El arqueólogo Serrano Várez recibe el título de Hijo Adoptivo

Daniel Serrano Várez, con el titulo, junto al alcalde. / AYTO
Daniel Serrano Várez, con el titulo, junto al alcalde. / AYTO

Sus investigaciones ayudaron a identificar y documentar una veintena de yacimientos

LA VERDADAlcantarilla

El Ayuntamiento de Alcantarilla nombró Hijo Adoptivo al arqueólogo Daniel Serrano Várez, cuyos descubrimientos han sido fundamentales para la historia del municipio entre los siglos V a. C y IV d. C. El alcalde, Joaquín Buendía, destacó que se le concede este título «por sus servicios en beneficio, mejora y honor del municipio», y añadió que «si no hubiera sido por sus iniciativas, su arrojo y su tesón, la historia de Alcantarilla estaría fragmentada y hubiéramos tenido que basar muchos de los acontecimientos que sucedieron en esta tierra entre los siglos V a. C y IV d.C. en hipótesis y no en realidades».

Serrano Várez nació en Montealegre del Castillo (Albacete) en 1939. Es alcantarillero de adopción desde 1979, cuando fue trasladado al municipio para desempeñar su carrera como profesor en los colegios Nuestra Señora de la Salud y Jacinto Benavente, hasta su jubilación. Su trayectoria en el ámbito arqueológico tiene que ver con el 'boom' de la construcción de los años 70 y 80 en Alcantarilla. También inspeccionó las nuevas obras realizadas en el casco antiguo, en el barrio de San Pedro, así como los terrenos cercanos a los cauces de los río Segura y el antiguo Guadalentín, llegando a identificar una veintena de yacimientos, y documentar y salvar de su destrucción numerosos fragmentos arqueológicos, sobre todo de época ibérica y romana. Además, realizó prospecciones sobre el Cabezo del Agua Salada y su entorno, así como impulsó excavaciones como la de los arcos de la Noria en los 90.

Buendía indicó que su nombramiento «es el culmen de una serie de reconocimientos que le ha brindado el pueblo a este vecino ilustre como la celebración de una exposición sobre los descubrimientos del arqueólogo, el pasado año en la Casa de Cayitas, y dar nombre a una calle junto al Cabezo del Agua Salá».