«Debemos aprender a cambiar un 'quiero' o 'necesito' por un 'puedo o no puedo'»

Manuel Torrecillas muestra un ejemplar de su nuevo libro. :: fran manzanera / AGM
/
Manuel Torrecillas muestra un ejemplar de su nuevo libro. :: fran manzanera / AGM

Manuel Torrecillas Empresario y escritor

BOTÍAS SAUS

Hombre de plática amena y afable, en extremo educado y voraz lector de libros, es Manuel Torrecillas Sorio, como muchos murcianos saben, un empresario de éxito en el sector de la automoción. Pero otros tantos descubrirán hoy que además de eso acaba de publicar una interesante obra compuesta por, entre otros, dos simpáticos personajes: Pasivo y Activo. A través de la novela, Manuel propone una teoría sobre las bondades del pasivo, de las deudas, frente al activo. Y en sus páginas se desgrana un bonita historia que arranca en 1922 y culmina en la década de los años sesenta. El estilo y la forma permiten que el libro, titulado 'Don Pasivo, Pasivito y la madre que lo...', sea leído por todas las edades. Así que muchos aprenderán, mientras disfrutan leyéndolo, dónde se sitúa en la economía personal la raya que jamás debe cruzarse.

-¡Menudo nombre le buscó usted a su libro!

-¿Verdad que llama la atención?

-De eso se trata, supongo. ¿Qué cuenta en la obra y cuál es el tema central?

-El tema de esta historia es la relación que existe entre la economía y nuestras vidas y cómo las ideas preconcebidas por la sociedad pueden arruinarnos.

-Y ahí aprovecha para enlazar de lleno con el pasivo y el activo.

-Sí. Una de esas ideas nos sugiere que la posesión de bienes (activos) nos proporciona riqueza presente y todavía mayor futura, aun a cambio de contraer deudas (pasivo) que nos generan ansiedad, angustia y, finalmente, el desastre.

-Pues generando eso, ¿cómo asegura que el dichoso pasivo es lo importante?

-Nuestra cultura y entorno confunden las cosas. Decir que el activo es importante es como afirmar que la droga es buena porque procura alegría temporal. Aunque no pretendo estigmatizar el endeudamiento. La sociedad no hubiera avanzado sin él.

-¿Desde cuándo lleva dándole vueltas a esa teoría?

-(Risas). Desde hace unos 30 años, cuando estudié la carrera en la Universidad de Navarra.

-Y ahora ha decidido transformar su propuesta en novela.

-Así es. Propongo unos personajes, Pasivo y Activo, personas con su propia historia. Pasivo es un señor bueno que pone su dinero y hasta está dispuesto a endeudarse para dejarlo en manos de Activo y que éste lo maneje y pueda hacer lo incorrecto, como comprar lo que no hace falta e inmovilizar y arriesgar más allá de los límites prudenciales.

-Vamos, como tantas y tantas familias españolas.

-(Risas). Creo que la historia que cuento es muy bonita y sencilla. Intento reflejar una norma de oro que pasa por cambiar un 'quiero' o 'necesito' por un 'puedo o no puedo'.

-Observo, para regocijo de muchos lectores, que no se trata de un libro de economía.

-En absoluto. Seguro que el lector va a reconocer muchas situaciones y personas a lo largo de la historia. He intentado reflejar el amor, la ambición, lo feo de la condición humana y también su generosidad hacia los demás.

-¿Usted cómo valora la situación económica actual en el mundo?

-Existe un gran problema: que en una parte del planeta los trabajadores ganan hasta 30 o 35 veces menos que en España o Alemania, por ponerle un ejemplo. Ante eso, poco podemos fabricar nosotros. Mientras no se equilibren los sueldos en todo el mundo será muy complicado competir.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos