«Afortunadamente hemos cambiado el concepto de caridad por el de justicia»

Francisco Javier García. / EDU BOTELLA / AGM
Francisco Javier García. / EDU BOTELLA / AGM

Francisco Javier García, presidente de la Asociación de Discapacitados de la Comarca del Mar Menor

MINERVA PIÑERO Murcia

Aumentar la calidad de vida de las personas con discapacidad a través de la integración familiar, laboral y social. «Parece una frase hecha, pero ese es nuestro fin», reconoce Francisco Javier García (San Javier, 1957) mientras reflexiona sobre la meta que persigue desde hace 36 años, cuando se fundó la Asociación de Discapacitados de la Comarca del Mar Menor (Aidemar). El presidente de esta entidad aún recuerda aquel 30 de marzo de 1982; cuando el primer centro de Aidemar, construido sobre las dependencias de un antiguo consultorio médico, abrió sus puertas. Ahora, después de casi cuatro décadas, la Asociación atiende a setecientas personas.

-¿Cuántos usuarios han conseguido un puesto de trabajo mediante el servicio de empleo de Aidemar?

-Todos los años logramos que unas quince personas trabajen en las empresas ordinarias. En San Javier los han contratado, por ejemplo, como vigilantes de parking y como reponedores en las grandes superficies.

-¿Y mediante el centro de recursos de empleo, otro de los servicios que tiene la entidad?

-De los trescientos trabajadores que tiene Aidemar, 130 son discapacitados. En este caso, los usuarios suelen ocuparse del mantenimiento de los jardines de los municipios en los que estamos ubicados, del servicio de limpieza de los edificios, de repartir las cincuenta comidas diarias en los centros... También trabajan, por ejemplo, como acompañantes: ayudan a que las personas que van en sillas de ruedas puedan acudir al trabajo desde sus casas.

-¿Qué ha cambiado desde que forma parte de Aidemar, desde hace 36 años?

-Hemos cambiado el concepto de caridad por el de justicia, afortunadamente. Hace tres décadas, cuando se fundó la Asociación, que evidentemente era muy pequeña, la única forma que teníamos para financiarnos era recurrir a la caridad de la gente; a los bingos, a las galas, loterías, rifas, actividades benéficas... Lo que antes nos aportaban este tipo de labores ahora lo conseguimos mediante las administraciones públicas.

-¿Considera que las empresas murcianas también se implican en el progreso?

-Sí. Y cada vez más. Debemos seguir en esta línea: hay que buscar la igualdad para todas las personas, incluidas aquellas con discapacidad. Ahora, las leyes nos tienen en cuenta. Las empresas no pueden vernos como una competencia desleal, sino como un elemento laboral más.

-¿Qué capacidad tendrá el nuevo centro que esperan construir en Lo Pagán?

-Queremos que sea para setenta personas en régimen interno y para noventa en régimen de día. Pretendemos que la nueva residencia se destine a las personas más dependientes. De esta forma, las personas con discapacidad que son más autónomas se quedarán en el centro de San Javier. La parcela, de 5.500 metros cuadrados, nos la ha cedido el Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar.

-¿Con cuantos centros cuentan actualmente?

-Por una parte, tenemos el Centro de Desarrollo Infantil y de Atención Temprana Aidemar, que presta servicios a las familias y niños, de entre cero y seis años, con trastornos en su desarrollo o con riesgo de padecerlos. Está situado en el Campo de Cartagena. Cuando cumplen los 18 años, pasan a los centros de día, ubicados en San Javier y en San Pedro del Pinatar. Y también tenemos un centro concertado de Educación Especial en San Javier, donde, desde el año 1995, se escolariza a alumnos de entre 3 y 21 años. Atendemos, sobre todo, a usuarios con dispacacidad psíquica.

-¿Qué avances ha percibido durante los 23 años que lleva como presidente?

-Muchísimos. Las leyes, ahora, nos tienen en cuenta. Y en temas de salud también hemos progresado. Cuando se fundó la entidad, por ejemplo, una persona con síndrome de Down vivía veinte años de media. Ahora llegan a los sesenta.

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