El presunto homicida de Torre Pacheco admite que estranguló a su mujer con sus propias manos durante una discusión conyugal

El letrado Alejandro Azcárate, ayer, en Elche, acompañado por familiares de la víctima. / ALFONSO DURÁN / AGM
El letrado Alejandro Azcárate, ayer, en Elche, acompañado por familiares de la víctima. / ALFONSO DURÁN / AGM

La juez de guardia de Elche ordena el ingreso en prisión de Marco V. por el presunto homicidio de Torre Pacheco

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

El Juzgado de Instrucción número 3 de Elche, que ayer se encontraba en funciones de guardia, ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de Marco V., el ciudadano ecuatoriano detenido este viernes en el aeropuerto de Alicante, cuando pretendía escapar después de haber matado supuestamente a su pareja en la localidad de Torre Pacheco.

La magistrada acordó que el detenido, a quien se le atribuye un delito de homicidio, sea trasladado y puesto a disposición del juzgado de San Javier que instruye la causa, por el ser el competente en función del lugar en el que se cometió el crimen, según informaron fuentes oficiales del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).

El sospechoso, de unos 40 años y que pasó a disposición judicial custodiado por la Guardia Civil, admitió haber estrangulado a su compañera con sus propias manos, durante unos momentos de tensión o disputa en el seno de la pareja por causas que no han trascendido.

Azcárate, el letrado de los familiares de la víctima, avanza que en su día podría llegar a acusar de asesinato

Alejandro Azcárate, abogado que ejerce la acusación particular en representación de los familiares de la víctima, confirmó a 'La Verdad' que se había registrado una confesión íntegra y muy detallada por parte de Marco V. sobre las circunstancias en que dio muerte a María Lourdes Mantilla, aunque advirtió de que todavía quedan algunos flecos que tendrán que ser totalmente esclarecidos en el transcurso de la investigación judicial. Pese a ello, atendiendo a los datos que ya se conocen, el letrado no descartó que en su día pueda atribuir un delito de asesinato al autor confeso del crimen, con el sensible incremento de las penas a imponer que podría significar con respecto al homicidio.

Según las propias manifestaciones del encausado, quien aparentaba estar emocionalmente muy afectado por el brutal acto que había cometido, el crimen tuvo lugar en el domicilio conyugal durante la madrugada del jueves, cuando se originó una situación «de tensión» entre la pareja. Entonces, Marco V. se habría abalanzado sobre su pareja y le habría aprisionado el cuello con sus manos hasta quitarle la vida.

Después situó el cuerpo sobre la cama, lo arropó parcialmente con una sábana y le colocó una rosa sobre el pecho, en un gesto que expertos en ciencias forenses vinculan con una muestra de arrepentimiento y hasta una especie de vano intento de 'buscar' el perdón de la víctima por la barbaridad cometida con ella. Algo muy parecido a la explicación que ayer habría ofrecido el propio homicida confeso sobre el significado de esos actos.

El sospechoso esperó a que avanzara el día para salir a la calle y tratar de conseguir un vuelo a Ecuador para ese mismo día, pero solo quedaban plazas para el viernes. De esta forma, la fortuna se puso de parte de la justicia, pues se frustró la fuga cuando el viernes por la mañana, disponiéndose ya a embarcar en un avión, fue arrestado por los agentes de la Guardia Civil que prestan servicio en el aeropuerto de El Altet.