Un fuego en un edificio con okupas pone en riesgo a decenas de vecinos

Numerosas personas se acercaron a la zona del edificio incendiado, donde los sanitarios atendieron a cinco intoxicados por humo. / G. CARRIÓN
Numerosas personas se acercaron a la zona del edificio incendiado, donde los sanitarios atendieron a cinco intoxicados por humo. / G. CARRIÓN

El incendio, que mantuvo atrapadas a una veintena de personas en la azotea, se originó en un cuadro de contadores

Raúl Hernández
RAÚL HERNÁNDEZ

A muchos habitantes de Javalí Nuevo no les sorprendió que el cuadro de contadores del edificio parcialmente okupado por una veintena de familias, la mayoría de ellas de etnia gitana, ardiera. Lo veían venir, ya que desde hace unos tres años el inmueble de 42 viviendas de obra nueva situado en la calle Salvador Allende, en la parte que pertenece al municipio de Alcantarilla, comenzó a ser habitado de forma ilegal. «Era de un banco que no pudo vender los pisos y hace cuatro años los puso en alquiler a un precio barato. Entonces empezó a meterse toda esta gente que no paga ni alquiler, ni agua, ni luz. La mayoría está enganchada a la luz y lo lógico es que eso reventara», indicó ayer un vecino que prefirió no revelar su nombre. «Si escribes cómo me llamo, mañana tienes que volver a cubrir una muerte», explicaba a 'La Verdad'.

Otro de los residentes señaló que el bloque es «territorio comanche»; nadie pasa por esa calle, «ni el cartero». Además, advierte de que cuando llegaron rompieron las puertas de los garajes y las de los ascensores. Y añade que «el edificio está destrozado por dentro y es la zona más insegura del pueblo. La Policía no para de ir allí por las peleas y trapicheos que hay».

El incendio se inició poco después de las 18 horas, en el cuadro de contadores presuntamente manipulados para disponer de electricidad de forma ilegal. Una veintena de residentes de los pisos superiores tuvieron que refugiarse en la azotea, durante casi dos horas, porque el humo les impedía bajar a la calle. «Estaba durmiendo la siesta y mis nietos me avisaron de que había mucho humo. Entonces salí corriendo de la casa y subimos al terrado», afirmó Diego, residente del 2B. Como él, otros inquilinos, entre ellos varios menores de edad, quedaron atrapados a consecuencia del incendio, que originó una gran humareda.

Una residente fue agredida cuando denunció a gritos que en el bloque se cultiva marihuana

Tres traslados a La Arrixaca

Los sanitarios desplazados a la zona atendieron 'in situ' a cinco personas, afectadas por intoxicación de humo. Tres de ellas tuvieron que ser trasladadas a La Arrixaca.

Sobre las 20.00 horas, los bomberos seguían trabajando para ventilar el edificio. Al lugar del suceso acudieron efectivos de la Policía Local de Alcantarilla, que tuvieron que mediar en una pelea que se inició cuando una vecina recriminó a gritos en plena calle que el incendio se había producido porque en algunas de las viviendas se estaba cultivando marihuana, algo que habría provocado la sobrecarga en el cuadro de contadores. Esta denuncia desató la ira de dos mujeres, que se abalanzaron sobre ella para golpearle. Según una testigo de la reyerta, los agentes tuvieron que intervenir para separar a las agresoras. «Hay gente que tiene la lengua muy larga, y ese problema aquí se soluciona rápidamente», indicó un inquilino.

Los vecinos del inmueble aseguran que muchos de ellos pagan 200 euros de alquiler a una inmobiliaria de Almería que es la gestora de los pisos. Asimismo, indican que el fuego se produjo porque no hay ningún servicio de mantenimiento y las luces de la escalera están siempre encendidas, algo que en su opinión causó la sobrecarga eléctrica. «Llevo aquí viviendo dos años y esas luces nunca se han apagado. Eso ha provocado que ardieran los contadores. Estamos abandonados porque aquí no viene nadie. Para recibir un paquete o pedir unas pizzas tengo que quedar con los repartidores al principio de la calle», manifestó uno de los residentes.