalí».

El presupuesto de licitación del estudio ascenderá a 315.350 euros. Fuentes de la Delegación del Gobierno avanzaron que el concurso se publicará en el Boletín Oficial del Estado (BOE) «de manera inminente». La previsión inicial, según las mismas fuentes, es que el proyecto se adjudique en un plazo de entre cuatro y cinco meses.

Criterios a seguir

Este estudio es el que debe determinar el trazado que seguirá la variante para desviar el paso de la línea Chinchilla-Cartagena. Desde la Delegación del Gobierno subrayaron que el plazo máximo para la redacción de la variante será de 24 meses. El socialista Diego Conesa se comprometió ayer a que Fomento analice «con suficiente grado de precisión todas las alternativas viables de trazado, que satisfagan todos los objetivos perseguidos, atendiendo aquellos criterios que permitan seleccionar la alternativa más óptima a nivel técnico, económico, medioambiental, urbanístico y de explotación».

Los vecinos llevan años reclamando la variante para que dejen de atravesar el centro de la localidad trenes que transportan mercancías peligrosas y que el tráfico rodado no se vea interrumpido cada vez que resuena la bocina de un convoy.