La marcha contra la corrupción reclama más decencia a los políticos

Manifestantes durante la marcha de protesta./
Manifestantes durante la marcha de protesta.

Miles de personas salen a protestar «hartos e indignados» para exigir, en Murcia, la dimisión de Pedro Antonio Sánchez

MANUEL MADRIDMurcia

Como respuesta al hartazgo e indignación por los casos de corrupción, la Plataforma Anticorrupción de la Región consiguió ayer reunir a varios miles de personas (la Policía no dio datos oficiales, pero la organización incluso calculó cerca de 10.000) en la manifestación más multitudinaria que se recuerda en Murcia desde que surgiera en 2011 el movimiento 15M. El lema escogido, en la víspera de la declaración como imputado del presidente regional, Pedro Antonio Sánchez, por el 'caso Auditorio', fue 'Contra la corrupción, decencia'. Fue un acto que buscaba, según las portavoces del movimiento, Marian Alfonso y Belén Fernández, reivindicar la política como servicio público alejada de cuotas de poder y de privilegios, redes clientelares y tratos de favor.

«La ciudadanía se siente harta e indignada con esta clase política que nos está gobernando en Murcia, pero también en todo el Estado, porque la corrupción está arraigada en todas las administraciones. Nos sentimos con las manos atadas, pensamos que la democracia ha sido secuestrada, y la Justicia está siendo demasiado politizada y manipulada porque estamos viendo que solo protege a los poderosos», subrayó Alfonso. «Tenemos que actuar. La presión social funciona. Pedro Antonio Sánchez está acusado de cuatro presuntos delitos [prevaricación, malversación, fraude y falsedad documental] y no podemos aguantar más. Esto no es un caso puntual, la corrupción es sistémica y hay que luchar y confiar en el poder de la ciudadanía», agregó Fernández, mientras se formaba la cabecera de la manifestación frente al Ayuntamiento.

La marcha continuó hasta el Palacio de San Esteban, sede del Gobierno regional, coreándose multitud de mensajes: «Os han pillado con el carrito del helado de tutti frutti», «Luego diréis que somos 5 o 6», «Fiscales valientes, quitadnos a esta gente», «Ahí está la cueva de Alí Babá», «Por dignidad, Pedro Antonio Sánchez vete ya»... Durante el recorrido se exhibieron carteles -«Mafia no», «Murcia rechaza la corrupción», «Estoy aquí por un futuro digno para ti»- y al llegar a la sede del Gobierno regional se leyó un manifiesto, contra la «ambigüedad de la letra pequeña de los pactos de salón», por una justicia «transparente e independiente», y «contra la economía basada en el pelotazo urbanístico y las infraestructuras faraónicas». «Los decentes somos más», señala el escrito, que recoge, a modo de 'background', los hechos que se investigan sobre el 'caso Auditorio', y se habla del intento del presidente de lavar su imagen con la llamada 'operación Púnica', «otra supuesta trama corrupta que avergüenza y ensucia la Región».

«Mucha vergüenza»

Teodoro García, diputado nacional del PP y portavoz adjunto en el Congreso, respondió a la Plataforma que «habría que manifestarse contra quienes utilizan los juzgados para hacer política porque la denuncia falsa es corrupción», y arremetió contra la persecución contra los cargos públicos del PP. «Al presidente de la Comunidad y a los alcaldes los ponen los ciudadanos y el PSOE intenta quitarlos no haciendo campaña electoral sino presentando denuncias».

El diputado Emilio Ivars (PSOE) aseguró que se está trabajando a nivel político y judicial «para desterrar definitivamente la corrupción» de las instituciones de Murcia, y espera que Sánchez no se escude «en ninguna treta». Por Podemos asistieron Óscar Urralburu («el presidente se siente ante el juez después de mucha vergüenza y escándalo, y ha resistido gracias a sus privilegios»), la eurodiputada Lola Sánchez («queremos que los que nos representan sean gente digna») y el diputado nacional Javier Sánchez («es la oportunidad de echar del poder tramas corruptas del PP»).