El Ministerio manda agua del Tajo para beber y deja el regadío casi sin dotación

PP y PSOE aparcan sus diferencias y se ponen de acuerdo en la Asamblea para pedir que se abarate la tarifa de las desaladoras

MANUEL BUITRAGO

El Ministerio de Medio Ambiente decidirá cómo reparte el desembalse de ocho hectómetros cúbicos de la cabecera del Tajo que autorizó ayer su titular, Isabel García Tejerina: garantizará el abastecimiento y a partir de ahí decidirá qué volumen destina a los regadíos, que será muy limitado, casi simbólico. La transferencia correspondiente a octubre coincide con la mala situación que atraviesa el Sistema Entrepeñas-Buendía. Terminó el año hidrológico con las terceras peores aportaciones de la historia del trasvase.

El desembalse autorizado ayer se destinará mayoritariamente para los abastecimientos a la población, lo cual no ha impedido que el Gobierno de Castilla-La Mancha haya anunciado que lo recurrirá ante los tribunales, como ha hecho con los tres envíos anteriores. La prioridad son los 2,5 millones de habitantes de Murcia, Alicante y Almería, que precisan un mínimo de 7,5 hectómetros mensuales, de acuerdo con las nuevas reglas de explotación.

Dado que el Ministerio quiere evitar el 'trasvase cero' para los regadíos, estos dispondrán en principio de medio hectómetro cúbico o de uno, a la espera de cómo se realice el ajuste definitivo. La orden de la ministra Isabel García Tejerina se publicó ayer en el Boletín Oficial del Estado tras la propuesta que hizo la semana pasada la Comisión Central de Explotación, como informó 'La Verdad'. Este desembalse corresponde al mes de octubre, que está prácticamente finalizado, y toma como referencia las existencias que estaban almacenadas en el Sistema de Entrepeñas y Buendía a principios de mes, que eran de 331 hectómetros.

El Ministerio informó de que ha tenido muy en cuenta la situación excepcional (nivel 3) en la que se encuentran los embalses de cabecera a la hora de fijar la cantidad a trasvasar, con el fin de lograr un equilibrio entre las necesidades actuales de los usuarios y la garantía de abastecimiento de agua en otoño. A raíz de la ley del Memorándum, la reserva no trasvasable es de 400 hectómetros, un nivel al que se llegará de forma escalanada los próximos años. En estos momentos, la línea no trasvasable es de 304 hectómetros, y en enero será de 336.

La consejera de Agua, Agricultura y Medio Ambiente, Adela Martínez-Cachá, dio a entender que el desembalse podía haber sido peor. Calificó la decisión «de buena noticia, porque las previsiones se alejaban de estos ocho hectómetros, lo que demuestra, una vez más, el compromiso de la ministra. Agradecemos el esfuerzo para que los agricultores murcianos, aunque poco, reciban algo de agua del trasvase», añadió. «El Gobierno regional es consciente de que la situación de los embalses de cabecera es muy compleja».

Tarifa plan para desalar

PP y PSOE aparcaron ayer sus discrepancias sobre el agua y acordaron pedir al Gobierno central que reduzca la tarifa eléctrica que se aplica a las plantas desalinizadoras, y también que no se aplique a esas plantas el decreto de autoconsumo y se estudie la viabilidad de utilizar energías alternativas como la fotovoltaica o los aerogeneradores para abaratar los costes. Ambos partidos consensuaron una moción durante el pleno de la Asamblea partiendo de una propuesta del diputado del PP Jesús Cano y la enmienda que había presentado a la misma el socialista Jesús Navarro.

Cano defendió la aplicación de una «tarifa plana» en todos los horarios y días en las plantas desalinizadoras con el precio mínimo posible, el que establece la denominada tarifa eléctrica P6 y que supondría ahorros de entre 5 y 7 céntimos por metro cúbico de agua. Por su parte, Navarro consideró que es necesario apostar por soluciones viables y permanentes en el tiempo, como es la construcción de plantas fotovoltaicas adscritas a las desaladoras.