La autopsia descarta que la mujer arrollada en Alquerías sufriese una agresión previa

Un guardia civil observa el trabajo de sus compañeros de la Policía Científica en el lugar donde se produjo el atropello. /
Un guardia civil observa el trabajo de sus compañeros de la Policía Científica en el lugar donde se produjo el atropello.

Los forenses constatan que los numerosos golpes hallados en el cadáver, que aún no ha sido identificado, fueron causados por el atropello

ALICIA NEGREMurcia

Algunas de las incógnitas que rodean la muerte de una mujer el pasado martes en un tramo del Camino del Reguerón, en el término de Alquerías, comienzan a resolverse. La autopsia reveló, a última hora de la mañana de ayer, que todos los golpes que presentaba el cuerpo de la víctima fueron consecuencia del atropello de un coche, según informaron fuentes cercanas a la investigación. Todo indica que la mujer fue arrollada por un vehículo que, posteriormente, se dio a la fuga.

Aún están sobre la mesa, sin embargo, la mayor parte de los interrogantes, entre ellos, la identidad de la víctima. Por el momento nadie ha comunicado la desaparición de una mujer con las características de la fallecida: unos 40 años y raza blanca. El Instituto Armado ha tomado las huellas dactilares para introducirlas en su base de datos a fin de comprobar si arroja algún resultado y desvela su identidad.

La Guardia Civil y la Policía Local de Murcia trabajan también contrarreloj para tratar de identificar al autor del atropello mortal, que habría incurrido, además, en un delito de omisión del deber de socorro. El vehículo dejó un reguero de aceite de motor de unos 500 metros de largo desde el punto donde supuestamente se produjo el arrollamiento. Los agentes de ambos cuerpos están tratando de rastrear grabaciones de cámaras de seguridad cercanas que permitan acotar qué coches circularon por la zona a las horas de la madrugada en que se produjo la muerte.

Desnuda y untada en barro

Este caso presenta aún varias circunstancias peculiares que deberán ser aclaradas en el transcurso de la investigación. Una es la desnudez de la víctima, que, tal y como explicó este diario, fue hallada muerta en ropa interior en mitad de la carretera. Otra es el hecho de que la fallecida se encontrase untada en barro y que en el cercano Canal del Reguerón hubiese aparentes rastros de huellas que abren la puerta a la posibilidad de que la mujer cayese, se tirase o fuese arrojada al conducto antes de morir atropellada.

Fue un panadero de la zona, Francisco Manzano, el que alertó a Emergencias tras encontrar el cuerpo de la mujer cuando repartía el pan de madrugada. En torno a las seis menos cuarto de la madrugada circulaba por el camino cuando una vecina le dio el alto y le indicó un bulto que yacía en mitad de la carretera. «Estaba totalmente oscuro, pero luego vi que era una mujer tendida bocarriba en la calzada», explicó a 'La Verdad'. «Solo estaba vestida con un sujetador y estaba untada de barro». La mujer presentaba algunas magulladuras y golpes y un gran hematoma en la pierna izquierda, según pudo apreciar el panadero. «Llegué al trabajo temblando».

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