Las academias duplican sus alumnos por el revulsivo de las oposiciones a maestro

Uno de los grupos de opositores a maestro que preparan los exámenes en la academia EPO de Murcia, en su clase del pasado jueves. /
Uno de los grupos de opositores a maestro que preparan los exámenes en la academia EPO de Murcia, en su clase del pasado jueves.

La garantía de que todos los años saldrán plazas da oxígeno a los preparadores, tras seis años de negocio a duras penas

FUENSANTA CARRERESMurcia

El bullicio que emiten las aulas de la academia de oposiciones EPO desde hace semanas es para sus profesores evocador de los años previos a la crisis, cuando la algarabía iba tomando cuerpo ante la proximidad del examen. Aún lejos de las generosas convocatorias de oposiciones de hace un década, la oferta de plazas de este año ha supuesto un revulsivo para las academias murcianas que preparan los exámenes a docente, que han duplicado -algunas incluso multiplicado por tres- sus alumnos después de seis años de travesía en el desierto. Seis años con las ofertas congeladas, anuladas o ajustadas al mínimo que empiezan a remontar con una oferta aún precaria pero motivadora para los aspirantes a una de las 489 plazas de maestro convocadas. «Vaya si lo hemos notado, más que eso. Hemos triplicado los alumnos, y no solo de Murcia, también de las comunidades limítrofes», admite el gerente de EPO, satisfecho por el estímulo que han supuesto para el sector las generosas ofertas de empleo público convocadas en Andalucía o Madrid.

La misma percepción tienen en L' Academia, donde 300 aspirantes rematan estos días los últimos repasos del temario y repiten por enésima vez los ejercicios prácticos. Y en Master D. «Desde que se conoció que este año habría oferta, ha sido un reguero continuo», asegura la directora, María Teresa Pérez.

La confirmación de que, tras años de incertidumbre, las convocatorias de oposiciones saldrán todos los años con su secuencia tradicional -alternando Primaria y Secundaria- y cubrirán al menos el 100% de la tasa de reposición (se sacan como mínimo todas las jubilaciones y bajas definitivas) ha supuesto también un fuerte impulso. «Las dudas de los últimos años tenían a los opositores muy frenados. Ahora saben que, en mayor o menor número, en dos años tendrán una nueva oportunidad, y se deciden con más firmeza a prepararlas en serio y a buscar ayuda profesional», apunta Isabel García Lucas, directora de Trivium, donde también han duplicado este año sus alumnos. En las aulas de las academias Grupo Pedro Nicolás tampoco recuerdan un 'subidón' igual desde que comenzó la crisis. «La oferta de empleo de los dos últimos años empezó a animar a los aspirantes, pero no en la misma medida que este año».

Calificación y méritos

A tres semanas vista del primer examen de la oposición, el próximo sábado 18 de junio, las academias son un manojo de nervios encendidos. El sistema de selección de docentes es un concurso oposición. La fase de oposición, es decir, los exámenes, suponen dos tercios de la calificación, y los méritos un tercio. La primera prueba se divide a su vez en otras dos partes que son valoradas conjuntamente. La primera es eliminatoria, y consiste en exponer un tema a elegir entre las cuatro bolas que el opositor saca de una bolsa en presencia del tribunal. La segunda parte consiste en un supuesto práctico. Ya en la segunda prueba, el aspirante a una plaza de profesor tiene que exponer una programación didáctica elaborada por él. La programación se reparte a su vez en unidades didácticas. Es el momento de la temida 'encerrona', cuando el opositor tiene que exponer esa unidad ante el tribunal.

La nota final de la fase de la oposición suma las dos pruebas y establece una media ponderada. En la fase de concurso, los opositores aportan sus méritos, entre los que pueden incluir sus años de trabajo como docentes, otros títulos y acreditaciones de nivel de idiomas.

 

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