Educación lleva diez años «estudiando» la demanda de clases de islam para los alumnos de esa religión

Salida de clase del colegio Patronato de Cartagena, donde estudian decenas de estudiantes de origen marroquí./
Salida de clase del colegio Patronato de Cartagena, donde estudian decenas de estudiantes de origen marroquí.

El Estado español y la Comunidad Islámica rubricaron en 1992 el acuerdo que ampara ese derecho, que sí se satisface en otras regiones

FUENSANTA CARRERESMurcia

Los escolares murcianos reciben a principio de curso una circular del colegio con un cuestionario cerrado al que deben contestar sus padres: ¿Su hijo cursará clases de Religión Católica o de Valores Sociales y Cívicos?». Sea cuál sea el origen o confesión del escolar, no hay más opciones ni posibilidades de elección. Una situación de «discriminación», a juicio de la Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide), que lleva más de una década reclamando a la Consejería de Educación que ofrezca la posibilidad de cursar la asignatura de islam a sus hijos. Hasta la fecha, denuncian, sin respuesta, más allá del compromiso a «estudiar las solicitudes».

Según el reciente informe realizado por la Unión de Comunidades Islámicas de España y el Observatorio Andalusí, Murcia es una de las siete comunidades autónomas españolas (junto a Baleares, Cataluña, La Rioja, Madrid, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha) que, a pesar de tener suficiente demanda de alumnado musulmán, no imparten la asignatura de religión islámica.

Dos décadas largas después de que el Estado español y la Comunidad Islámica de España rubricaran el acuerdo en el que se reconocía el derecho de los niños musulmanes a recibir enseñanzas de su religión en la red de centros públicos, los pocos avances registrados en la Región no han llegado, hasta la fecha, a resultado alguno. La Consejería de Educación se ha comprometido en repetidas ocasiones a estudiar la demanda, e incluso llegó a anunciar su intención de realizar un censo de los alumnos de los colegios murcianos interesados en estudiar esa materia en lugar de las de Religión Católica o Valores; pero los trámites nunca han pasado de ahí. De hecho, esta misma semana, y al ser preguntado por la cuestión, el director general de Planificación Educativa y Recursos Humanos, Enrique Ujaldón, respondió que la demanda «está en estudio».

El representante de la Comisión Islámica de España (CIE), Mounir Benjelloun Andaloussi, no tiene confianza en obtener una respuesta afirmativa. «No hay ninguna voluntad política de ofrecer clases de islam a los estudiantes musulmanes murcianos. En el último año, he remitido cuatro solicitudes para ser atendido por la Consejería de Educación, y no solo no se ha me ha citado, ni siquiera se me ha respondido», se lamenta. El representante de la comunidad musulmana en la Región insiste en que el resto de trámites se han completado. La Ucide, recuerda, aprobó y publicó en 1996 el contenido o currículo de las clases de Enseñanza Religiosa Islámica, así como el convenio para la contratación de los profesores para impartir la asignatura. «Disponemos de esos docentes, que además han obtenido el Diploma de Aptitud Pedagógica Islámica, pero no ha servido de nada».

La falta de oferta actual es, para Mounir Benjelloun Andaloussi, un trato «claramente discriminatorio. A niños que estudian juntos les das unas opciones que les niegas a otros. No es una buena enseñanza», reprocha.

Según el currículo de Primaria, por cada diez alumnos musulmanes que quieran estudiar islam en un colegio, incluso si pertenecen a diferentes niveles, debe haber un profesor que imparta esa asignatura. Sin embargo, en España solo hay contratados 48 profesores de religión islámica para la etapa de Educación Primaria en Andalucía, Ceuta, Melilla, Aragón, País Vasco y Canarias. El Ministerio de Educación es quien contrata y paga a estos profesores.

En España hay 275.324 alumnos musulmanes (112.214 españoles y 163.110 inmigrantes), y solo las citadas comunidades y las dos ciudades autónomas cuentan con profesores de religión islámica. Las aulas de los colegios e institutos de la Región dan cabida a una proporción elevada de estudiantes procedentes de Marruecos, 17.000, entre otras nacionalidades susceptibles de estar interesadas en la asignatura.